domingo, 30 de septiembre de 2012

Día 338/365


Efectivamente, como ya sospechaba ayer, hoy no hemos salido con la moto. Aunque no ha llovido, las carreteras siguen mojadas por la lluvia de ayer, así que me quedo en casa viendo las carreras de motos por la televisión.

La de moto2 ha sido de las que crean afición. La de MotoGP no ha sido igual, pero con la de antes me doy por satisfecho. Sea como fuere, cuando veo a los pilotos conduciendo como lo hacen siempre me pregunto si estarán del todo bien de la cabeza. Lo cierto es que tienen la cabeza muy bien amueblada y prueba de ellos es que son muy conscientes de que se están jugando la piel, de ahí que alguno, viendo el título del mundial a la vuelta de la esquina, haya sacado hoy la calculadora y puesto freno a su empuje.

Hoy tampoco he podido hacer una tarea que tengo pendiente desde hace días. No consigo sacar el tiempo necesario para ponerme al día de los blogs que sigo; otras cuestiones me tienen ocupado con la esperanza, espero que se materialice, de disponer de más tiempo mediante una mayor organización.

Título de la fotografía: The rock.

Día 337/365


Después de la lluvia de ayer hoy ha vuelto ha salir el sol aunque, en sentido figurado, no para todos. Quienes ayer vieron arrasadas sus casas, coches y, por encima de todo, la vida de sus seres queridos imagino que hoy seguirán bajo una intensa tormenta emocional.

En Gandia, apenas a 8 km de casa, se produjo un tornado que afectó a las instalaciones de la feria, echando abajo la noria y otras atracciones y provocando heridas a algunas de las personas que estaban por allí. Afortunadamente, la lluvia hizo que prácticamente la feria estuviera desierta, lo que ayudó a que no hubiera que lamentar males mayores.

Pero el sol ha hecho salir de sus casas, nidos y madrigueras a toda una serie de criaturas, entre ellas este pajarito que se me ha quedado mirándome sin moverse aún cuando me acercaba a él para fotografiarlo. ¿Los pájaros también posan?

Hacia las nueve de esta noche, justo cuando íbamos con el coche a cenar con unos amigos, han empezado a verse algunos rayos que iluminaban la carretera más que los faros del coche. Apenas un momento después ha empezado a llover de nuevo, aunque no con la intensidad de ayer. Está claro que mañana no habrá salida en moto.

Título de la fotografía: Pájaro al sol.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Día 336/365


Nunca llueve a gusto de todos. Esto es un hecho, no una opinión. Tanto como se ha deseado que lloviese en distintos lugares para paliar un poco la sequía, se ha deseado hoy, con tanta o mayor fuerza, que dejase de llover. Desgraciadamente la naturaleza es caprichosa y no atiende los deseos de nadie. El resultado ha sido la pérdida de vidas, inundaciones, gente evacuada de sus casas,...

Aquí lleva toda la tarde lloviendo, la mayor parte del tiempo sin demasiada intensidad excepto algún que otro chaparrón que ha estado acompañado, ya a última hora, de rachas de viento de considerable fuerza.

Como siempre se me ha ocurrido salir de casa justo un momento antes de que empezase uno de esos chaparrones que, por cierto, me ha dejado calado desde la cabeza hasta los pies. La gente iba cogida a los paraguas no se si para evitar que el viento se lo arrancase de las manos o para emular a Mary Poppins.

Título de la fotografía: Walking in the rain, not singing!

jueves, 27 de septiembre de 2012

Día 335/365


Se ha hecho mucho de rogar, durante mucho tiempo la hemos estado deseando y esperando y hoy, esta tarde, por fin ha llegado. Me refiero a la lluvia, por supuesto. Nada de esas lluvias torrenciales que se pronosticaban, ningún motivo de alerta, sólo una fina lluvia que ha conseguido que por aquí empecemos a creernos que ha llegado el otoño.

El paseo se ha llenado de hojas que la lluvia ha arrancado, sin demasiado esfuerzo, de los árboles. Los bancos vacíos, la zona de juegos infantil sin el jolgorio que los niños organizan cuando se divierten, una bicicleta atada a un arbolito bajo la lluvia, son estampas que hacía ya mucho que no veía y que, ahora me doy cuenta, echaba de menos.

Título de la fotografía: ¡Bienvenido, Mr. Otoño!

Día 334/365


Muchos días que no venía por el barrio de San Vicente. Observo que no ha variado; sigue estando la calle atestada de coches aparcados y los que circulan continúan yendo a toda leche por debajo del portal.

Han vuelto a no cumplirse las previsiones meteorológicas, lo que se traduce en que de lluvia nada de nada. Sí han bajado un poco las temperaturas y por las mañanas se nota algo de fresco camino del trabajo, porque a la vuelta nada queda ya de ese frescor matutino.

Título de la fotografía: Ermita de Sant Vicent.

martes, 25 de septiembre de 2012

Día 333/365


Nada tuvo que ver la foto de ayer con mi simpatía, más bien antipatía, por los gatos. Lo cierto es que me producen una sensación de desasosiego que no consigo evitar cuando estoy en presencia de alguno. Ese sigilo con el que se mueven, la forma que tienen de observarte, ver cómo sacan las uñas de no se sabe donde cuando se desperezan, me incomoda; no me inspiran confianza.

Los perros, por el contrario, siempre me han gustado, quizá porque en la casa de mis padres hemos tenido muchos perros. Mi padre era cazador y los perros formaban parte de su mundo y, por consiguiente, del de toda la familia. Como la caza era la razón de tener perro en casa, todos ellos eran de razas aptas para cazar ya fueran perdices, conejos, etc; sólo recuerdo uno que no lo era, Woody, un perro salchicha de un precioso color marrón.

El que ahora tenemos en casa nada tiene que ver con la caza; vamos, ni imaginarme puedo a Leia, una perra de la raza carlino, corriendo detrás de otro animal para cazarlo o lanzándose al agua para cobrar alguna pieza. Verla correr detrás de un conejo sería como ver una representación de la fábula de la liebre y la tortuga con Leia en el papel de tortuga.

Tienen fama los perros de ser los mejores amigos del hombre e imagino que de las mujeres también, a pesar de que no se dice nada respecto a ellas, ya que Leia anda siempre pegada a los talones de mi mujer. Exceptuando algunas razas, que me inspiran tan poco confianza como los gatos, algunos incluso menos, estoy totalmente de acuerdo con esa afirmación.

Título de la fotografía: Un buen amigo.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Día 332/365


De vuelta otra vez. El ritmo de trabajo no ha variado respecto a la semana pasada, así que la mañana pasa rápido.

Estoy sopesando diversas posibilidades para ocupar parte de mi tiempo libre. Una de las posibilidades que contemplo es hacer un curso de cocina. Nunca he sido un cocinillas, sólo en contadas ocasiones me he decidido a preparar alguna cosa en la cocina, pero me gustaría aprender a defenderme en ese terreno con algo más que pasta o huevos. Y seguro que mi esposa agradecería algo de ayuda en esos menesteres.

Por supuesto, sin dejar de lado la fotografía, puesto que las clases del curso sólo me ocuparían tres horas una tarde a la semana, ni la lectura, la música, la moto,...

Título de la fotografía: Detrás de la mosquitera.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Día 331/365


Me arrepiento de no haber parado la moto esta mañana para hacer una foto, a pesar de que mi hijo me hacía repetidas señas para que parase, pero el hecho de ir el último, de ser el que siempre retrasa al grupo  y de que volvía a salir a curvear desde hacía ya mucho tiempo me ha hecho desechar la idea.

Subíamos hacia Muro de Alcoy cuando, de repente, nos hemos encontrado con un banco de niebla que cubría por completo el valle; desde donde estábamos se veía una enorme masa blanca rodeada del verde de los árboles y bañada por la dorada luz del sol. Lo cierto es que la vista era preciosa, aunque apenas he dedicado un instante a contemplarla porque la carretera no admite distracciones.

Esta tarde he estado viendo el documental "Bucares, la memoria perdida". Básicamente es la búsqueda de sus raíces de Albert Solé, hijo de Jordi Solé Tura, quien fuera uno de los padres de la Constitución y ministro de cultura. Se me ha hecho un nudo en el estómago al ver los estragos que esta enfermedad hace en las personas, cómo las despersonaliza hasta que no son capaces de saber ni quiénes son. Pero más se me ha encogido el alma al atravesar mi cabeza el pensamiento de que semejante bicha pudiera llegar a afectarme, e inmediatamente he pensado que quizá debería hacer un ejercicio de memoria y poner por escrito todo aquellos recuerdos que, hoy por hoy, guardo en mi memoria.

Título de la fotografía: Distorsiones.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Día 330/365


Anoche la velada se prolongó y, además de las chuletas, cayó algún que otro pacharán con hielo, así que  hoy me he levantado más tarde de lo normal.

Paso la mañana leyendo la prensa en internet; es más barato que comprar todos los periódicos y me permite contrastar distintos puntos de vista de una misma noticia para poder formarme una opinión al respecto. Observo que cada vez hay más artículos de opinión disfrazados de noticias en demasiados medios.

Por la tarde hemos ido a hacer alguna compra; a la salida del centro comercial damos un corto paseo por la Ciudad de las Artes y las Ciencias y aprovecho para tomar algunas instantáneas de entre las que elegir la foto para la entrada de hoy.

Por cierto, he comprado el libro El lenguaje fotográfico, de David duChemin, fotógrafo especializado en proyectos humanitarios y de fotografía internacional. Colaborador de la comunidad internacional de fotografía, sus libros siempre han recibido el aplauso de todo el mundo por su visión, pasión y profundidad. Así aparece definido en la solapa del libro. En cuanto termine de leerlo veremos si yo me encuentro entre dentro de ese "todo el mundo" que aplaude su obra.

De momento, apenas ojeado el libro, me he encontrado con esta frase: "... buena parte de lo que hace que una fotografía tenga o no éxito es la capacidad de comunicar una idea o un sentimiento".

Título de la fotografía: Escalera.

Día 329/365


Terminamos con la semana. Otra más. Y ya van 38. Pasan casi sin que me dé cuenta. No sé si esto es bueno o malo; a veces pienso que el tiempo se me escapa de las manos, que no lo aprovecho como debería.

Hoy, además, termina el verano. A partir de mañana nos acompañará el otoño, aunque la temperatura, el tiempo en general, no lo ponga de manifiesto. Esperamos las lluvias como agua de mayo, que suele decirse. Imagino que en cuanto uno de estos días haga su aparición el frío, como siempre sin avisar, las calles volverán a llenarse de las hojas caídas de los árboles del paseo que los barrenderos se afanarán, inútilmente, en barrer.

De momento vamos a disfrutar de lo que tenemos, y lo que tenemos, ahora mismo, son chuletas para la barbacoa. Jo, esto de comer muchas veces no parece una necesidad, sino un vicio ;-)

Buen fin de semana.

Título de la fotografía: Óxido.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Día 328/365


Algunos oficios que creía desaparecidos desde hace años siguen, para mi sorpresa, desarrollándose; quizá la situación que viven demasiadas personas ha contribuido a ello.

No hace muchos días me sorprendía escuchando en la calle el silbido de un afilador anunciando sus servicios, ofreciéndose a afilar cuchillos y tijeras.

Otro de estos oficios es el de limpiabotas, aunque es cierto que no es, en absoluto, nada frecuente encontrarse a alguien ocupado en este oficio, trabajo tan digno como otro cualquiera pero que siempre me ha provocado que se me encogiera el alma al ver a alguien trabajando en él. Estar a los pies de alguien limpiando y abrillantando sus zapatos siempre se me ha representado como una forma de servilismo, una forma de sometimiento.

Lo cierto es que, con la situación económica que nos está tocando vivir, oficios que parecían olvidados vuelven a recuperarse como, por ejemplo, otro relacionado con el calzado: el de zapatero. La necesidad de prolongar la vida de los zapatos, dado su precio y las estrecheces económicas que dificultan su compra, hace que se vuelva a requerir los servicios de un zapatero para cambiar medias suelas, tacones, plantillas y demás, con lo que estos profesionales han vuelto a tener trabajo como hacía tiempo no tenían.

Con seguridad veremos cómo otros oficios surgen del pasado conforme la necesidad vaya apremiando.

Título de la fotografía: ¿Limpio, Señor?

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Día 327/365


Alguna de las dietas que supuestamente hacen milagros en forma de pérdida de peso sin pasar hambre abogan por el consumo de proteína; dicen que sacian el hambre y no engordan en absoluto. Así recomiendan la ingesta de alimentos ricos en proteínas.

A mí me importa más bien poco que algunos alimentos engorden o no; lo realmente importante es que me resulten apetitosos, que me gusten, y no puedo negar que cocinados al vapor con limón y perejil están riquísimos.

Os invitaría, pero... ya no quedan.

Título de la fotografía: Lamelibranquios marinos.

martes, 18 de septiembre de 2012

Día 326/365



Pasito a pasito, andando sin prisa pero sin pausa, ya llegamos a la meta. Apenas 30 fotos me separan del objetivo de este blog, sólo treinta días más y podré dar por superado el reto que me fijé al iniciar esta andadura, este proyecto.

Lo que sí puedo agradecer, desde hace ya mucho tiempo, es el apoyo de cuantos me han estado siguiendo y animando a lo largo de este paseo, seguimiento que se ha traducido en algo que jamás hubiera podido imaginar: que este blog llegara a alcanzar 20.000 visitas.

Gracias a todos y cada uno de vosotros que lo habéis hecho posible, gracias por vuestros comentarios, por vuestras críticas, por vuestros toques de atención, por todo; estoy convencido que sin vosotros no hubiera llegado hasta este punto.

Un fuerte abrazo.

Título de la fotografía: Andando se hace camino.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Día 325/365


Una gaviota solitaria, separada de su colonia, reposa sobre una roca en medio del mar azul en actitud vigilante, con la mirada atenta y una expresión, si las aves son capaces de mostrar emociones, un tanto aviesa.

Entiéndase lo dicho como una representación alegórica de la realidad, de la actualidad.

Como dice el refrán: A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Título de la fotografía: La gaviota.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Día 324/365


Ya termina otro domingo más. Me he quedado sin la emoción que esperaba en la disputa de la carrera de Moto GP; Pedrosa, que había conseguido la pole position para la salida de la carrera de hoy, ha tenido que salir el último y sufrido una caída apenas iniciada la carrera después de que otro piloto le tocara por detrás. Dicen que eso también forma parte del deporte, que así son las carreras, y seguro que tienen razón, pero le quita cualquier tipo de emoción a la competición.

Hace un momento estaba viendo el programa Salvados, de Jordi Évole, que hoy ha entrevistado a Álvarez Cascos, ex-ministro de Aznar, y a Julio Anguita, ex-coordinador de Izquierda Unida; el programa de hoy lo ha titulado Ciudadano Klinex. Muy fuerte lo que uno tiene que oír de boca de los políticos.

Para terminarlo de arreglar han vuelto a emitir el programa en el que, después de una introducción sobre el importe de la deuda española, Jordi va a Grecia para ver, de primera mano, las consecuencias que el rescate económico ha tenido para la vida de los griegos. Sólo se me ocurre decir: Que Dios nos pille confesados.

Título de la fotografía: En mi casa no entrarás.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Día 323/365


Alguno de vosotros seguro recuerda la canción Una estrella en mi jardín que cantaba Mari Trini hace ya muchos años; otros no sabrán quien es Mari Trini ni habrán oído hablar de ella en su vida ni, por supuesto, la canción a la que me refiero, salvo que pinchen sobre el enlace que he puesto.

Pues hace ya años en mi jardín también se cayó una estrella; esa estrella me ha acompañado desde entonces y ha dirigido mis pasos cuando he estado perdido, me ha dado calor cuando he tenido frío, me ha reconfortado cuando he estado de bajón, me ha... demasiadas cosas para una sola entrada en el blog.

Ahora voy a agarrarla, adorarla y lanzarla no a su cielo, sino a llevármela a cenar esta noche. Así que sed buenos si podéis y sino podéis, pues sed malos, lo importante es que seáis felices.

Título de la fotografía: Estrella de mar.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Día 322/365


Llega un nuevo fin de semana después de una semana de trabajo; realmente ha sido bastante agotadora, aunque hay quien piensa que en mi empresa no se trabaja, de hecho esta mañana una señora me ha dicho que lo que teníamos que hacer era coger un azadón e irnos al campo a trabajar. Sí, es una posibilidad, como lo es también que ella intentara ser un poco más educada y tratar a la gente como lo que son, personas. Nunca he podido entender a esas personas que consideran que sólo es trabajo el físico, el que requiere hacer uso de los músculos, de la fuerza bruta.

Con los tópicos sucede lo mismo; cuando a alguien o a un determinado colectivo se le cuelga un sambenito no hay forma de deshacerse de él por mucho que se demuestre que no hace justicia a quienes califica o, más bien, descalifica. Se queda pegado a la chepa, se lleva a rastras cada día y es imposible separarse por un instante de él.

Título de la fotografía: Inseparables.

Día 321/365


El trabajo sigue absorbiéndome todas mis energías durante la mañana. No creía que se pudiera acumular tanto trabajo atrasado durante las vacaciones, así que me voy a tener que plantear renunciar a ellas ... ¡anda ya! ¡A buenas horas voy a renunciar a mis vacaciones!

Esta tarde pensaba en la tranquilidad que da saber que se tiene un lugar al que volver, un lugar tranquilo, a resguardo de tormentas, donde amarrarse y reposar, en el que te están esperando. Me sé afortunado.

Título de la fotografía: Noray.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

martes, 11 de septiembre de 2012

Día 319/365


Martes. Ya ha pasado otro día. Van cayendo con una rapidez asombrosa, casi sin darme cuenta. La mañana se me queda corta y no me da tiempo para hacer todo lo que querría.

Hoy he visto a un amigo de la infancia al que hacía muchísimo tiempo que no veía. Eramos uña y carne y hoy, hablando con él, a pesar del tono distendido, como si siguiéramos manteniendo el contacto, pensaba que no tenemos nada en común, que todos los años que han pasado nos han cambiado de tal modo que difícilmente podríamos consolidar una amistad como la que nos unía. No obstante, queda ahí un poso que me hace apreciarlo sinceramente y sentir una confianza que no comparto con otras personas con las que mantengo un mayor contacto, con las que me relaciono de forma habitual.

He estado leyendo, en distintos medios, artículos sobre la entrevista que ayer le hicieron a Rajoy en televisión. Creo que hubo varias entrevistas porque lo que cuentan unos en poco o nada se parece a lo que cuentan otros.

Seguro que este señor estará tratando de averiguar cuánto de lo que está leyendo se ajusta a la verdad y cuánto a los deseos, a la opinión, de quien ha escrito el artículo.

Título de la fotografía: De cerca, mejor sin gafas.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Día 318/365


Ya ha pasado el fin de semana, por mucho que me pese. Toca reintegrarse de nuevo a la rutina del despertador o, mejor dicho, a la dictadura del despertador.

La mañana ha pasado rápidamente. Ha contribuido sobremanera que el trabajo no me ha dado respiro. De vuelta a casa la comida de hoy nada tiene que ver con la de ayer; bueno, realmente sí tiene que ver, tanto que la ensalada y la pechuga a la plancha son un primer paso para intentar compensar los excesos cometidos este fin de semana pasado.

La tarde la he dedicado a poner al día el blog, a publicar las entradas que se habían quedado en el tintero por estar fuera de casa y a preparar la de hoy.

Título de la fotografía: Reflejos en el mar.


Día 317/365


Hoy volvemos a casa, pero antes nos queda disfrutar de una comida a la que nuestro anfitrión ha dedicado mucho tiempo en su cocina.

Salimos a la calle y, mientras tratamos de encontrar donde dejamos aparcado el coche ayer, veo un bote de cerveza abandonado sobre un banco, los restos de una charla nocturna, y decido que esa será la imagen para la entrada de hoy del blog; pienso que hoy tendré pocas posibilidades de hacer más fotos porque esta tarde nos esperan muchos kilómetros de aburrida autovía.

Después de la jornada cultural de ayer, hoy es día de compras en uno de los centros comerciales de Alcorcón (no digo cual porque no me pagan por hacer publicidad gratuita), donde compramos un par de botellas de vino para acompañar la que resulta ser una comida espectacular. Entre los variados platos destacan unos extraordinarios callos a la madrileña que exigen un "yo repito" y que me traen a la memoria comidas de tiempos ya muy lejanos que no podrán repetirse.

Llega el momento de la despedida. Besos, abrazos, agradecimientos, deseos de volvernos a ver pronto, una última mirada y un adiós con la mano ya desde el coche en marcha.

Cuatro horas y 430 Km después llegamos a casa. Ponemos punto final a un fin de semana que, seguro, no olvidaremos.

Título de la fotografía: La rubia abandonada.

(P.D.: Esta entrada corresponde al domingo 9 de septiembre de 2012).

Día 316/365


Me levanto mucho mejor del resfriado, lo que indudablemente contribuye a mejorar ostensiblemente mi estado de ánimo y me hace afrontar con ilusión el día cultural que hemos planeado para hoy en Madrid, además del previsto encuentro con Luis Serrano, bloggero de pro a quien seguro que muchos de vosotros conocéis a través de su blog Óptica fija. 50 mm ¿Qué me dices, que no lo conoces? ¿A qué esperas para echarle un vistazo?

Desayuno y a por el metro. Llegamos a la estación del metro de Atocha y nos vamos directos al Thyssen-Bornemisza a comprar entradas para la exposición de Edward Hopper. He leído comentarios de otros bloggueros y artículos en la prensa sobre esta exposición que todos califican de imprescindible, así que nuestra intención es visitarla. Cuando llegamos allí resulta que es imposible entrar a visitarla antes de las cinco de la tarde, así que compramos las entradas para esa hora y nos vamos directos al Círculo de Bellas Artes.

Queremos ver LA MALETA MEXICANA. Se trata de una exposición fotográfica con material de la Guerra Civil Española de Robert Capa, Gerda Taro y Chim; este material, según explican en la web de la exposición, desapareció del estudio de Capa en París al inicio de la Segunda Guerra Mundial y, setenta años después, apareció dentro de una maleta en México (¿adivinas el porqué del título de la exposición?). Bueno, lo cierto es que la exposición me ha gustado mucho, tanto como me ha impresionado el trabajo de estos tres fotógrafos, su calidad, su visión, su técnica. Por cierto, la exposición está abierta hasta el día 30 de este mes.

Después de hora y media disfrutando de la exposición llega el momento de salir hacia CentroCentro, en la Plaza de Cibeles, donde ayer quedé en encontrarme con Luis Serrano.

Quedamos en vernos en la puerta y, en cuanto llegamos, inmediatamente nos llama la atención un hombre que observa cuanto sucede a su alrededor, como si tratara de encontrar algo o a alguien, nos fijamos en él, en su pelo y barba canosa, en su mirada, en su perfil, y es justo ese perfil el que nos permite reconocerlo, pues lo hemos visto infinidad de veces en los comentarios que hace en este mismo blog, y nos dirigirnos, sin dudar, hacia él. Efectivamente es Luis, nos saludamos y entramos en la cafetería de CentroCentro, donde nos tomamos una cerveza y charlamos de todo un poco durante poco más de una hora. Ha sido todo un placer conocerle; lamento no haber tenido ocasión de compartir una salida fotográfico con él pero seguro que tendremos oportunidad de ello, bien porque yo vuelva a Madrid o porque él se acerca por mi tierra.

Es la hora de comer. Vamos a Los Rotos, un bar que ya conocíamos de otro viaje. La comida estupenda y de ello hay pruebas aquí y aquí. En cuanto terminamos nos vamos otra vez al Thyssen. A las cinco en punto entramos en la sala de exposiciones; dejando clara mi absoluta ignorancia en lo que a pintura se refiere (como en otras muchas cosas), digo que en general me ha gustado, pero con reservas respecto de alguna de las obras allí expuestas.

Título de la fotografía: Sol de la mañana, by me.

(P.D.: Esta entrada corresponde al sábado 8 de septiembre de 2012).

Día 315/365


Después de una noche de poco descanso tocan muchas horas al volante del coche. Un imprevisto nos obliga a ir hasta Alicante y desde allí iniciamos el viaje hacia Alcorcón, donde tenemos previsto pasar el fin de semana con unos amigos y celebrar nuestro aniversario de boda.

Llegamos a la hora prevista sin poder evitar el consabido atasco en Madrid, ya que llegamos a la hora de comer. Después de una más que agradable comida salimos a dar una vuelta por la tienda de Ikea (vaya lugar para ir a pasear), y aprovechar, como no podía ser de otro modo, para comprar alguna tontería unas y otro (yo mismo) aprovechar para hacer la foto para la entrada de hoy del blog.

Después de cenar los planes eran ir al concierto de Sergio Dalma, ya que ha coincidido que este fin de semana allí celebraban sus fiestas patronales. Pero el resfriado me está jugando una mala pasada y soy incapaz de salir de casa; me duele la cabeza, tengo la nariz muy congestionada (una gran congestión acorde con el tamaña de mi apéndice nasal) y, además, las horas al volante no han contribuido nada a mejorar mi estado.

Título de la fotografía: PS Vava.

(P.D.: Esta entrada corresponde al viernes 7 de septiembre de 2012).

jueves, 6 de septiembre de 2012

Día 314/365


No he conseguido mejorar del resfriado, al contrario, es que he ido a peor. Estoy por comprarme un par de grifos pequeños para instalármelos en la nariz y así evitar el goteo, que parece que pierda agua. Con la de días que hay para resfriarse y justo ahora lo tenía que hacer yo.

Ya tengo preparado todo para ir a Madrid. Prescindiré de la réflex y me conformaré con la compacta y el móvil. Creo que no tendré problemas para publicar las respectivas entradas en el blog durante mi estancia allí. De no ser así, lo haré a mi regreso.

Título de la fotografía: Sin título (porque no sé qué es).

Día 313/365


Tengo un respridado de un par de c... Ya sé de dónde venía el dolor de cabeza o, más bien, que anunciaba.
Ahora a tratar de ponerle coto para poder irme este fin de semana a Madrid en el mejor estado posible.

Me esperan varias exposiciones fotográficas y otra de pintura. También un encuentro deseado con un bloggero de postín, Luis Serrano, a quien tengo que llamar para tomarnos algo juntos, conocernos y charlar en cuanto esté allí.

Título de la fotografía: Duna.

martes, 4 de septiembre de 2012

Día 312/365


Día de pocas emociones. Trabajo y más trabajo, mucho por hacer para volver a ponerse al día en los asuntos de la oficina.

La tarde mucho más relajada, afortunadamente. Paso el tiempo dedicado a la lectura de artículos de mi interés y visitando diversos blogs. Una sonrisa surge en mi cara cuando veo la entrada de hoy del blog de MinimalAbstract titulada SOS... tengo hormigas en mi casa.

Mi cara refleja esa sonrisa, aunque noto que algo atraviesa mis sienes y me provoca un ligero dolor de cabeza. Quizá se debe a que estos últimos días apenas he dormido. Debería intentar ponerle remedio. Buenas noches.

Título de la fotografía: Jaqueca.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Día 311/365


Nueva semana, nuevo mes... en nada termina el verano y nos damos de bruces con el otoño; de momento ya he empezado a cantar Jingle Bells aunque, ahora que lo pienso, es algo que hago todo el año y no sé porqué, pues la navidad no es una de mis épocas preferidas.

Pero al margen de todo esto el despertador avisa de que las vacaciones ya han terminado y hay que levantarse para ir al trabajo. Hoy me he reencontrado con compañeros que han tenido que pasar por lo mismo que yo el jueves pasado: la vuelta al trabajo.

Vaya caritas que me he encontrado. Si el jueves yo tenía esa, o parecida, cara... qué horror. Unas caras de alegria, de entusiasmo, lucían algunos que no se pueden describir. Cualquiera de ellosseguro que hubiera firmado una indisposición repentina para salir pitando de vuelta a casa durante un par de días más.

En fin, que nos hemos contado cómo nos ha ido, el calor que hemos pasado, dónde hemos estado, y hemos hecho de tripas corazón para irnos cada uno a lo suyo. Yo con mejor disposición de ánimo porque ya la semana pasada empecé a ponerme al día.

Esta tarde he seguido con el tema de la gestión de actividades. Sigo sin encontrar una aplicación que me convenza; he instalado y probado unas cuatro y ninguna termina de dejarme satisfecho.Será cuestión de continuar probando; menos mal que android no es como Windows y no acumula restos de aplicaciones que ya no están en el sistema, sino en un par de días tendría que resetear el móvil para devolverlo a su estado original, de fábrica.

Título de la fotografía: Reflejos al atardecer.

Día 310/365


Un domingo como el de hoy no es muy habitual. Por la mañana he estando terminando las actividades del cursillo on-line que estoy haciendo (por cierto, David, el cursillo no es de fotografía ni relacionado con esta de ningún modo, así que, como está relacionado con el trabajo, no te lo recomiendo), y participando en los foros de diiscusión del cursillo (es obligatorio participar en ellos para superar el cursillo).

La tarde la he dedicado a bucear por internet buscando información sobre cómo organizarse para rentabilizar el tiempo; es decir, que he perdido el tiempo para tratar de rentabilizarlo más adelante. Después de localizar varios artículos sobre este tema, muchos de ellos relacionados con el método Getting Things Done que seguro no os resulta desconocido, siendo como soy un entusiasta de la tecnología, el siguiente paso era localizar alguna aplicación para el smartphone o móvil inteligente (no sé porqué lo llaman así, si no hace nada por sí sólo), así que otra vez a rogarle a San Google que me echara una mano. Pero esto de las aplicaciones es más complicado porque cada uno tiene sus gustos y preferencias, así que lo que a uno le gusta por le funciona y cubre sus necesidades, a otro no le funciona y dice que la mejor aplicación es la que a él le soluciona la papeleta. Por tanto, sólo me queda el tracional método de ir probando distintas aplicaciones hasta encontrar la que a mí me funcione.

Pero siempre queda un momento para abrir horizontes, para salir y mirar a lo lejos y, también, de cerca. Y hoy ha sido uno de los días en los que, de cerca, he visto lo que buscaba.

Título de la fotografía: Tela de araña.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Día 309/365


Qué a gusto he estado hoy todo el día. Las temperaturas han bajado de tal forma que la noche pasada, al amanecer, me he despertado encogido porque tenía incluso frío, y durante todo el día ha hecho un día fantástico, con sol pero sin el calor agobiante de estos días pasados.

Esta mañana he estado poniéndome al día en las tareas de un curso que estoy haciendo por internet. Mañana, a medianoche, termina el plazo para enviar los tests y los supuestos prácticos del módulo que estamos estudiando.

El resto del día... perdido en la nada.

Título de la fotografía: Cerraduras.

Día 308/365


No diré aquello de "por fín ha terminado la semana" porque dos días de trabajo no justifican la frase, a pesar de haber sido los dos primeros días tras las vacaciones. Pero lo cierto es que me alegra pensar que mañana no me tendré que levantar temprano; creo que es lo que más me está costando de la vuelta al trabajo.

Realmente no ha sido tan duro; la mañana se pasa muy rápido si estás ocupado y, ahora mismo, hay tanto trabajo que hacer que casi sin darme cuenta llega la hora del almuerzo y, apenas un poco más tarde, la de volver a casa. Sí, creo que me sucedía como a los niños con el colegio, que ya necesitan volver para reencontrarse con sus amigos y estar ocupados.

Poco a poco volverán las cosas a la normalidad, los días de trabajo, los fines de semana de descanso, los ratos de lectura y los paseos vespertinos por el pueblo observándolo todo para hacer la foto para la entrada diaria del blog.

Título de la fotografía: Centre polivalent.

Amigos que me siguen