martes, 31 de julio de 2012

Día 277/365


El tiempo. Aliado y enemigo a la vez. Conforme pasan los años adquirimos experiencia y conocimientos, el tiempo es nuestro aliado, acumulamos vivencias, recuerdos, conocemos gentes y lugares, amamos, deseamos y rechazamos, el tiempo está de nuestra parte y nos hace crecer como personas.

Pero llega un momento en que ese aliado se vuelve contra nosotros, nos hace envejecer, perder fuerzas, energía, nos hace depender ya no sólo de nosotros mismos sino de otros; en ocasiones, en el peor de los casos, llega a hacernos perder nuestra propia identidad, nuestros recuerdos, ese precioso tesoro que hemos ido acumulando a lo largo de los años y que esperamos poder compartir y disfrutar.

El cuerpo acusa los ataques de los muchos años vividos, muestra los efectos del paso del tiempo, y como consecuencia de todo ello reduce su actividad, pero no su disposición para la reflexión y la charla, para comentar, rememorar y enseñar sobre la sólida base de unos conocimientos adquiridos lentamente a lo largo de la vida.

Título de la fotografía: Vejez.

lunes, 30 de julio de 2012

Día 276/365


Recuperar el aliento, de eso se trata, para eso sirven las vacaciones. Yo, como el protagonista de esta fotografía, pararé durante un instante para recuperar el aliento, para tomar aire, dar tiempo a mis piernas para descansar, para desentumecer los músculos, antes de afrontar una nueva etapa.

Este primer día de vacaciones lo he aprovecha para llevar el coche al taller; soy de los que piensan que el coche debe de estar en perfecto estado de revista antes de emprender un viaje, y como la próxima semana salgo de viaje pues lo oportuno era hacerle una revisión. Cambio de aceite y filtro, comprobar los niveles del resto de líquidos y la presión de las ruedas, lo imprescindible.

Tengo que pensar cómo continúo publicando las entradas del blog durante la semana que estaré fuera de casa. Desde luego no me voy a llevar el ordenador, así que el procesado de las fotografías habrá de ser básico, muy básico o quizá incluso sin ningún tipo de procesado.

El netbook que tengo, que sí vendrá conmigo, lo utilizo para descargar las tarjetas cada día, pero ni la resolución de la pantalla ni su procesador permiten utilizar el PS o similar. Así pues, me estoy planteando la posibilidad de publicar fotos tomadas con el móvil porque me resultará mucho más sencillo y, además, sería otro reto.

Tengo que acordarme de activar la opción de Blogger que permite publicar entradas mediante el envío de un correo electrónico.

Título de la fotografía: Recuperando el aliento.

domingo, 29 de julio de 2012

Día 275/365


Este domingo tiene una particularidad: no me importa que termine la semana, que mañana sea lunes. La razón, me gusta recordarlo, es que no me tengo obligación alguna de levantarme temprano porque no tengo que ir al trabajo, porque estoy de vacaciones, y así unos cuantos días más.

La mañana la he ocupado leyendo; parte de la tarde viendo películas en el canal Disney y parte haciendo lo que ya empieza a ser costumbre, bajar a la playa a ver a los kitesurfers volar sobre las olas y dar saltos increíbles colgados de esas velas-cometas que los arrastran.

Resulta un tanto curioso observarlos. Son como una tribu; tienen un lenguaje particular, un modo de vestir más o menos similar, una forma de comportarse y relacionarse distinta según si la persona con la que están forma parte del grupo o no, y todos comparten juventud y lucen cuerpos danone.

He observado que el grupo está principalmente formado por hombres, que son pocas las mujeres que se visten con el arnés y se enganchan a la cometa, de hecho hoy sólo he podido contar un par de chicas practicando. Sin ninguna intención de parecer machista, me atrevo a decir que ellas más bien les acompañan y esperan (algunas veces desesperan) a que se cansen y decidan a salir del agua mientras charlan entre ellas.

Título de la fotografía: Poblado kitesurf Oliva.

sábado, 28 de julio de 2012

Día 274/365


Esta mañana he empezado yendo a hacer algunas compras para la casa y aprovechando para que mi amigo Vicente me enseñe su nueva moto, la BMW R1200RT que ha sustituído a la que tenía hasta ahora, con la hizo el viaje a Nordkapp. Hemos comentado que el adhesivo que compró cuando llegamos allí se ha quedado pegado en la maleta de la moto que ha vendido (yo llevo uno igual pegado también en una de las maletas de mi moto), y que tendremos que volver a comprar otro.

Esta semana hablaba precisamente de este viaje con unos becarios en el trabajo y les mostraba algunas fotos del viaje; tengo todavía presentes todos y cada uno de los detalles, de las anécdotas del viaje, de todo lo acontecido a lo largo de aquellos fantásticos 21 días que dedicamos a recorrer carreteras hasta llegar a Nordkapp (Noruega) y volver a casa. Nostálgia, ese es ahora mismo lo que siento. En cuanto termine de redactar esta entrada del blog voy a ver la presentación que preparé.

Después de hacer la compra he ido a poner gasolina a la moto y, como tenía el depósito lleno, he ido a dar una vuelta, a curvear un poco; me doy cuenta de que no conduzco con la confianza con que lo hacía antes, se nota que ya no salgo tan frecuentemente.

A pesar de salir sin chaqueta y no llevar guantes he pasado mucho calor. Eso de llevar un motor entre las piernas en pleno verano no es algo que recomendaría a quien tenga la intención de tener hijos más adelante.

La tarde no está siendo más fresca. Y por si fuera poco el calor que hace, dentro de un momento tendré  que encender la barbacoa; vienen mi hijo y su pareja a cenar y el menú incluye carne aderezada con una mezcla de hierbas y especias que prepara mi amigo Vicente (sí, el motero), que voy a tener que asar yo, claro, pasando todavía más calor.

En fín, nada que una buena ducha antes de acostarme no pueda solucionar.

Título de la fotografía: Volviendo a casa.

viernes, 27 de julio de 2012

Día 273/365


Ya están aquí. Ahora sí. ESTOY DE VACACIONES. Bueno, realmente hasta el próximo lunes no empiezan pero vamos a considerar que este fin de semana ya forma parte de ellas. A duras penas he podido terminar todo el trabajo que tenía encima de la mesa, aunque ello no significa que no tenga que pasar algún día por el trabajo para resolver algún tema puntual y urgente.

De momento, para celebrarlo y retomar buenas costumbres, creo que voy a ver si salimos de tapeo. El viernes pasado no pudo ser por la entrada del bando cristiano y porque los bares ya tenían demasiado  trabajo con la clientela que acudía al finalizar la entrada.

Así pues, buen fin de semana a todos.

Título de la fotografía: Corazón de dragón.

jueves, 26 de julio de 2012

Día 272/365


Uno, ya sólo me falta uno más, sólo un días más para poder decir que estoy de vacaciones. Sólo mañana, viernes, apenas unas horas más de trabajo para poder disfrutar de las vacaciones.

¿Y qué haré durante esos días? Bueno, ya he comentado que estaremos unos días por el País Vasco y luego... la indolencia, la calma y la tranquilidad, nada de agobios, ni de horarios, sólo descanso. Tengo incluso un propósito para estos días, salir a caminar temprano, antes de que empiece el calor, para intentar perder alguno de los bastantes kilos que he ido acumulando a lo largo de estos meses de poco ejercicio y buena alimentación.

De momento hoy ha sido otro día más, rutinario, sin ningún cambio respecto de cualquier otro día de cualquier otra semana de cualquier otro... bueno, ya sabéis como continúa. Pero es buena esa rutina en los tiempos que corren.

Título dela fotografía: Reciclando en colores.

miércoles, 25 de julio de 2012

Día 271/365


Ya queda menos, sólo dos días más y empezarán mis vacaciones. Lo cierto es que los días pasan bastante rápido; cuando estás ocupado el tiempo pasa sin darte cuenta, así que esas vacaciones están ya ahí, apenas a la vuelta de la esquina.

He dedicado parte de esta tarde a leer, hasta que ha llegado la hora de salir de casa, justo cuando ha empezado a hacer menos calor, como hago casi todos los días este verano.

A esa hora la playa empieza a estar más tranquila, la gente vuelve poco a poco a sus casas y sólo quedan quienes más se resisten a volver, los niños que quieren prolongar el tiempo de juego, de charla con los amigos.

Título de la fotografía: Tres amigos y una niña.

martes, 24 de julio de 2012

Día 270/365


Llega el momento de salir a la calle, de observar la vida que palpita en ella y de captar algunos de los momentos de esa misma vida. Puede parecer una perogrullada, seguro que lo es, afirmar que conforme vas moviéndote a lo largo de esas calles y cambias de barriada la vida que se desarrolla en ellas cambia; quizá no sean las vidas las que cambian sino el modo en que se desarrollan, el ambiente que las acoge y que marca su devenir.

Escenas que se contemplan en ciertos lugares son inimaginables, o muy difíciles de imaginar y todavía más de contemplar, en otras zonas de una misma ciudad. En anteriores entradas he comentado que ver a niños jugando en la calle despreocupadamente o ver a gente sentada en sus sillas en las aceras, incluso en la propia calle, charlando con los vecinos, sólo se puede contemplar en algunas zonas casco antiguo, alejadas del centro de la ciudad y en las que escasea, afortunadamente para los vecinos, el tráfico rodado; del mismo modo, contemplar un tendedero con ropa junto a una bicicleta en plena acera sólo es posible en alguno de los barrios que podríamos definir como deprimidos.

Es por estos barrios justo en los que, andando y observando a quienes los habitan, percibes un mayor contacto humano entre ellos, más afecto, una mejor relación de vecindad. Esas casas que acogen una familia, tan distintas de los bloques de pisos que dan forma a las zonas nuevas, de ensanche de la ciudad, en los que se acumulan familias que prácticamente ni se conocen; en unos los vecinos comparten su vida, en los otros uno conoce, aún sin querer, la vida de los demás porque es difícil no oír, y por tanto escuchar, lo que sucede en la casa del vecino que vive arriba, abajo o al lado.

Es a esos lugares a los que, sin pensarlo ni planearlo, terminan llevándome mis pies, por los que paseo sin rumbo. Tienen, en ocasiones, un cierto encanto; en otras, provocan rechazo por alguna razón, pero de un modo u otro ejercen sobre mí una extraña atracción que no acabo de entender.

Título de la fotografía: Signos de vida.

lunes, 23 de julio de 2012

Día 269/365


Se han acabado las fiestas de moros y cristianos, el fin de semana ha pasado como si de un relámpago se tratase, y ha empezado una nueva semana, pero esta es especial. Es la última antes de las vacaciones, así que cada día que pasa me deja un poco más cerca de esas ya necesarias vacaciones, y no lo digo sólo yo, también la gente que me ha de soportar todos los días en el trabajo.

Cuando he salido esta tarde me he encontrado con un Mini Cooper, coche de rancio abolengo inglés donde los haya, con este retrovisor tan patriótico, al menos para los súbditos de su graciosa majestad a la que, por cierto, nunca he sido capaz de encontrarle ningún atisbo de gracia, imagino que será porque carezco de humor inglés.

La visión de este retrovisor me ha traído a la memoria una noticia que leía, justo antes de salir de casa, sobre un incidente, uno más, en el Peñón de Gibraltar en el que se ha visto envuelta la Guardia Civil. La de líos que se producen alrededor de esa roca, cuyo mayor atractivo, según dicen, es poder ver los monos que allí se encuentran.

Pero prefiero ocuparme de otros líos, de otras batallas, en las que seguro puedo intervenir e incluso llegar a ser decisivo en su resolución; en concreto de la batalla entre el bien y el mal que se desarrolla en el juego Diablo III. Acabo de descubrir este juego, gracias a mi hijo, y me tiene realmente entretenido. En cuanto esté de vacaciones espero poder dedicarle más tiempo para avanzar en el juego y en su historia, y es que me resulta realmente adictivo.

Título de la fotografía: God save the Queen.

domingo, 22 de julio de 2012

Día 268/365


Hemos pasado el día en casa de mi cuñado, en la playa. Para comer ha preparado una paella que, como siempre, estaba buenísima. Después de comer he pensado que era un buen momento para probar la hamaca que tiene en el jardín; la prueba ha sido satisfactoria ;-)

Hecha la prueba de la hamaca, como hacía algo de viento se me ha ocurrido que seguro que habría gente practicando kitesurf. Así que he cogido la cámara, he dejado a todos allí charlando, y me ido hasta la playa. Efectivamente había mucha gente sobre las tablas deslizándose sobre el mar; en el cielo, en lugar de pájaros hoy había cometas, enormes y de todos los colores.

No acabo de entender porqué la gente en cuanto ve a alguien con una cámara haciendo fotos siempre piensa cosas raras. Se me ha acercado un chaval diciéndome que tenían todos los permisos en orden, que él vigilaba para que los kitesurfers cumplieran con las normas y no sobrepasasen las boyas señalizadoras. Me he quedado mirándolo y le he dicho que yo sólo era un aficionado a la fotografía que había ido para ver si podía hacer algunas fotografías, que a mí no tenía que darme ninguna explicación. El chaval me ha explicado que algunos propietarios de chalets no estaban muy conformes con que tuvieran la demarcación de costas les hubiera acotado una zona para practicar su deporte allí, que querrían que se desplazaran hacia algún otro lugar.

Claro, como siempre lo que consideramos una molestia mejor en la casa del vecino que no en la propia; aunque, ahora que caigo, la playa no es de los propietarios de chalets, así que la molestia ni siquiera es en su casa. Total, sólo tienen reservado un canal señalizado para entrar y salir del agua, pues para hacer sus piruetas y navegar han de estar, como mínimo, a doscientos metros de la orilla, así que tampoco es ninguna molestia; sólo han de andar 25 metros más para bañarse al lado de esa zona y, además, tienen con qué distraerse mientras toman el sol o se bañan.

Por cierto; los cristianos han vuelto a reconquistar la plaza esta tarde. Todos los años sucede lo mismo, a pesar de que los efectivos del bando moro son mucho más numerosos que los del bando cristiano. Esto a muchos del bando moro (como a mí mismo cuando salía a desfilar), les revienta, les repatea el estómago, les enerva, pero la historia es la que dicta, al menos en este caso, lo que ha de acontecer, así que, una vez más, los moros se baten en retirada hasta el próximo año, cuando volverán a conquistar el pueblo y, otra vez,  lo volverán a perder apenas un día después, pero ellos, erre que erre, volverán a seguir intentándolo todos los años. 

Título de la fotografía: Con la cometa a cuestas.

sábado, 21 de julio de 2012

Día 267/365


Hoy ha sido el turno del bando moro. Esta tarde han hecho su entrada las filades del bando moro, cuya capitanía este año correspondía a la Filà Marraqueix, de la que ya hace mucho tiempo yo formé parte.

No sé si será porque en un momento yo fui uno de los integrantes del bando moro, pero lo cierto es que me ha gustado más la entrada de este bando que la de los cristianos ayer. La música nada tiene que ver, es mucho más espectacular una marcha mora, con los timbales y los metales resonando, que una cristiana, aunque no quiero decir que no me gusten estas últimas.

El boato que acompañaba al capitán moro ha sido muy numeroso, con varios grupos de danzarinas antes de la llegada de la embajadora, de la favorita del capitán y también de este, acompañados todos ellos de escuadras de guerreros armados hasta los dientes y con un aspecto feroz.

Ahora saldremos a cenar y más tarde pasaremos, como todos los años, por la cábila a estar un rato con ellos, comentar nuestras impresiones de la entrada de esta tarde y, como no, tomarnos algunos burrets (licor de café con coca-cola).

P.D.: He corregido un error en la entrada. Había puesto que el boato que acompañaba al capitán cristiano era muy numeroso, cuando realmente quería referirme al capitán moro.

Título de la fotografía: Mudéjar.

viernes, 20 de julio de 2012

Día 266/365


Hace poco más de media hora que ha terminado la entrada del bando cristiano. Han sido poco más de dos horas de desfile de las que una hora íntegra la ha copado la comparsa capitana, la Filà Jaume I.

No ha sido, en mi opinión, una entrada brillante. Creo que el ritmo del desfile de la capitana no era bueno, con excesiva distancia entre las distintas escuadras, con partes un tanto descolgadas las unas de las otras.

Me voy a cenar, así que aquí lo dejo. Mañana será la entrada del bando moro, normalmente más vistoso. Ya os contaré.

Título de la fotografía: Pirata.

jueves, 19 de julio de 2012

Día 265/365


Empiezan las fiestas de moros y cristianos. Desde hoy y hasta el próximo domingo Oliva estará tomada por hordas de moros y cristianos. El sonido de las marchas moras y cristianas te acompañan allá donde vayas.

Esta noche es la Nit del putxero. Cena en las cábilas, más música, bebida y, después, desfile informal con todas las filades acompañadas de cuantos han acudido a cenar con ellos. Al terminar este desfile la fiesta en los distintos cubiles y cábilas se prolongará hasta las tantas.

Pero antes de todo esto la gente ha tenido la oportunidad de refrescarse en la playa, el único lugar en el que se puede estar más o menos fresquito (bueno, también en los centros comerciales se está fresquito); sólo tienes que meterte en el mar para refrescarte dándote un chapuzón; mientras tanto en la playa quedan las chancletas, el bolso con la toalla, el cubo y la pala para hacer castillos en la arena.

Ahora es el momento de ir preparándose para salir a tomar un helado y no sólo ver cómo viven la fiesta los propios moros y cristianos, también de participar en la fiesta.

Título de la fotografía: Bolso de playa.

miércoles, 18 de julio de 2012

Día 264/365


Esta mañana he acompañado a mi esposa a la consulta del médico. Mientras estábamos en la sala de espera me ha llamado la atención, como casi siempre que estoy en una de ellas, el ambiente que se crea en esos lugares, la actitud de la gente.

En una sala de espera, por lo general abarrotada de gente, cada uno se centra en sí mismo, hace cuanto puede por aislarse del entorno, por ignorar cuanto sucede a su alrededor. Nadie habla con nadie, ninguno cruza la mirada, evitan cualquier tipo de contacto ya sea visual o físico.

Estando allí, en esa situación, observando los esfuerzos de los demás por mantenerse aislados, me ha venido a la memoria una fotografía de Ian Berry que vi, hace ya muchos años, publicada en una Enciclopedia de la fotografía que coleccionaba en fascículos semanales y que, por increíble que parezca, completé (fueron nueve tomos).

En esa fotografía aparecían distintos individuos, y hablo de individuos no de un grupo de gente, que están esperando a que les atiendan en una consulta médica. Unos están de pie, otros sentados, aparecen en planos distintos y todos y cada uno de ellos completamente solos, aislados del resto de personas.

Me llamó entonces la atención justo esa sensación de aislamiento, de soledad, que transmitía aquella fotografía, del mismo modo que hoy he percibido, sentido, ese mismo aislamiento en los pacientes que esperaban ser llamados a la consulta del médico.

Título de la fotografía: Aislamiento.

martes, 17 de julio de 2012

Día 263/365


He leído en la prensa que hoy Instagram cumple dos años. La noticia estaba ilustrada con la primera imagen que Kevin Systrom, consejero delegado y cofundador de Instagram, colgó en internet con esa aplicación. Esa fotografía muestra un pie y un perro, imagino que del propio Kevin, y la colgó tal día como hoy del año 2010.

Son más de un billón, sí con b de barbaridad, las fotografías que han compartido los cerca de 50 millones de usuarios de la aplicación. No me cuento yo entre esos usuarios. Estuve tentado a descargarla en mi smartphone (no tengo iphone) pero al final no lo hice porque no acababa de comprender qué utilidad tenía la susodicha aplicación, puesto que ya podía compartir fotos a través de facebook, whatsApp, twitter y un sinfín de redes sociales más con la aplicación para hacer fotos que viene instalada en el propio teléfono, o también con Camera Zoom FX, otra aplicación de cámara fotográfica para el teléfono que compré con  muchos efectos para aplicarlos directamente a las fotos y que recomiendo.

Bueno, pues se me ha ocurrido que, aún no siendo usuario de Instagram, podría dedicarle la entrada de hoy del blog a modo de homenaje; una aplicación como esa, que pone la fotografía al alcance de cualquiera de un modo muy sencillo y que, a la vez, potencia la creatividad de sus usuarios, bien lo merece. Y si no es por estas razones, alcanzar semejante número de usuarios también es razón suficiente para homenajearla.

Felicidades por ese aniversario (y a sus creadores que fueron capaces de vender la criatura a Facebook por la friolera suma de 1.000 millones de dolares).

Título de la fotografía: Pie y perro.

lunes, 16 de julio de 2012

Día 262/365


Qué decir... Lunes, vuelta al trabajo, para algunos un poco más duro porque hoy se han reincorporado  después de las vacaciones. Por lo demás, lo normal, habitual y rutinario.

Lo que no ha sido normal en absoluto ha sido lo de esta tarde. Cuando me he decidido a salir de casa he pensado en ir a la playa a ver a la gente que practica kite surf; en alguna ocasión he tenido la posibilidad de observar los saltos que dan, la velocidad a la que se desplazan sobre las tablas enganchados a esas cometas enormes, y me han parecido increíbles.

Así que, acompañado por mi esposa y la perra, he ido a la playa, a la zona en la que me han comentado que están, pues tienen una zona delimitada para ellos. No había demasiada gente dentro del agua porque, según me han explicado algunos más tarde, no hacía demasiado viento y así no se pueden dar grandes saltos.

Y, después de ver los saltos que he visto, espectaculares todos ellos, no sé que concepto deben tener de "grandes saltos", porque viento hacía y los saltos, en mi opinión, no eran pequeños.

Me he colocado cerca de un grupo que estaba ya sentado en la arena charlando y mirando a un compañero suyo que todavía estaba practicando en el agua; al ver que estaba haciendo fotos uno de ellos se ha acercado y me ha dicho que no perdiera detalle, que él me avisaría cuando iba a empezar el salto y donde colocarme para poder hacer buenas tomas. Le ha hecho una seña al compañero del agua y ahí ha empezado el espectáculo.

Vaya saltos. Que habilidad para elevarse sobre las olas, quedarse suspendido del arnés que le une a la cometa y hacer piruetas, figuras como si de gimnasia se tratase. Me han comentado que este chaval se llama David Parra y que era el cuarto en el ranking de kite surf de Valencia. La verdad es que ha sido muy amable y se ha esforzado, a pesar del poco viento (según sus necesidades) para que yo pudiera hacer fotos (fotos que me he comprometido a enviarle por correo electrónico, qué menos).

En fin, que ha sido una tarde fantástica que, sin duda alguna, repetiré pronto, muy pronto.

Título de la fotografía: Kite surf by David Parra.

domingo, 15 de julio de 2012

Día 261/365


Creía que no podría salir esta mañana con la moto. Cuando ha sonado el despertador estaba lloviznando; con la de tiempo que hacía que no llovía y justo hoy tenía que ponerse a llover. Pero como ya he hecho en otras ocasiones he intentado ver la parte positiva que no era otra que seguir en la cama.

Bueno, como no ha seguido lloviendo me he levantado, equipado como corresponde para salir con la moto (la seguridad es lo primero) y a por la moto. Cuando he llegado al garaje y me ha visto ha puesto expresión de enojo, como diciendo Ahora vienes a por mí, después de tantos días. Y no sólo ha puesto cara de estar enfadada, sino que, después de arrancar, ha decidido pararse. Y a mí se me ha caído el alma a los pies. No podía creerme que me hiciera una mala pasada. Pero sólo ha sido una rabieta; en cuanto le he vuelto a dar al botón del arranque se ha puesto a ronronear suavemente, dispuesta para llevarme adonde quisiera.

Así que nos hemos ido los dos solos, porque realmente no necesitamos a nadie más para ser felices. Estamos satisfechos con nuestra mutua compañía y no echamos de menos a nadie cuando nos tenemos uno al otro.

Nos hemos hecho unos 180 Km, con una parada en Castell de Castells para hacer turismo. Ya he pasado en bastantes ocasiones por este pueblo, de hecho he parado en alguna ocasión para hacer alguna foto, pero hoy he llegado hasta el centro del casco urbano, he aparcado la moto y paseado un poco por sus calles, curioseando arriba y abajo porque son continuas las subidas y bajadas.

En una de esas me he encontrado con una casa que, en la puerta, tenía esta caseta de botas, porque de perro no era. El lugar del perro lo han ocupado unos zapatos y sobre la caseta montan guardia sus hermanos mayores, las botas de montaña.

Cuando volvía a por la moto me he encontrado a la gente saliendo de la iglesia. No me he podido resistir y he entrado a ver qué tal era su interior, si ofrecía alguna posibilidad fotográfica. Apenas he tenido tiempo para ver nada porque el sacerdote ya estaba apagando las luces.

Desde allí hemos ido hasta Muro de Alcoy, después a Agres y Alfafara. Aquí buscaba, como en ocasiones anteriores, un campo de girasoles que vi el año pasado. Quería ver si lo habían vuelto a plantar pero no lo he podido encontrar. Creo que lo han sustituido por algún tipo de cereal, o quizá todavía no ha llegado el momento de los girasoles, no lo sé, pero lo cierto es que me he quedado con las ganas de encontrarlo y hacerle algunas fotos.

Y ya volvemos a casa, disfrutando de la carretera. Creo que al final se le ha pasado el enfado a la moto porque se ha comportado perfectamente. Pero creo que no debería de tenerla tan abandonada. Esta semana debería dedicarle algún tiempo y limpiarla y asearla, porque lo cierto es que falta le hace.

Título de la fotografía: ¡Cuidado con las botas!

sábado, 14 de julio de 2012

Día 260/365


Sábado. Sigue el calor que, añadido a la humedad, crea un ambiente agobiante. Cuando me quejo de este calor mi esposa siempre me contesta que es como el de otros años pero que ya no me acuerdo; imagino que será así, porque mi mujer casi siempre tiene razón.

Esta mañana he estado charlando con mi compañero de aventuras por Noruega, y ahora amigo, Vicente. Ha vendido la BMW con la que hizo el viaje; la cambia por el mismo modelo pero de este año, con algunas pequeñas mejoras. Se la ha quedado uno de los compañeros de salidas de los domingos que, a su vez, ha vendido la naked que tenía. Vicente dice que es lo menos que puede hacer para intentar contribuir a superar esta crisis económica, mover el dinero para crear riqueza :-)

He estado pensando la de sacrificios que tuve que hacer para poder comprarme, en su momento, la Suzuki Bandit con la que entré en el mundo de las motos de gran cilindrada, y los que hice para cambiarla por la Honda Deauville que tengo ahora. La ilusión con la que salí a la calle con ellas, la emoción de los primeros kilómetros, la aventura de hacer viajes durante las vacaciones con mi esposa y, por supuesto, la ilusión y la emoción, también con los nervios, con los que hice, en compañía de Vicente, el increíble viaje desde Oliva hasta Nordkapp, en Noruega.

También he pensado en los años que llevo circulando en vehículos de dos ruedas y los que todavía me quedan, espero, hasta el momento en que mi estado físico me impida seguir montando en moto para tener que recurrir a otros apoyos con los que poder moverme, a "circular" en cuatro ruedas.

Pero para eso todavía me quedan muchos años y muchos kilómetros que recorrer en moto, coche, bicicleta y a pié. De momento mañana, sin falta, saldré a dar una vuelta en moto, almorzar y charlar con otros aficionados a la moto, entre los que no faltará el que hoy ha comprado la BMW de Vicente, seguro.

Título de la fotografía: Movilidad reducida.

viernes, 13 de julio de 2012

Día 259/365


El de hoy ha sido un día un tanto movido por aquí. Hoy se celebraba un pleno extraordinario en el ayuntamiento para votar la moción de censura a la alcaldesa. El resultado ha sido el anunciado y la moción la han aprobado la totalidad de los grupos de la oposición, de forma que se ha producido el relevo en la alcaldía.

En la plaza, delante del ayuntamiento, se ha congregado bastante gente para mostrar unos su apoyo a la alcaldesa actual y otros para apoyar al resto de grupos. Pitos, aplausos, gritos, pero ningún altercado. Esto es democracia, el juego de las mayorías.

He estado siguiendo durante un rato la rueda de prensa posterior al consejo de ministros de hoy, escuchando los acuerdos adoptados por el consejo de ministros, los que ya anunció hace unos días el presidente del gobierno.

Todavía no me ha pasado la indignación de estos días pasados y hoy, escuchando de nuevo los recortes que nos va a tocar soportar, se me ha vuelto a recargar la pila de la indignación para unos cuantos días más. Pero he decidido que no merece la pena hacerme mala sangre, menos este fin de semana, pues mañana  empieza el primer acto de las fiestas de moros y cristianos que ya asoman, será la presentación oficial de los capitanes de cada uno de los bandos y sus embajadores y abanderados.

Y además, es viernes, así que voy poniendo punto final y prepararme para salir a dar una vuelta, tomar unas tapas y tratar de afrontar estos difíciles tiempos que nos toca sufrir con la mejor (dentro de lo posible) cara posible.

Buen fin de semana. Disfrutad cuanto podáis. Yo voy a intentar que sea así.

Título dela fotografía: Huyendo de los focos.

jueves, 12 de julio de 2012

Día 258/365


Ayer preferí mantenerme en silencio y no opinar de los "ajustes" que ha decidido llevar a cabo el Gobierno para intentar salvar a España, para restablecer la confianza de los mercados, más bien de los mercaderes, para poder generar empleo.

Consideré que mejor mantenía cerrada la boca porque tenía miedo de lo que pudiera decir sobre la subida del IVA, el recorte de 3.500 millones en la Administración Local, el recorte en la prestación de desempleo, la supresión de la paga extra de navidad a los funcionarios, etc.

Hoy quiero mantener el mismo silencio, pero le he pedido a Leia, la carlino que gobierna mi casa, su opinión al respecto y me ha permitido hacerle una foto mientras se expresaba libremente.

Título de la fotografía: Leia opina sobre los últimos "ajustes" del Gobierno.

P.D.: Mis sinceras disculpas a quien pueda haberse sentido ofendido por la fotografía de hoy.

P.D. 2: Al terminar de opinar he recogido su opinión. He pensado que era demasiado importante para dejarla allí.

miércoles, 11 de julio de 2012

Día 257/365


Hoy ha sido un día aciago para los trabajadores de este país. Y como uno de esos trabajadores estoy realmente indignado, cabreado, muy cabreado.

Sé que si me pongo a escribir todo lo que en este momento bulle por mi cabeza quizá, muy probablemente, diré algo que luego lamentaré.

Quiero mostrar desde aquí mi solidaridad y apoyo a los mineros, a quienes deberíamos tomar como ejemplo y echarnos todos a las carreteras, a las calles y a las plazas para reivindicar y  luchar por nuestros derechos.

Me pregunto cuantos comercios más veremos terminar en la misma situación que el que aparece en la fotografía.

Título de la fotografía: Crisis. ¿Qué crisis?

martes, 10 de julio de 2012

Día 256/365


La mañana ocupada, como viene siendo normal y deseable. Cuando ha llegado la hora de salir del trabajo el ambiente en la calle era asfixiante, sólo se podía andar por la sombra y, aún así, el calor era agobiante, lo que ya me hacía pensar que la salida de esta tarde sería como la de ayer o parecida.

Antes de salir a por la foto de hoy he tenido que hacer un poco de bricolage en casa. La situación no está para gastar dinero si hay posibilidad de hacer uno mismo las pequeñas reparaciones que puedan ir surgiendo en casa, así que toma arremangarse, armarse con las herramientas necesarias y ponerse manos a la obra. Ya he comentado anteriormente que no soy ningún manitas, pero hay cosas que cualquiera es capaz de hacer y a esas todavía llego. El resultado satisfactorio; no ha sido necesario tener que llamar al profesional para que solucionara ningún desaguisado y hemos ahorrado unos euros.

Después de esto, previo paso por la ducha, a la calle pero ahora armado con la cámara. El paseo no ha sido tan largo como el de ayer, y ha estado guiado casi por las corrientes de aire: por donde notaba el soplo de la brisa por ahí que iba, así que no se ha hecho tan pesado como ayer.

Hoy no he tenido oportunidad de hablar con ninguna señora que saliera de la iglesia para saber si en el interior de la iglesia hacía más fresco que ayer, tampoco se me ha ocurrido entrar en ninguna para comprobarlo.

En fin, apenas ha comenzado el verano y seguro que tendré oportunidad de entrar en alguna para ver si hace o no más fresco dentro;seguro que sí porque esos gruesos muros deben resguardar bastante, aunque imagino que en invierno seguro que convierten la iglesia en una nevera; tampoco estaría mal poder hacer alguna fotografía del interior de nuestras iglesias. La capilla de San Roque la he visto un par de veces iluminada y es realmente impresionante.

Título de la fotografía: El  Fossar.

lunes, 9 de julio de 2012

Día 255/365


Esta tarde he salido cuando ya eran más de las siete pensando que el calor sería ya un poco soportable; mi gozo en un pozo, el calor seguía siendo agobiante.

Durante las más de dos horas que he estado por la calle me he parado en un par de ocasiones para intentar recuperar el aliento; en la segunda de ellas, he charlado con un par de señoras mayores que salían de la iglesia de la oír misa y me comentaban, con un tono de cierta incredulidad, que incluso dentro de la iglesia hacía calor.

Así que hoy el que acudía a la iglesia era por devoción, no por el efecto del calor ;) Quizá por eso el protagonista de la foto de hoy ha preferido quedarse sentado en la puerta de su casa, sin camisa, fumándose  un cigarro, o quizá no.

Título de la fotografía: Fumando en la puerta de casa.

domingo, 8 de julio de 2012

Día 254/365


Hemos terminado otro fin de semana, nos hemos podido relajar (algunos más, otros menos) y recuperar fuerzas, así pues estamos dispuestos para un nuevo asalto.

Imágenes como esta hacen que tenga esperanza en el futuro. Si ellos, jóvenes como son, son capaces de compartir confidencias, de confiar el uno en el otro y proyectar juntos un futuro, nada hay perdido de antemano.

Si nos invade el desánimo tenemos media batalla perdida; por tanto, superemos nuestros temores, confiemos en nosotros mismos porque, seguro, que en peores situaciones nos habremos encontrado y fuimos capaces de sobreponernos.

Cada día es un nuevo reto y estamos dispuestos a afrontarlo y superarlo, como sea y con lo que sea. Y el de mañana... sólo es un lunes más.

Título de la fotografía: Confidencias junto al mar.

sábado, 7 de julio de 2012

Día 253/365


Incomunicación: Acción y efecto de incomunicar o incomunicarse.

Sigamos manteniendo el contacto y disfrutando de este fin de semana.

Título de la fotografía: Incomunicado.

viernes, 6 de julio de 2012

Día 252/365


Esta tarde me han dejado sólo en casa. No, no se trata del título de un remake de la película, tan sólo un hecho objetivo. Después de comer me he quedado ligeramente traspuesto (en estado comatoso diría alguien) y cuando he recuperado la consciencia estaba sólo; el resto de la familia se había ido de compras.

He aprovechado el momento para salir a por la foto de hoy. La playa, en concreto el paseo que hay al final de la playa, ha sido el lugar elegido hoy. Me he puesto a deambular por el paseo observando a la gente bañándose, paseando por la orilla o simplemente tumbada en la arena tomando el sol de la tarde.

Sólo he hecho cuatro fotos y, de ellas, tres han sido a esta mujer y a su hija mientras la peinaba. En cuanto he revisado las fotos en la cámara me he dado cuenta que ya tenía la foto que buscaba, así que, como tampoco es cuestión de malgastar cartuchos fotográficos que quizá necesite en otro momento, he regresado a casa.

También había una segunda razón para volver pronto. Hoy es viernes y, por tanto, día de tapeo. Así que tengo que procesar la foto para el blog pronto porque después empiezan a darme prisas y, si me retraso, se hace tarde y cuando llegamos a los bares ya están a tope de gente.

Así que empieza el fin de semana, que lo disfrutéis.

Título de la fotografía: Peinándose mientras contemplan el mar.

jueves, 5 de julio de 2012

Día 251/365


Un banco, un lugar en el que reposar, dejar pasar el tiempo y, si hay oportunidad, charlar con quien quiera compartir ese espacio común en todos los pueblos y ciudades.

Me gusta contemplar a nuestros mayores sentados en los bancos, tomando el sol en invierno para calentar sus huesos y buscando el fresco a la sombra en verano, observando el devenir de las cosas y las personas, a quienes transitan frente a ellos camino del trabajo, disfrutando de un paseo o, quizá, haciendo ejercicio, pero siempre que hay oportunidad, manteniendo una amigable charla.

He observado que esas personas siempre tienen de qué conversar. Tienen mil y una historias acumuladas durante toda su vida para compartir, tiempo para escuchar y experiencia y consejos que ofrecer, vivencias que comparar entre ellos, recuerdos que refrescar y recuperar, amigos que recordar, pero sobre todo, una vejez que vivir y disfrutar de forma pausada, con calma, porque ya ninguna necesidad tienen de apresurarse.

Estamos ya en el ecuador de otra semana; hay que ver con qué rapidez se van sumando, así que cada vez están más cerca las esperadas y deseadas vacaciones. Realmente tengo ganas de que llegue el momento de salir del despacho sabiendo que durante todo un mes no tendré que volver. Necesito cambiar el chip y perder los hábitos adquiridos mediante la rutina diaria.

Todo un mes dedicado a... no sé, ya lo pensaré en su momento. Bueno, una parte de ese tiempo tengo claro que lo dedicaré a conocer y fotografiar Bilbao, San Sebastián, Biarritz y algunos otros lugares del País Vasco.

Título de la fotografía: Compartiendo banco.

miércoles, 4 de julio de 2012

Día 250/365


Mañana mi hijo tiene un examen en la facultad, así que esta tarde he tenido que llevarlo a la estación de autobuses. Cuando se ha marchado el autobús he pensado en pasarme por el puerto pero, al llegar allí, he visto que habían montado burladeros y una especie de plaza de toros en el espacio que hay a la entrada y, vista la dificultad para aparcar, he decidido prescindir de la visita al puerto.

Por internet he visto que a partir del sábado son las fiestas patronales de Denia y que también hacen "Bous a la mar", así que imagino que esa será la razón de los burladeros y de la plaza de toros.

Volviendo a casa he pensado que podía pararme en la desembocadura del Río Racons, que delimita los términos municipales de Denia y Oliva. Es una zona por la que hace tiempo que no he estado y por la hora que era, con el sol poniéndose, quizá podrían encontrar algún sujeto fotográfico interesante.

Así que allí que he ido. Había bastante gente por allí, la mayoría de ellos con la caña de pescar en la mano. Los niños pescando en la propia desembocadura del río, unos con cañas y otros con sacaderas, estos últimos casi corriendo detrás de los pececillos que no parecía que tuvieran intención alguna de dejarse atrapar.

Los mayores frente al mar, bien pertrechados de cañas, cajas con todo el material de pesca imaginable, linternas y faroles, sillas y algunos incluso con una nevera portátil. No tengo idea de qué peces son los que pretenden pescar pero no deben ser piezas pequeñas porque, para echar el anzuelo con el cebo, alguno se subía a una tabla de surf provisto con un par de remos y llevaban el cebo hasta bastante lejos de la orilla, donde lo soltaban.

Eran las nueve y media de la noche cuando, de pié allí en la orilla, observaba cómo iba poniéndose el sol, ya con la única compañía de los pescadores que se preparan para pescar hasta más allá de la medianoche, con el ruido del mar de fondo, apenas un murmullo producido por las olas al alcanzar la orilla. Qué paz. Me hubiera encantado poder coger una de las sillas, o sin silla me da lo mismo, y sentarme allí, frente al mar, mirando la puntera de la caña balancearse a impulsos de las olas, esperando a que algún pez mordiera el anzuelo, apurando una cerveza fresca (también me hubiera fumado un cigarro si todavía fumara).

Título de la fotografía: Todo a punto para pescar.

martes, 3 de julio de 2012

Día 249/365


Me tiemblan las manos. He estado leyendo las noticias económica en distintas webs y leo con preocupación que el gobierno tiene la intención de apretar el acelerador de las reformas y que habrá esfuerzos adicionales para reducir el déficit; es decir, claro y alto para lo entendamos: más recortes, nos van a tocar la badana donde más nos pueda doler, seguirán exprimiéndonos como si fuéramos limones o naranjas.

Estoy también conmocionado por el incendio que ha asolado 50.000 Ha. de bosque mediterráneo. Han arrasado un pulmón que nos permitía respirar, que nos daba vida. Y muchos coinciden en que, una parte importante de la responsabilidad en la gravedad de los incendios, es consecuencia de los recortes que está llevando a cabo la Generalitat Valenciana. Además, hay que lamentar que un piloto ha perdido la vida y otros dos han resultado heridos mientras trabajaban en la extinción de estos incendios.

Leía la opinión de uno de los afectados que decía que esto no hubiera pasado si los árboles votaran. Es muy posible que así fuera; da la impresión, en ocasiones, de que los políticos sólo se preocupan de conseguir los  votos necesarios para seguir aferrados a sus sillones y disfrutar de las innumerables prebendas que pagamos los ciudadanos.

Todo esto sólo son reflejos de la realidad con la que cada día nos damos de bruces. De todos depende que esa realidad siga siendo así, que nos siga atropellando y que veamos nuestros derechos, nuestro presente y nuestro futuro, el bienestar de todos, diluirse ante nuestra mirada ¿atónita? ¿indiferente? ¿resignada?

Título de la fotografía: De brazos cruzados y viéndolas venir.

Día 248/365


He llegado tarde por segundos, así que esta entrada ya no aparece como publicada el lunes. Me ha sido totalmente imposible publicarla antes.

Esta tarde he estado vagabundeando por la playa, haciendo fotos totalmente propias del verano, de gente paseando por la playa, bañándose (y eso que ya eran más de las 8 de la tarde), de niños jugando, las estampas típicas del verano.

Pero no ha sido esto lo que me ha retrasado, sino una visita que he hecho y que ha desembocado en una larga charla sobre hechos de rabiosa actualidad aquí en Oliva. Charla interesante y entretenida que incluso ha provocado que llegara tarde a la cena, algo imperdonable si considero que hoy teníamos invitada a cenar.

Así pues he ido acumulando retrasos hasta no poder publicar la entrada a hora. Pero puedo asegurar que ha valido la pena esta tarde, toda en su conjunto y cada uno de sus momentos por separado.

Título de la fotografía: Jugando en la playa.

domingo, 1 de julio de 2012

Día 247/365


Esta mañana hemos tenido matinal motera. He quedado con los amigos con los que generalmente salgo los domingos con la moto. El almuerzo ha sido el habitual en este tipo de matinales: refresco o cerveza, bocadillo a elegir entre jamón, embutido y lomo adobado (creo que había algún otro tipo pero ya no me acuerdo) y la consabida camiseta (la de hoy la he cogido talla XL; realmente necesito la L de hombros, pero la barriga necesita una talla más así que mejor la XL ya que la voy a utilizar para andar por casa y para dormir).

 Después del almuerzo hemos dado una vuelta por la feria del motor mientras muchos de los participantes daban una vuelta hasta la playa, atronando con los escapes y haciendo cortes de encendido (lo habitual). Faltaban los platos fuertes de la mañana, un streap tease y una exhibición de saltos. Por cierto que ayer mentí como un bellaco, aunque fue por la mala información que me dieron. El piloto que hacía la exhibición no ha sido Emilio Zamora, sino otro piloto, de cuyo nombre no consigo acordarme, que ha dedicado gran parte de su tiempo a dar saltos del tipo freestyle, algunos de ellos realmente espectaculares.

Del streap tease poco puedo contar pues lo he visto desde lejos, aunque utilizando el zoom a tope ;-) Por lo que he podido ver creo que la silicona debe de estar de rebajas y, posiblemente, el buen gusto también. Pero esto último es sólo una opinión.

Como hoy he hecho pronto la foto y publico la entrada de hoy bastante temprano, en contra de lo habitual, me voy a dedicar un tiempo a ponerme al día con las publicaciones de otros bloggeros y a disfrutar de sus fotografías.

Título de la fotografía: El gran salto.

Amigos que me siguen