sábado, 30 de junio de 2012

Día 246/365


He estado dando una vuelta por la feria del motor. Mucha gente paseando y recorriendo los stands, espero que se hagan bastantes negocios y que esto se mueva un poco. He estado hablando con un compañero y me ha comentado que alguna venta se ha hecho ya. Pero, en general, la gente curiosea sin dar la impresión de tener intención de comprar, aunque uno tampoco se compra un coche o una moto todos los días.

Como no podía ser de otro moto, digo de otro modo :), los stands más interesantes son los de motos. A ellos he dedicado gran parte del tiempo que he estado, curioseando, por la feria. Charlando y comentando con los vendedores las novedades, en especial con mi mecánico que se empeña en que va siendo hora de que cambie de montura.

Allí tiene a la venta la moto de uno de los compañeros de salidas para rodar y almorzar los domingos; parece ser que tiene intención, él sí, de cambiar la moto. Hace ya algún tiempo que le ronda por la cabeza cambiar la naked por una de carretera, por una BMW concretamente para, según dice, que su esposa pueda salir con él. ¡Anda ya, será por eso!.
Mañana tenemos matinal motera aquí en Oliva. Almuerzo, después una exhibición de Emilio Zamora y, para terminar animando a la gente, un streap tease. Así que espero aprovechar la mañana, además para almorzar y charlar con los amigos, para hacer algunas fotos principalmente de la exhibición de Emilio.

Seguid disfrutando del fin de semana.

Título de la fotografía: Maniobrando después de terminar el reparto.

viernes, 29 de junio de 2012

Día 245/365


Termina la semana con calor, con mucho calor. Pero termina para algunos porque otros, justo este fin de semana, con la feria del motor y de la maquinaria industrial, tendrán más trabajo que de costumbre.

Durante todo el día han estado montando los stands de las distintas marcas bajo un sol de justicia que no ha dado un momento de tregua. La llegada de la tarde tampoco supone un alivio; el calor y la humedad siguen haciendo de las suyas, es decir, jorobando a la gente.

En días como estos últimos, cuando veo a gente trabajando bajo este sol de justicia, soportando este calor, sólo puedo pensar en lo que estarán pasando. Bueno, observando a este chaval también pienso que ya quisiera yo tener un cuerpo como ese. Qué mala es la envidia y qué mala también la edad, los bocadillos, la falta de ejercicio, el sobrepeso, la barriga, estar fondón, quedarse calvo, ...

En fín, alguna vez yo también fui delgado, muy delgado, y marcaba abdominales, aunque cada vez me resulta más difícil de creer y de recordar.

Buen fin de semana.

Título de la fotografía: Trabajando bajo el sol.

jueves, 28 de junio de 2012

Día 244/365


Alguien puede pensar que me repito más que el ajo, que no tengo más tema de conversación, pero lo  tengo que decir: ¡QUÉ CALOR MÁS AGOBIANTE!

Esta tarde salir a la calle era como entrar en un horno, y no es ninguna exageración. Al abrir la puerta el aire caliente literalmente te daba una bofetada que te hacía replantearte la necesidad de salir, si realmente era necesario salir a hacer fotos.

Pero ya se sabe que hay cosas que si las tuvieras que hacer por obligación mirarías el modo de escaquearte pero eso mismo, hecho por gusto, como si no fuera tan penoso y lo haces así, sin importar la incomodidad, las molestias o... el calor.

Yo, al menos, iba andando tranquilamente, de la forma más lenta y reposada posible para no sudar (cosa harto difícil con 35 ºC a la sombra a las 8 de la tarde), pero los empleados que estaban trabajando, poniendo las vallas para delimitar el recinto para la Feria del motor que se celebra a partir de mañana y hasta el domingo, no tenían esa suerte; lo suyo era obligación, no afición ni devoción.

Pues con este panorama no era de extrañar que la gente buscara lugares a la sombra y resguardados del aire caliente donde poder sentarse a mirar quien va y viene y, si era posible, charlar un rato del partido de ayer de la selección, del penalti que lanzó Sergio Ramos (las malas lenguas dicen que en la NASA bajaron el nivel de alerta en la estación espacial justo después de tirar él el penalti), del que lanzó Cesc, que otra vez vuelve a clasificarnos, y de la cara que se le quedó a Cristiano Ronaldo (que injusticia... que injusticia, decía).

Pero con charla o sin charla, lo cierto es que las caras de la gente eran todo un poema, un verdadero termómetro, y algunos incluso llevaban en la mano el pañuelo con el que ir secándose el sudor. 

Título de la fotografía: Tú si que sabes, baby :)

miércoles, 27 de junio de 2012

Día 243/365




Sigue haciendo mucho calor; esto no parece una ola de calor, más bien podría ser un tsunami de calor. En ninguna parte se está bien, salvo encerrado en casa con el aire acondicionado y eso si no piensas en que estás contribuyendo al calentamiento de la tierra, pero aliviaré mi mala conciencia pensando que más lo están calentando el sol y ese calor africano que nos invade estos días y que, según los meteorólogos, se quedará unos cuantos días más con nosotros.

Imagino que también estará contribuyendo a vaciar las calles que hoy juegue la selección española de futbol las semifinales de la Eurocopa. Esperemos que se nos dé mejor el fútbol que la economía.

Pues como no había gente me he dedicado a fotografiar algunas de esas calles vacías, fachadas, puertas y ventanas de casas, y algunos elementos del mobiliario urbano. No ha sido la de hoy una tarde demasiado estimulante, fotográficamente hablando, pero ya vendrán tardes mejores.

De momento, con la excusa del calor, voy al congelador a por un helado. Mañana será otro día y seguro que trae nuevas oportunidades.

Título de la fotografía: Balcones.

martes, 26 de junio de 2012

Día 242/365


Hay días en los que, como hoy, salgo a la calle en mi habitual búsqueda de algo que fotografiar y me resulta muy difícil encontrar una situación, un personaje, algo que provoque en mí el impulso de capturar lo que mis ojos han visto, sea la razón que sea la que me induzca a ello.

Esta tarde he estado por el barrio de Sant Francesc, recorriendo sus calles que han resultado estar vacías; apenas he encontrado algo de actividad en un parque en el que jugaban unos niños mientras sus padres, sentados en unos bancos, se protegían del sol y el calor apretujados bajo la escasa sombra que ofrecían un par de árboles. Quizá sea precisamente el calor el motivo de no encontrar gente por las calles, ya que hoy ha sido un día realmente asfixiante, sin un mísero soplo de brisa que aliviara la sensación de sofoco.

Sólo la presencia delante de la puerta de un supermercado de quien posiblemente sea un indigente, un sin techo, pidiendo ayuda con un platillo en el suelo frente a él a quienes entraban y salían del comercio, que directamente le ignoraban como si no le vieran, como si del hombre invisible se tratara, me ha llevado a levantar la cámara y pulsar el disparador.

Su expresión ausente, quizá también de resignación, y la mirada perdida, con el cigarrillo colgando de sus labios mientras rebuscaba en sus bolsillos para encontrar el encendedor, creo que son lo que me ha llevado a levantar la cámara y pulsar el disparador.

Título de la fotografía: Derrotado.

lunes, 25 de junio de 2012

Día 241/365


Como estos días pasados, al llegar la tarde y aprovechando que el calor disminuye un poco, sigo con mis paseos tratando de encontrar las calles menos transitadas de la ciudad; el objetivo es comprobar qué ambiente se vive en ellas, cómo los vecinos disfrutan de la relativa calma que supone no tener que soportar el continuo trasiego de coches.

Estampas como las que he tenido la oportunidad de ver esta tarde me han devuelto, al menos durante unos breves momentos, a mi infancia. Las señoras mayores sentadas en sus sillas en la calle, charlando con las vecinas mientras hacen labores, otras simplemente ocupadas en su labor, los niños jugando en la calle despreocupados, pendientes sólo de sus juegos y de un señor que anda por allí con una cámara en la mano observándolos, pero todos (incluso el señor de la cámara) tranquilos y relajados, disfrutando de su calle y de la brisa que la recorre refrescando un poco el ambiente.

Por lo que he podido ver, los niños siguen jugando a los mismos juegos que se jugaban cuando yo era niño. y con idéntico resultado: el mayor siempre gana y al pequeño le queda desgañitarse tratando de imponer alguna regla que le pueda beneficiar e inclinar la balanza del juego a su favor. Ardua tarea que hoy como entonces sigue sin funcionar.

La presencia del señor con la cámara interrumpe durante un momento el juego. Él ha visto que va a hacerles una foto y advierte a su hermana que, curiosa, se da la vuelta. "Nos ha hecho una foto" le dice ella con esa cara picarona que tiene. Me doy la vuelta y me alejo, no quiero interrumpir más esos juegos a los que querría apuntarme.

Título de la fotografía: Jugando en la calle.

domingo, 24 de junio de 2012

Día 240/365


Día para tomarse las cosas con tranquilidad, sin agobiarse. Un tiempo para todo; para echar un vistazo al trabajo fotográfico de otros bloggeros, para leer la prensa (la selección española de fútbol absoluta protagonista), para oir (que no escuchar) música mientras se hacen otras cosas y también para escucharla dejando, durante unos momentos, todo lo demás de lado, para continuar con la lectura de uno de los libros que tengo empezados.

Otro momento para disfrutar de la inesperada victoria de Fernando Alonso en la carrera de fórmula 1 en el circuito urbano de Valencia; carreras que, supuestamente, no nos habían de costar ni un euro a los valencianos pero que han terminado costándonos lo que no está escrito, de hecho porque no se sabe qué nos están costando todos estos grandes premios que, también supuestamente, iban a situar en el mapa a Valencia y a la Comunidad Valenciana. 

Pero no soy el único que hoy se toma las cosas con tranquilidad, faltaría más; otros muchos hacen un uso similar de su tiempo en días como el de hoy. Algunos de ellos, simplemente, se acercan a un mirador y observan lo que sucede a sus pies. Así ven muchos la vida, de lejos y sin implicarse.

Título de la fotografía: En el mirador.

sábado, 23 de junio de 2012

Día 239/365


Tal y como ya comenté el jueves, esta mañana se ha corrido la IV Bajada de carretones. Creyendo que no llegaba a tiempo he subido hasta el lugar desde donde se daba la salida casi corriendo; menudo sofocón. Pero como la puntualidad no es una de las muchas virtudes con que se nos ha bendecido a los españoles, he tenido que esperar, como el resto de espectadores, casi una hora hasta que han empezado a salir los carretones.

Niños, jóvenes y mayores parecían pasárselo en grande. Allí estaban todos alineados a un lado de la calle como si de los boxes de un circuito se tratara, con los pilotos subidos a los carretones, concentrados, y rodeados de sus mecánicos y de multitud de curiosos.

Había carretones con forma de avión de la segunda guerra mundial con hélice incluida que giraba (como el del Barón Rojo y de color rojo, por supuesto), otro parecía una enorme rata negra adornada con un lazo rojo sobre su cabeza, otro tenía aspecto de tanque, había algunos con barras antivuelco y arco de seguridad que más se parecían a un buggy de esos que corren por la arena, otro era como un moderno avión de combate (con una envergadura de alas que casi no pasaba por una de las calles por las que discurría la bajada), había también un par de troncomóviles y, por supuesto, no podían faltar versiones un poco más modernas de aquellos carretones que, cuando yo era niño, nos fabricábamos con maderas y rodamientos de maquinaria que hacían de ruedas.

En fin, que ha sido algo totalmente festivo que nos ha hecho disfrutar a todos, bueno, a casi todos porque, al final y como no podía ser de otro modo, ha habido un pequeño accidente; uno de los conductores más jóvenes ha volcado en la única curva del circuito (ya lo adelantaba yo) aunque, afortunadamente, sin consecuencias físicas para él, sólo el susto que se ha llevado el propio conductor y su madre que ha visto cómo volcaba el auto-loco que conducía su hijo.

Alguno ha aprovechado la ocasión para meter la cuña reivindicativa, la denuncia, en forma del símbolo identificativo del colectivo Anonymous, aunque conduciendo, por cierto, un carretón de la marca Mercedes Benz :-) Creo que este tenía su dinero depositado en Bankia o, quizá, en el Banco de Valencia, muy probablemente en forma de preferentes :-P

We are Anonymous.
We are Legion.
We do not forgive.
We do not forget.
Expect us!

Título de la fotografía: Anonymous en las carreras.

viernes, 22 de junio de 2012

Día 238/365


Como he comentado en otras ocasiones, los barrios más alejados del centro ofrecen posibilidades fotográficas inimaginables en otras zonas de la ciudad.

Entre las particularidades que pueden observarse en esos barrios está ver algunos gallos de pelea paseando libremente por las calles o entre los pinos que hay plantados en lo que, eufemísticamente, podríamos denominar jardines, donde picotean el suelo buscando hormigas; pasean erguidos, orgullosos, y de vez en cuando lanzan desafiantes su canto que es respondido por otros gallos aceptando su desafío.

He estado charlando con José; me ha explicado porqué rapan los gallos, porqué les cortan la cresta, cómo los entrenan, cuánto cuesta raparlos y entrenarlos, que hay gente que se dedica a entrenarlos, cómo consiguen que los espolones de los gallos sean fuertes y no se rompan en las peleas, cuánto puede llegar a valer un gallo campeón, que las peleas se organizan teniendo en cuenta el peso de los animales, igual que sucede en el boxeo y otros deportes de contacto, en fin, un montón de cosas que yo desconocía. Y todas estas explicaciones con un tono de voz que denotaba la satisfacción de saberse un entendido en la materia, de estar hablando de algo sobre lo que se tiene mucho conocimiento, de dominar el tema.

También me contaba cómo la policía local suele pasar por allí y les hace coger los gallos y meterlos en casa, quitar las jaulas, porque la calle no es lugar para tener los gallos sueltos o tomando el sol. Pero sin acritud, comprendiendo que hacen su trabajo.

Al tiempo que charlábamos no perdía de vista a su gallo que iba rondando por allí, paseándose, observando a otros gallos, estos enjaulados, que estaban allí mismo y a los que, obstinadamente, se empeñaba en acercarse y desafiar, así que José tenía que parar sus explicaciones para cogerlo y alejarlo de nuevo, orgulloso del animal.

Recuerdo, muy vagamente, haber visto alguna pelea de gallos cuando era un chaval. Un compañero de estudios del colegio, muy aficionado a la cría de estos animales, nos llevó un día a otros compañeros y a mí al lugar donde tenía sus gallos y pudimos ver una pelea entre uno de estos y otro que traía otro chaval. Debía ser un combate de entrenamiento porque recuerdo que les cubrieron los espolones con algo para que no pudieran hacerse daño, aunque los picotazos que se daban sí debían de doler porque alguna herida se hicieron.

Hemos hablado de otras cuestiones no tan mundanas, pero de estas ya comentaré cuando llegue el momento si las puedo acompañar de la correspondiente foto.

Título de la fotografía: José y su gallo de pelea.

jueves, 21 de junio de 2012

Día 237/365


De coj.....s ha sido el calor que ha hecho hoy. A las siete menos veinte de la tarde, el termómetro de una parafarmacía, a la sombra, marcaba 32,5 ºC, y en las noticias de la noche han comentado que hemos alcanzado los 37,9 ºC. Salir a la calle era como meterse dentro de un horno, te ibas cociendo poco a poco.

Pero con calor o sin calor, cuando llega la tarde es el momento de salir a recorrer las calles y observar qué sucede en ellas, a la gente que anda por ellas, su actividad, su reposo, cómo se relacionan con los demás.

Al llegar a la plaza de San Roque, donde está la parroquia de este mismo santo, he estado a punto de entrar en la iglesia, no porque sea creyente y tuviera la imperiosa necesidad de recogerme y orar, sino porque dentro de las iglesias se suele estar fresquito y yo no podía soportar el calor. Imagino que las personas a las  que he visto entrar y salir no acudirían por este motivo, sino por otros mucho más cristianos.

A lo largo del paseo he estado charlando con un par de vecinos y me he enterado que el próximo sábado habrá una bajada de carretones, así que he ido a echar un vistazo a la zona por la que bajarán; no me lo quiero perder porque seguro que habrá espectáculo, pues la calle desde la que salen tiene una pendiente muy pronunciada y alguna que otra caída habrá, además no creo que todos los carretones sean capaces de aguantar el esfuerzo y alguno se desmontará sobre la marcha. El folleto que he podido ver advierte que no se trata de una carrera, que se trata de una forma de divertirse y dar espectáculo; estoy convencido que habrá espectáculo y que más de uno se lo tomará como una carrera, así que más espectáculo.

También he tenido oportunidad de observar otro tipo de actividades que convertiré en protagonistas del blog en un futuro no muy lejano. Seguro que las imágenes serán, cuanto menos, chocantes.

Título de la fotografía: A las puertas de San Roque.

 

miércoles, 20 de junio de 2012

Día 236/365


Insisto en que vivir fuera del centro de la ciudad tiene muchas ventajas, una de ellas, y no la menos importante bajo mi particular punto de vista, es poder disfrutar de una amigable charla con los vecinos sentado en la calle sin tener que preocuparse por el tráfico, pues son pocos los coches que se aventuras por las estrechas calles de la zona antigua del pueblo.

Además, gran parte de quienes habitan las casas que forman estos barrios son todavía personas de cierta edad, gente que sigue apreciando el contacto con sus vecinos (salvo que alguna disputa haya puesto fin a sus relaciones, que también las hay), que valora en su justa medida el tiempo que dedica a relacionarse con ellos, y que consideran que la calle es un lugar para el uso y disfrute del vecindario.

A los vecinos de toda la vida se han venido agregando, desde hace ya algunos años, extranjeros comunitarios que han decidido hacer de este pueblo su lugar de residencia, principalmente jubilados ingleses, que aprenden con dificultad nuestro idioma y que disfrutan de nuestro sol, además de sus pensiones que les permiten un nivel de vida por encima del de nuestros jubilados, todo sea dicho.

Y a todos ellos los años no les ha mermado la curiosidad, ya que cuando detectan mi presencia con la cámara no se cortan un pelo de preguntarme porqué y para qué hago las fotos. Pero siempre con amabilidad y con la intención, no disimulada, de poder charlar con un desconocido que seguro algo nuevo tendrá que contar.

Título de la fotografía: Charlando al atardecer.

martes, 19 de junio de 2012

Día 235/365


Que no todo es lo que parece es un hecho que, en un momento u otro, muchos de nosotros hemos tenido la oportunidad de comprobar.

Algo que en apariencia nos da la impresión de ser de un modo resulta ser totalmente distinto en cuanto escarbamos un poco, simplemente con rascar con la uña su superficie, con quitar la fina capa superficial con que se cubre. Cuántas decepciones nos habrán provocado este tipo de descubrimientos.

Pero, del mismo modo, en ocasiones la sorpresa es agradable cuando vemos que debajo de un aspecto poco alentador se esconde una realidad que nunca hubiéramos imaginado, que supera nuestras expectativas y da cumplida satisfacción a nuestras esperanzas y anhelos.

Esto sucede no sólo con las personas, también con distintos objetos. Lo que parece ser un simple pedrusco puede ser, en realidad, un diamante en bruto, y lo que creíamos oro no es más que pirita, el llamado "oro de los tontos".

En ocasiones la gente recurre a dar una falsa impresión con la intención de ocultar su verdadera personalidad no con ánimo de sacar un beneficio personal, sino de preservar su intimidad, su verdadero yo. Así sucedía con Clark Kent, también conocido como Superman, y con Peter Parker,  que en realidad es Spiderman :-D

Aunque otros se ocultan bajo una apariencia honorable para no descubrir la maldad que esconden, para aprovecharse de los demás, para que se confíen y darles la puñalada trapera que acabe con ellos.

En fin, que, como ya he comentado, no todo es lo que parece. Y la simple observación de una sombra puede poner de manifiesto la verdadera o la falsa personalidad de algo (si un objeto puede tener personalidad) o de alguien.

Título de la fotografía: Doble personalidad.

lunes, 18 de junio de 2012

Día 234/365


Una nueva semana, otro lunes y una foto más. Vuelta al trabajo, los habituales comentarios con las compañeras para saber cómo les ha ido el fin de semana y puesta en marcha para continuar con el trabajo en el punto en que quedó el viernes.

Cuando salgo del trabajo ya no queda rastro de los puestos de la feria gastronómica ni del mercado medieval; sólo las atracciones siguen en su sitio pero, a esas horas, vacías bajo el sol.

Apenas faltan tres días para el cambio de estación, adiós a la primavera y hola al verano, a más calor y humedad. Es tiempo de llevar a cabo los necesarios trabajos de mantenimiento del hogar que el invierno no permite hacer. Así llega el momento de lijar y pintar la puerta de entrada de casa que, como es preceptivo por encontrarse en el casco antiguo, ha de ser de madera; sí, muy bonita pero precisa de más mantenimiento pues la madera acusa los efectos de la lluvia y el frío, y también los del sol y el calor.

La imagen del hombre pintando bajo la atenta mirada de su hija me ha recordado cuando, siendo mis hijos pequeños, trataba de hacer algún trabajo en la casa. Siempre dispuestos a ayudar surgía la petición: Papá, déjame que te ayude. Yo también puedo.

Y tanto que podía, aunque en la mayoría de las ocasiones la ayuda suponía tener que rehacer el trabajo que con tanto cariño y dedicación había hecho él, y dedicar más tiempo a un trabajo que, sin su inestimable ayuda, hubiera podido hacer en menos tiempo. Pero... ¡y la alegría que suponía compartir esos momentos!

Título de la fotografía: Ayudando a papá.

domingo, 17 de junio de 2012

Día 233/365


Domingo. Con él ponemos fin a una semana más. Se supone que estos dos últimos días debemos de haber recuperado fuerzas, mejorado nuestro estado de ánimo y preparado para iniciar una nueva semana, de la que esperemos nos traiga menos sobresaltos, en lo económico y social, que las últimas que hemos vivido.

Hoy termina también la Feria de Ferias. Adiós a la feria gastronómica, a la que dediqué el viernes por la tarde-noche para probar algunas de las especialidades gastronómicas locales. Adiós también al mercado medieval que me ha dado la oportunidad de fotografiar a algunos de los personajes interesantes que podían encontrarse en él, entre ellos al árabe de la tetería, a una pitonisa, a un carnicero un tanto orondo rodeado de morcillas y longanizas colgando de ganchos, a uno de los varios orfebres que podían encontrarse.

Lo he pasado bien estos días observando a los artesanos del mercado mientras deambulaba sin rumbo mezclándome con la gente que lo visitaba, oliendo los aromas típicos de este tipo de mercadillos (además del también típico aroma sobaquero del verano), mirando las labores que son capaces de hacer cada uno de ellos en su oficio, así jabones, perfumes, chocolates, quesos, alpargatas, útiles de escritorio, y un sinfín de artículos.

En fín, que sí puedo decir que este fin de semana he podido recargar pilas; ahora sólo queda comprobar si la  carga alcanzará para cubrir las necesidades energéticas de la semana que empieza mañana. La solución en los próximos días.

Que os sea leve.

Título de la fotografía: El orfebre.

sábado, 16 de junio de 2012

Día 232/365


Siguen las actividades en la Feria de Ferias. Esta tarde he salido a dar una vuelta por el mercado medieval que han organizado. Estaba lleno de gente curioseando, comprando y algunos, no demasiados, plácidamente sentados en una tetería árabe que hay, todos ellos bajo la atenta e imperturbable mirada de su dueño.

Qué cantidad de clases de té a disposición de los clientes. Qué aromas en el ambiente. Vamos, que casi dejo de hacer fotos para sentarme a tomarme un té, pero no podía ser porque todavía quedaba más mercado por recorrer.

Me he quedado con alguna otra imagen que mañana, con un poco más de tranquilidad, espero poder captar con la cámara. Realmente este tipo de mercados, a pesar de ser muy artificiales, ofrecen muchas posibilidades para obtener buenas imágenes.

Debo confesar que, de todos los puestos del mercado, este es, con diferencia, el que mayor atractivo presenta, quizá por la presencia del árabe que lo atiende.

Seguid disfrutando del fin de semana.

Título de la fotografía: Tetería árabe.

viernes, 15 de junio de 2012

Día 231/365


Hemos terminado otra semana. Llega el momento de descansar y recuperar fuerzas. Hecha ya la foto de hoy me voy de tapeo.

Me están esperando y achuchando para que termine (pero si todavía no he empezado), así que me largo con viento fresco (mentira porque ni hace viento ni fresco) a beberme unas cuantas cervecitas fresquitas (estas sí) acompañadas de las delicatessen que se tercie.

Buen fin de semana a todos.

Título de la fotografía: Vejez.

jueves, 14 de junio de 2012

Día 230/365


Mañana empieza la "Feria de ferias". Hasta el próximo domingo tendremos la posibilidad de degustar productos tradicionales de la gastronomía de Oliva y del resto de la Comunidad Valenciana. También tendremos una feria medieval con productos artesanos, de alimentación, salud, etc.; una feria alternativa y ecológica, que incluye una exposición de bonsais; una feria de atracciones, que no es más que un modo grandilocuente de referirse a unas pocas atracciones de feria, y, por último, una feria de juegos para disfrute de los chavales.

Después, en apenas poco más de quince días, llegará la feria del motor y ya el próximo mes de julio las fiestas de moros y cristianos, la fiesta grande, la FIESTA así, en mayúsculas.

Pues aprovechando que esta tarde se empezaban a montar las casetas, atracciones y demás, he hecho mi ya habitual paseo en busca de la foto perdida (esta obra es mía, no de Marcel Proust, que buscaba el tiempo perdido) entre todo el ajetreo que conlleva todo estos trabajos de montaje.

Pero la foto no ha salido de dentro de la feria sino de una cafetería cercana, en la que, sentado delante de una taza de café, una copa de coñac y otra de agua, un hombre se mesaba los cabellos y sostenía su cabeza mientras leía el periódico.

Título de la fotografía: Leyendo la prensa.

P.D.: Si alguien no tiene plan para este fin de semana, ya sabe donde acudir, a la Feria de ferias.

miércoles, 13 de junio de 2012

Día 229/365


Estoy muy cansado; hoy he estado demasiadas horas sentado delante de la pantalla del ordenador y tengo el cuello y los hombros muy tensos, aunque dedicar un tiempo a algo placentero siempre ayuda a aliviar tensiones, de ello puedo dar fe hoy.

Y ese algo placentero para mí es observar y fotografiar aquello que me atrae de cuanto se desarrolla a mi alrededor. Con la llegada del verano las calles presentan una mayor afluencia de gente, vayas por donde vayas, sin importar si es una zona de tiendas o alguna de las calles más recónditas del casco antiguo.

La tarde es el momento ideal para salir a la calle; el sol se está poniendo y empieza a bajar la temperatura que, por esta zona, supera ampliamente los 30 grados a lo largo del día. Llega el momento de sacar la silla de casa y sentarse en la acera a charlar con los vecinos, de fumarse un cigarrillo, de ver jugar a los niños; algunos incluso sacan la mesa a la calle y se toman la cervecita mientras hacen tiempo para cenar también ahí, sentados alrededor de la mesa en mitad de la calle, al fresco.

De esto, como es de imaginar, ya sólo se puede disfrutar en la zona del Raval y aledaños, en el caso antiguo de la ciudad, donde las calles son estrechas y, a esas horas, ya sólo circulan los vecinos del barrio, por lo que no interrumpen el tráfico.

Estas estampas, que hace ya muchos años también se podían ver en otros barrios más céntricos, se han ido perdiendo con el transcurso de los años y el incremento de vehículos por la calle. Las calle han pasado a ser territorio reservado para los coches en detrimento de las personas, de los vecinos, que se han visto privados de la posibilidad de hacer un uso lúdico de sus calles.

Título de la fotografía: El cigarrillo de la tarde.

martes, 12 de junio de 2012

Día 228/365


Menudo paseo me he dado esta tarde. Han sido tres horas de andar, parar, observar, situarme, comprobar encuadres y luces, y, por fin, pulsar el disparador de la cámara.

Ha sido divertido. Hoy incluso algunos espontáneos me han pedido que les hiciera una foto, a lo que, por supuesto,  he accedido encantado. No todos los días se encuentra uno a gente bien dispuesta para enfrentarse a una cámara. Otros no se han ofrecido pero el resultado ha sido básicamente el mismo.

Como es normal, los escaparates de tiendas de moda, queda mejor que tiendas de ropa, están ocupados por modelos de verano, ropa fresca estilo ibicenco, bañadores y bikinis, y cantidades ingentes de complementos. Nunca he acabado de comprender la obsesión de algunas personas por ir permanentemente a la última en moda; quizá por eso me visto como más cómodo voy, con ropa holgada independientemente de si es de este año o de la temporada pasada.

Imagino que cuando se alcanza una determinada edad estas cuestiones dejan de tener tanta importancia como cuando eres más joven y pretendes lucir palmito, llamar de algún modo la atención para atraer miradas de posibles ligues... ¡¡Ah, juventud!!

Pero no es sólo de jóvenes la obsesión por seguir los dictados de la moda. Y ahora, cuando el verano está ya dando la vuelta a la esquina y a punto de llamar a la puerta, además se impone la necesidad -relativa- de alcanzar una determinada línea que permita lucir adecuadamente esos modelitos, sin hacer ostentación de michelines.

Título de la fotografía: Perdiendo la cabeza por la moda.

lunes, 11 de junio de 2012

Día 227/365


Ha terminado el fin de semana y vuelta al trabajo. Los lunes ya se sabe que no es el mejor día de la semana, al menos para mí; es posible que para los empleados de las peluquerías que, al menos por esta zona, libran los lunes sea un buen día, un buen inicio de semana.

Esta tarde he salido sin rumbo, sin pensar adónde ir y he terminado haciendo una fotografía de un bodegón, género fotográfico que he practicado en muy pocas ocasiones y que nunca me ha dejado plenamente satisfecho, lo que no quiere decir, en absoluto, que el de hoy haya provocado que me auto-aplauda. Pero lo cierto es que he pensado que sería una forma diferente de iniciar la semana, al menos en su aspecto fotográfico, y tampoco estoy descontento con el resultado.

La foto está tomada a través del cristal de un escaparate, así que sólo he podido variar ligeramente el punto de vista; de haber podido hubiera desplazado un poco a la derecha ese extraño aparato que está en segundo plano para conseguir una mejor visión del plato con fruta del fondo.

He estado dudando durante un rato entre la versión en color y la de blanco y negro; al final me he decidido por la versión monocromática, elección que no me sorprende teniendo en cuenta mi preferencia por las imágenes en b&n.

Título de la fotografía: Bodegón.

domingo, 10 de junio de 2012

Día 226/365


Esta tarde he recibido un mensaje de mi hijo: Papá, necesito una "línea de crédito abierto europeo" de esas que anuncia ahora por la tele Rajoy. Pinta de lujo!

Mi respuesta: Tranquilo, voy a tratar de conseguir una para cada uno.

Claro que pinta de lujo, te abren la línea de crédito con un límite brutal, sin condiciones y, además, en mejores condiciones que las que ofrece el mercado. Ya quisiera yo una así.

Me asombra con qué facilidad son capaces algunas personas de tergiversar los hechos, cómo tratan de alterar la realidad para que los demás la perciban de forma distinta a como es realmente, para que la ven como ellos desearían que fuese.

Escuchando y leyendo las manifestaciones y afirmaciones que han hecho algunos de los dirigentes políticos de este país sólo puedo pensar en Pinocho, aunque siempre me quedo con las ganas de ver crecer y crecer los apéndices nasales de esos políticos.

Sea como fuere y a pesar de lo que digan, de cómo quieran llamarlo o de qué quieran disfrazarlo, la realidad es que nos vamos a endeudar en 100.000 millones de euros (me resulta absolutamente imposible imaginarme semejante cantidad de dinero) que alguien tendrá que devolver con los correspondientes intereses, porque nadie da nada a cambio de nada y menos si hablamos de dinero, y de algo nos tendremos que privar -mejor dicho, de algo nos privarán- para poder hacer frente a esos pagos.

Este barco se hunde y aquí no vale aquello de "Las mujeres y los niños primero"; aquí las ratas abandonan primero  el barco y con ellas se llevan los salvavidas sin importar qué les sucede a los demás pasajeros.

Título de la fotografía: ¡Esto se hunde! ¡Sálvese el que pueda! 

sábado, 9 de junio de 2012

Día 225/365


Ya tengo colgado el cuadro de Guillermo Pastor que compré. Ha quedado perfecto. Esta mañana ha venido mi amigo Salvador a ayudarme a colgar el cuadro, aunque quien ha ayudado he sido yo y él quien ha hecho prácticamente todo el trabajo. Y no sólo eso sino que, además, me ha hecho otro trabajo de bricolage que tenía ahí pendiente desde hace unos días. Además de un fantástico fotógrafo profesional y profesor de Photoshop, es todo un manitas.

No sé cuantas veces me he colocado frente al cuadro contemplándolo pero han sido muchas. Y lo más importante, cuanto más lo miro más me gusta. Estoy realmente contento de haber aprovechado la oportunidad de conseguir este óleo.

Esta tarde me ha dado por hacer fotos desde el balcón a la gente que pasaba por mi calle. Algunos me han mirado con no muy buenos ojos al darse cuenta de que estaba haciendo fotos, otras han sacado pecho y yo  las he mirado con muy buenos ojos ;-), pero de todas las fotos que he hecho esta en particular es la que más me ha gustado por el desenfado y la naturalidad del chaval. Que hace calor, no hay problema, me quito el polo, me lo cuelgo del cuello y ha disfrutar del paseo. Ya querrían algunos y algunas poder pasearse así por la calle, totalmente desinhibidos y sin preocuparse del qué dirán. Esta es una de las innumerables ventajas que tiene la niñez.

Título de la fotografía: Calor.

viernes, 8 de junio de 2012

Día 224/365


Viernes. Tapas. Sin apenas tiempo para publicar la entrada dentro del plazo. Pero he llegado justo a tiempo. Esto de salir de tapeo ocupa mucho tiempo. Ir de bar en bar (qué mal queda esto, da la impresión de vicio y adicción a la bebida) para poder probar distintas tapas, con tranquilidad, charlando y disfrutando del fresco que ofrece la noche, ciertamente requiere su tiempo. Por cierto, hoy sobresaliente para todos los locales que hemos visitado y para sus creaciones.

Hoy ha llegado el marco para el cuadro que compré. Esta tarde lo he llevado a enmarcar y mañana vendrá mi amigo a ayudarme a colgarlo. Tengo que reconocer que las manualidades no son lo mío y que colgar cuadros de forma que queden nivelados tampoco.

Bueno, que disfrutéis de un buen fin de semana

Título de la fotografía: Pozo de Alcina

jueves, 7 de junio de 2012

Día 223/365


Sigo con muy poco tiempo libre para mí; esta tarde también he tenido que volver a la oficina y, después, llevar a mi hijo a la estación de autobuses, ya que mañana tiene un examen en la facultad, el lunes otro y ya el próximo viernes el último. Es otra de las desventajas que tiene vivir en un pueblo lejos de la capital de provincia o, al menos, de las universidades; te obliga a buscar un piso de alquiler en el que vivir durante el curso y a tener que desplazarte.

Cuando he vuelto apenas he disfrutado de un momento para dar un paseo que me ha llevado hasta un grafiti que ya protagonizó una de las primeras entradas del blog, en concreto la del día 2 de noviembre pasado, la del día 5/365. Desde luego el grafitero hizo un trabajo espectacular, tanto por el tamaño como por la calidad de la obra.

Mirando con detenimiento el grafiti sólo se me ocurre pensar que el gorila necesita pasar por la consulta del dentista; esa dentadura necesita un buen repaso.

Título de la fotografía: Gorilas.

miércoles, 6 de junio de 2012

Día 222·365


Estoy fundido, materialmente fundido. Hoy he estado encerrado en el despacho once horas y se me ha quedado el culo cuadrado, el cuello rígido y los ojos resecos.

Pero aún así siempre queda un momento para disfrutar y olvidarse de las obligaciones, para sacar la cámara, aunque sea la del teléfono, y hacer algún robado.

De pié en la calle leyendo mientras el resto pasan junto a él, ignorándose mutuamente. Uno disfrutando de su lectura, los otros quizá pensando que ya podía sentarse en un banco y dejar libre la acera para que puedan pasar los demás.

Pero... quizá no es un simple lector. Quizá está simulando leer mientras no pierde detalle de cuanto sucede a su alrededor. Podría ser un investigador privado o algún agente secreto en labores de vigilancia, siguiendo y espiando a alguien. O tal vez un padre esperando a su hijo, un marido que aguarda a su mujer que está en la peluquería, el amante que espera el momento apropiado para ir a la casa de su amada cuando ve que el marido de ella sale de la casa.

Como lector que es adoptará infinidad de personalidades, tantas como personajes aparezcan en los libros que lea; es la magia de los libros, que permite que el lector se meta en la piel de los personajes y viva sus vidas, corra sus aventuras, ría y llore sus emociones, ame a sus amores,...

Indudablemente un libro es una puerta abierta a mundos paralelos que nos esperan.

Título de la fotografía: El lector.

martes, 5 de junio de 2012

Día 221/365


Bochornoso. No, no estoy refiriéndome al comportamiento de ningún magistrado o político, símplemente estoy describiendo cómo ha sido hoy el día por aquí. Calor, mucho calor y humedad han provocado esa sensación de bochorno durante todo el día. Ni pensar quiero cómo puede ser este verano conforme vayan subiendo las temperaturas.

Como ya comentaba hace unos días, he comprado el libro La visión del fotógrafo, de Michael Freeman, y estos días estoy avanzando en su lectura. Ayer mismo estaba leyendo la parte que el autor dedica a comentar, explicar e ilustrar, a través de la obra de diferentes fotógrafos, el concepto.

Para Freeman, "El concepto en el arte es algo muy divertido. En muchos sentidos es el trasfondo oculto de aquello que se muestra. Es la idea que subyace de una fotografía... Funciona por medio de lo que el público ya sabe sin tenerle que poner la etiqueta...".

Dice que "el concepto llegó con toda su fuerza a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970, y ha permanecido desde entonces con el arte fotográfico.", y utiliza imágenes de Minor White y Lee Friedlander para ilustrar a qué se refiere exactamente.

Eugène AtgetAugust SanderWalker EvansLee Friedlander y otros muchos artistas buscaron, como dice Freeman, el aspecto corriente de la vida de la gente. Era la experiencia cotidiana de caminar y conducir, siempre dispuesto a tomar instantáneas a lo que fuera en la calle.

Me apunto a esa búsqueda.

Título de la fotografía: Paisaje urbano.

lunes, 4 de junio de 2012

Día 220/365


De un tiempo a esta parte empiezan a ser frecuentes los días en que, hacia el mediodía, se me presenta un persistente dolor de cabeza que me acompaña el resto del día. Creo que quizá se debe a una mala postura en el trabajo que afecta a mis vértebras cervicales, lo que, a su vez, desencadena el dolor de cabeza.

Con dolor o sin dolor he tenido que ir a recoger a mi hijo a la estación de autobuses, después de que haya terminado con el examen que tenía hoy en la facultad. Por si acaso se presentaba alguna oportunidad, me he llevado conmigo la cámara de fotos. Pero los hados de la fotografía no siempre acuden en nuestra ayuda cuando lo deseamos, así que cámara va y cámara vuelve.

Conduciendo el coche, en la entrada del pueblo me he dado cuenta de la existencia del muñeco de Michelín, de Bibendum (que así se llama ese engendro rollizo), sobre la fachada de un edificio en el que hay un centro de montaje de neumáticos. Aprovechando que el tráfico se había parado por un semáforo he aprovechado para, desde dentro del coche, hacerle la foto de la entrada de hoy del blog.

Creo que el toro de Osborne y el muñeco de Michelín quizá sean los símbolos representativos de una marca más reconocidos que podamos encontrarnos por ahí. El toro tiene presencia en muchas carreteras, normalmente sobre una loma dominando el paisaje y haciendo ostentación de sus atributos.

Bibendum no puede presumir de semejantes atributos, sólo de michelines, de estar más que orondo, de su sobrepeso. Este, además, parece oriental (por los ojos rasgados) y está un poco cegato, ya que lleva gafas, a diferencia de los actuales que deben de haberse operado de miopía con láser para poder quitarse las gafas.

El pobre muñeco presenta un estado de conservación un tanto deplorable y, más que dispuesto a prestarnos ayuda en un posible pinchazo y para mejorar nuestra frenada con su superior agarre, parece estar implorando ayuda con la mano levantada y la boca abierta, como gritando "Ayúdame".

Una muestra más de que algunos tiempos pasados sí fueron mejores.

Título de la fotografía: Bibendum.

domingo, 3 de junio de 2012

Día 219/365


Suena el despertador. Son las 7:30 de la mañana. He quedado para salir esta mañana con la moto. ¿Qué ruido es ese? El de la lluvia al caer (me recuerda el título de una canción), porque efectivamente está lloviendo. Me levanto para asegurarme; sí, no hay duda, está lloviendo. Pongo el marcha el plan B: me vuelvo a la cama.

Ha escampado y luce el sol. Ni rastro de la lluvia que esta mañana ha impedido que saliera con la moto. Llama mi hijo y nos propone coger las motos e irnos a comer todos juntos a Cullera. Se acepta el plan y allá que nos vamos.

La playa está llena de gente tomando el sol y bañándose. No es de extrañar porque hace calor y realmente apetece tumbarse; lo de bañarse ya no lo tengo tan claro pues imagino que el agua todavía estará fría, pero veo que hay bastante gente que no comparte mi opinión.

Empieza la temporada de verano, vida para las localidades costeras, trabajo para la gente que se dedica a la hostelería y otros servicios ligados al turismo. Ojalá alivie la situación de muchos.

Y llega el momento de ver las piruetas de todos esos aficionados al kitesurf que aprovechan también este tiempo para practicarlo.

Título de la fotografía: Kitesurf.

sábado, 2 de junio de 2012

Día 218/365


Una como la de la foto me hacía falta cuando he terminado la caminata que, en compañía de mi amigo Javier, he dado esta mañana. Han sido poco más de 14 Km que nos han llevado desde el inicio del carril bici que une Gandia y Oliva hasta el final de la playa de Gandia y vuelta. Menos mal que se nos ocurrió adelantar la hora de salida porque ha hecho mucho calor, demasiado para estar sólo a principio del mes de junio. Uno de los atractivos de estas caminatas son las charlas que las acompañan.

La caminata me deja hecho polvo; hoy he terminado con algunas ampollas en el pié izquierdo y las piernas destrozadas, y es que Javier imprime un ritmo realmente rápido aunque me dice que, por deferencia hacia mí, no va como en él es normal. Lo que yo digo, este Javier es una magnífica persona ;-)

La imagen de hoy me ha hecho pensar en el significado de la expresión Ver los toros desde la barrera,  también esa otra que dice Siéntate a la puerta de tu casa y verás el cadáver de tu enemigo pasar. No tengo muy claro qué pintaba esta silla en mitad de la acera justo detrás de una valla, pero ya nada -o casi nada- me sorprende cuando salgo a la calle en busca de algo que fotografiar. No sé si quien ha puesto la silla simplemente quería desembarazarse de ella o si la había preparado con la intención de sentarse a ver pasar no sé qué o quien, pero me ha resultado un tanto curiosa esta estampa.

Que sigáis disfrutando del fin de semana.

Título de la fotografía: Detrás de la barrera.

Día 217/365


Acabo de llegar a casa. Aquí hoy es día de tapas. Me explico: así como en ciertas zonas (Madrid, Andalucía, Galicia, etc.) es costumbre servir una tapa cuando pides una bebida, aquí no hay esa costumbre. Aquí te sirven la bebida y si quieres algo más lo pides y pagas aparte.

Pues para animar un poco el ambiente están haciendo una campaña en la que, determinados bares (los que han querido tomar parte en esta campaña) te sirven una bebida con una tapa por el módico precio de 2 euros.

Y lo cierto es que sí se ha animado; todos los viernes (los viernes son el día de la tapa, el resto de días los bares siguen a lo suyo) se ve mucha gente por la calle, yendo de unos a otros bares para degustar la tapa y beberse la cervecita -o el vino, lo que apetezca-.

Así que hoy hemos salido ha dar una vuelta y hemos probado las tapas de tres bares distintos. Con diferencia el mejor el primero de ellos (Bar l'Envic), con unas tapas abundantes, muy originales (yo me he comido una crepe con jamón de york y champiñones), y sabrosas. En segundo lugar ha quedado el bar La Cassola y en último lugar La Tasca, a pesar de que nos habían hablado muy bien de este último.

Bueno, esta bien todo esto porque contribuye a animar a la gente a salir de casa, a gastar (no demasiado) y a crear ambiente. Cualquier idea que haga mover dinero, crear riqueza lo llaman (ya se saben que el dinero por donde pasa moja) y mejorar el estado de ánimo de la gente es bienvenida en estos tiempos aciagos.

Título de la fotografía: Nudos.

Amigos que me siguen