jueves, 31 de mayo de 2012

Día 216/365


Ha sido un día de trabajo intenso, una larga jornada que se ha prolongado de forma ininterrumpida hasta pasadas las cinco de la tarde. Sólo espero que no surja ningún problema al respecto que nos obligue, a cuantos hemos participado en ella, a revisar el resultado.

En fin, ya en casa, con más hambre que un maestro de escuela de los de antes de la guerra (esto lo decía mi madre y seguramente lo volveremos a decir nosotros si siguen los ajustes), lo primero ha sido acallar mis tripas. Me dice mi mujer que tengo que llevar a mi hijo a la estación de autobuses; mañana tiene un examen en la facultad.

Pienso que aprovecharé para llevarme la cámara y hacer alguna foto después de dejarlo allí, pero ya se sabe que el hombre propone y Dios dispone; en este caso no ha sido Dios sino mi hijo que ha dispuesto que nos acompañe su novia, así que renuncio a la cámara para poder volver en cuanto lo dejemos a pié de autobús.

No hay problema. Tengo tiempo suficiente para volver y salir a la búsqueda de la imagen de hoy. Decido que hoy puede ser un buen día para introducir algo de color, dar una visión un poco menos fúnebre que ayer. Una vez tomada la fotografía, con el revelado hecho y casi a punto de publicarla se me ocurre probar uno de los filtros que tengo instalados. El resultado de la prueba es la imagen que finalmente decido publicar.

Título de la fotografía: Flores de mayo.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Día 215/365


Menudo bajón he tenido hoy. Ciertos hechos, algunas actitudes y comentarios me afectan más de lo que esperaría a estas alturas de mi vida. Uno mismo parece que nunca termina de conocerse a fondo, que siempre hay motivo para la sorpresa.

Esta tarde he estado ojeando las noticias en las páginas web de distintos periódicos y, como era de esperar, en todas el protagonismo lo acaparan la prima de riesgo, Bankia, el posible rescate de la banca española y toda una serie de noticias relacionadas con la economía.

En segundo plano ha quedado el suicidio de otro jubilado en Grecia provocado por la terrible situación que están viviendo. Desgarrador me ha parecido el contenido de la nota que ha dejado: Espero que mis nietos no nazcan en Grecia.

En fin, que el panorama es desolador allá donde mires. Sólo espero que escampe y vuelva a lucir el sol, por tímidamente que lo pueda hacer.

Título de la fotografía: Ventana con vistas a la realidad económica.

martes, 29 de mayo de 2012

Día 214/365


Esta tarde, cuando he salido a andar y observar, me he entretenido en una zona de juegos infantiles y en los bancos que hay a su alrededor. Me gustaría hacer fotos de los niños jugando y riendo pero prefiero no publicar fotos de menores, por si acaso.

Pero no sólo hay menores en estos parques infantiles; como no puede ser de otro modo están los adultos que acompañan a los niños, padres y madres que charlan unos con otros mientras no pierden de vista a sus respectivos hijos. Estos también constituyen un buen motivo fotográfico pero hoy no ha sido un día propicio para conseguir una buena fotografía suya.

Y luego están el resto de mortales; gente que simplemente se sienta en los bancos a descansar, a contemplar cómo juegan los niños y, posiblemente, a recordar su niñez, un tiempo ya muy lejano pero no por ello olvidado y añorado.

Entre estos destacaba hoy este señor, con apariencia un tanto bohemia, de extranjero, quizá uno de los muchos jubilados que, a excepción de verano, pasan sus días aquí, acampados con su caravana en uno de los campings situados a orilla del mar, que disfrutan de las suaves temperaturas y del sol que caracteriza esta zona del Mediterráneo.

Título de la fotografía: Me he dado cuenta de que me estás fotografiando, pero no me importa.

lunes, 28 de mayo de 2012

Día 213/365


Algunas veces, cuando voy paseando, observo la cantidad de señales con las que nos dirigen, permitiéndonos y prohibiéndonos acciones. Los conductores nos encontramos en cada esquina, y esto es literal, con señales que dirigen el tráfico; nos obligan a parar, a ceder el paso, a no girar a derecha o izquierda, a no estacionar esa quincena, etc.

Los peatones no encontramos tantas pero también nos dedican unas cuantas que nos indican por donde y cuando cruzar una calle, en qué lugares no podemos dejar que se adentren nuestros perros o qué césped no podemos pisar.

Además las hay en distintos colores, casi a gusto del consumidor; así nos encontramos con señales azules, rojas, blancas, verdes, naranja y amarillas, imagino que por aquello de para gustos los colores, y también de distintas formas.

De todas ellas las que más me incomodan son las señalizaciones horizontales, las pintadas sobre la calzada. Se supone que utilizan pinturas antideslizantes, seguras para los conductores y viandantes, pero nada más lejos de la realidad. Para confirmar esto sólo tienes que pisar estas señales un día que esté el asfalto mojado, a veces incluso seco, para darte cuenta del peligro que suponen.

A la memoria me viene la imagen de una ambulancia llevándose por delante una farola, justo a la entrada de mi calle, al perder el control por pasar sobre un paso de cebra que hay apenas un par de metros antes de la susodicha farola. Afortunadamente, en ese momento no había nadie en la acera. Ese mismo paso de cebra me ha provocado más de un resbalón yendo a tirar la basura al contenedor.

Así que hay que fijarse, la X marca el lugar.

Título de la fotografía: X

domingo, 27 de mayo de 2012

Día 212/365


Sí hemos salido esta mañana con la moto. Una de las cosas que me enervan de estas salidas los domingos por la mañana es la cantidad de ciclistas que encontramos por las carreteras por las que circulamos. Se trata de carreteras estrechas, con no demasiada visibilidad y en pendiente que ocupan grupos de ciclistas, algunos de los cuales se comportan sin ningún tipo de consideración hacia el resto de conductores.

En absoluto quiero decir que no deban circular por esas carreteras, faltaría más, pues tienen el mismo derecho que cualquier otro conductor, ciclista, motorista o tractorista, pero ir tres y cuatro ciclistas uno al lado del otro, ocupando todo el ancho de la calzada en el sentido de la marcha, en zonas de curvas con escasa visibilidad, les expone, bajo mi punto de vista, a innecesarios peligros que evitarían, simplemente, circulando en fila de dos. Sin circular rápido nosotros vamos mucho más rápido que ellos y tomar una curva y, de repente, encontrarte con un grupo de ciclistas que no dejan escapatoria alguna acojona y no poco.

Hoy eramos ocho en el grupo, unos ya habituales y otros recién llegados. Uno de estos últimos conducía  una BMW con un montón de años, casi histórica (quizá sin el casi), y me ha dado más de un susto al ver como invadía el carril contrario al tomar alguna curva y, lo que es peor, siguiéndolo con la mirada yo también me he acercado peligrosamente a la línea central de la carretera en alguna ocasión. La solución ha sido alejarme de él y meter a otro compañero entre ambos.

El almuerzo abundante, como siempre, y divertido. Al final de vuelta a casa sin ningún percance, que es lo importante. Salir, disfrutar y volver para contarlo.

Título de la fotografía: Dos al sol.

sábado, 26 de mayo de 2012

Día 211/365


Esta mañana he salido a caminar con un amigo. Trabajamos juntos durante bastante tiempo (era mi jefe) hasta que amplió sus horizontes y voló hasta otro nido, quizá mejor un gallinero. Es una persona extraordinaria en todos los sentidos de la que aprendí mucho y a quien aprecio de verdad. Él me descubrió, entre otras cosas, gran parte de la música clásica que ahora conozco y que me encanta escuchar.

La caminata ha sido de trece kilómetros a ritmo vivo, y por ello yo he llegado muerto a casa, con alguna ampolla en los pies y dolores musculares en las piernas. Después de una ducha reparadora el sofá se ha encargado de tratar de recuperarme. He pensado enviarle un sms con algo así como "Las exequias fúnebres por Andrés serán, a más tardar, después de una nueva caminata como la de hoy".

Mañana seguramente saldré con la moto; mi hijo me ha preguntado si salíamos y le he dicho que como quiera, así que imagino que mañana se pasará a por mí.

Título de la fotografía: Piruletas al sol.

viernes, 25 de mayo de 2012

Día 210/365


Estar tarde he estado en el estudio fotográfico de mi amigo charlando con él y absorbiendo todo lo que me explica. Me ha estado mostrando cómo funciona uno de los plug-in para el PS que él utiliza, en concreto el Topaz Remask. Es asombroso con qué facilidad se puede crear una máscara perfecta de cualquier parte de una imagen; con lo que me cuesta a mí, pincel en mano, hacer una selección para convertirla después en máscara y perfeccionarla.

Después he estado dando una vuelta, cámara en mano, a ver que encontraba. Y  lo que me he encontrado es a alguien viviendo la vida, disfrutando de su tiempo tranquilamente sentado en un banco contemplando el ir y venir de los demás.

Qué gusto da ver a alguien en esa actitud, y qué envidia también, aunque uno también disfruta, y no poco, paseando y observando el mundo a través del visor o de la pantalla de una cámara fotográfica.

Buen fin de semana.

Título de la fotografía: Vive la vida.

jueves, 24 de mayo de 2012

Día 209/365


Estoy reventado. Desde antes de las ocho de la mañana que he salido de casa he vuelto a las nueve y media de la noche; sólo he parado media hora para comer y el tiempo imprescindible para capturar la imagen de hoy.

La tarde ha sido de trabajo intenso y comprometido, sin tiempo para descansar un sólo momento. Cuando por fin he terminado me dolía absolutamente todo el cuerpo. No quiero más días como el de hoy. Mañana tendré un segundo episodio, continuación del de hoy, aunque sin esfuerzo físico, afortunadamente. Me hago mayor y, además, pesan, y no poco, los kilos.

De regreso a casa tengo que salir inmediatamente para acudir a la casa de un vecino; hoy ha muerto su esposa después de una larga y dolorosa enfermedad. Apenas cinco años mayor que yo. 

Allí he coincidido con un amigo de los de toda la vida, de esos a los que no ves durante meses pero que cuando te vuelves a encontrar hablas como si justo apenas hubieran pasado cinco minutos desde la última vez que os encontrasteis.

Compartimos opinión: esto no es vida, es una broma de mal gusto, una tomadura de pelo; así que hay que aprovechar y disfrutar de todos y cada uno de los momentos que se nos da la oportunidad de vivir. Sin más consideración. Nadie sabe si mañana despertará.

Cambiamos de tema y hablamos de un tema más agradable y placentero; hablamos de fotografía. Hace tiempo compartíamos afición pero ya hace tiempo que le entró flojera fotográfica. Se mantiene con la cámara analógica, con sus carretes de 35 mm., pero son muy pocos los que expone a la luz. Apenas fotos familiares. Necesita una cámara digital y a convencerlo dedico una parte importante de nuestra charla.

Título de la fotografía: Contraste con sombra.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Día 208/365


Hablaba esta mañana con una amiga para felicitarla por su cumpleaños, aunque con un día de retraso, y me comentaba que sigue con asiduidad este blog, leyendo tanto mi pseudoreflexión diaria como los comentarios que se hacen a la misma y a la fotografía, que es realmente la protagonista (o así debería serlo) de todas y cada una de las entradas del blog. Me decía que sigue con mucho interés los comentarios de Luis, que le parecían muy interesantes; por supuesto le he recomendado visitar su blog por su interés tanto desde un punto de vista fotográfico como humano, pues los textos con los que acompaña sus trabajos fotográficos ponen al descubierto su enorme calidad humana.

Ya de paseo esta tarde he estado observando durante unos minutos un partido de fútbol 7 que disputaban dos selecciones internacionales; un equipo estaba integrado por inmigrantes magrebíes y el otro por inmigrantes suramericanos. Ambos equipos aprovechaban lo que otrora fueron las instalaciones deportivas de unos barracones escolares que, durante bastante tiempo, alojaron a los alumnos de un colegio público (no iba a ser concertado ni privado, por supuesto). Por cierto, sin ánimo de polemizar uno de los jugadores ha eso un disparo a bocajarro justo delante de la portería que ha salido a más de X metros por encima del larguero y se ha oído ¡Ahí, Sergio Ramos!.

Título de la fotografía: "Monigotes de tres piernas" by Pija.

martes, 22 de mayo de 2012

Día 207/365


El compañero Alfredo Oliva tiene la culpa de que esta mañana llamara por teléfono a la librería que hay en un centro comercial cercano al lugar donde vivo preguntando si tenían el libro "La visión del fotógrafo", de Michael Freeman. Apenas un par de minutos para echar una rápida mirada a la entrada de su blog de ayer y enterarme de la publicación de este libro, e inmediatamente hacer la llamada. Sí disponían de él en stock y me han reservado un ejemplar.

En cuanto he terminado de comer hemos ido mi esposa y yo al centro comercial. Yo me he quedado en la librería y ella ha ido a practicar el deporte favorito de muchas mujeres: hacer compras. Me he entretenido un rato ojeando algunos de los libros de fotografía mientras la vendedora atendía a otros clientes; había dos o tres que parecían interesantes y de los que he tomado nota para posibles compras en un futuro. Cuando ha terminado de atender le he pedido el libro que me habían reservado y, con él en una bolsa, me he sentado en uno de los bancos para empezar a escudriñar su contenido.

Después de leer el índice, la introducción y parte del primer capítulo creo que el libro promete. Tengo en casa los otros tres libros que le preceden y, con la excepción de "La mente del fotógrafo" que me dejó un tanto frío, creo que me será de ayuda, ya que en mi opinión Freeman resulta bastante didáctico.

En fin, creo que es hora de continuar con la lectura.

Título de la fotografía: En el centro comercial.

lunes, 21 de mayo de 2012

Día 206/365


Aquí estoy de nuevo, dispuesto para afrontar una nueva semana de trabajo o de lo que sea, me da lo mismo. Si es de trabajo y todos los días van a ser como el de hoy sé que llegaré al próximo fin de semana, aunque no sé en qué condiciones. Pero disposición de ánimo para hacer frente a lo que pueda venir tengo, así que adelante.

Ha hecho una tarde estupenda para volar cometas. El viento ha estado soplando con fuerza todo el día y más esta tarde; seguro que hubiera podido hacer volar cualquier tipo de cometa. Todavía debo de tener un par de cometas en el trastero que hace ya bastantes años, cuando mis hijos eran más pequeños, hacía volar con bastante frecuencia. Me encantaba ver cómo destacaban contra el cielo azul sus colores brillantes y sus largas colas rojas mientras hacía piruetas con ellas.

Pero ese mismo viento capaz de hacernos disfrutar volando cometas nos hace difícil, muy difícil, intentar hacer fotografías de plantas, máxime si estas son sumamente livianas. Pero los que amamos la fotografía nos crecemos con la cámara en la mano, porque ni el viento, ni la lluvia, ni el sol nos hacen desistir de salir a hacer fotos. Más bien al contrario, son un aliciente más para sacar la cámara y hacer fotos que, en otras condiciones, no tendrían ese toque particular que les da cada uno de ellos.

Título de la fotografía: Levis.

domingo, 20 de mayo de 2012

Día 205/365


Un domingo atípico donde los haya. Me he levantado tarde (esto no es tan extraño), por lo tanto no he salido con la moto a curvear con los amigos (tampoco es extraño) ni a almorzar (la parte positiva ha sido lo que he ahorrado en gasolina). No me he quitado ni el pijama en todo el día, lo que me ha llevado a tener que escuchar los reproches de mi señora.

He pasado el día trasteando con el móvil. Jugando al Angry Birds, al Apalabrados, y mirando las distintas posibilidades de un programa que me he bajadoe, Camera Zoom FX que, como es de suponer por su nombre, es para hacer fotos con el móvil y manipularlas, aplicando distintos efectos, marcos, texturas, etc.

También he estado mirando en internet fotos hechas con un móvil; he estado mirando Flickr y también 500px y me he sorprendido de lo que he encontrado. Cuánta razón tienen cuando dicen que lo importante no es la cámara sino el fotógrafo. Hay verdaderas maravillas de una creatividad desbordante y de una calidad increíble. Voy a tener que destripar mi teléfono para ver si también trae de serie la creatividad y la calidad o si, por el contrario, voy a tener que sustituirlo.

En fin, cada uno hace lo que puede y yo no ando sobrado de nada de todo esto, pero sí tengo la suerte de tener cerca de mí a personas que no piensan (o si lo piensan no lo dicen) que estoy mal de la cabeza cuando les proponga que unan sus caras para poder hacerles una fotografía.

Si ya el otro día ya me pedía derechos de imagen por haberle hecho una foto haciendo la siesta, no quiero pensar lo que tendré que pagarle a mi hijo y a su pareja por la foto de hoy.

Título de la fotografía: Juntos.

Día 204/365


Llego con retraso pero me tendréis que disculpar. La obligación va antes que la devoción y, hoy, la obligación era la familia.

Hoy he aprendido que no se puede ir por el campo con chancletas, bueno poder sí se puede pero corres el peligro de terminar con los pies llenos de pinchos, y así he acabado yo, andando como si estuviera pisando cristales por culpa precisamente de los pinchos y de todo lo que se me ha metido por dentro de las chanclas.

En fin, con independencia de los pies la de hoy ha sido una salida provechosa. Por cierto, conmigo ha venido hoy la EOS 40D, toda contenta ella de ver que, por fin, podía ver la luz del sol.

Mañana más, bueno hoy también porque ya es domingo. Seguro que alguien habrá que me dirá que me he saltado la entrada del sábado pero seguro, también, que sabrá disculparme.

Título de la fotografía: La hilandera.

viernes, 18 de mayo de 2012

Día 203/365


Termina la jornada laboral. Es el momento de ir a casa. Comida. Lectura... empiezan a pesarme los párpados. Siesta. Ha llegado el fin de semana.

Salida. Paseo tranquilo. Tiempo para sentarse en un banco. Contemplar el mar, las nubes. Hace un viento fresco que contrasta con estos días pasados de calor. El olor del mar, la humedad habitual en esta zona.

Me he tenido que bajar las instrucciones de la Canon. Hace tanto tiempo que no la uso que se me han olvidado algunas cosas y veo necesario releer el manual para refrescar la memoria. La Samsung ha desplazado totalmente a la 40D por su tamaño y comodidad, también porque genera archivos en RAW, lo que deja un amplio margen para la manipulación de las imágenes, y por su discreción, a pesar de tener que sacrificar prestaciones, entre ellas la posibilidad de utilizar longitudes focales más largas.

Pienso que debería de aprovechar más la réflex. Propósito para los próximos días: sacar a pasear la 40D.

Buen fin de semana for everyone.

Título de la fotografía: Perros NO

jueves, 17 de mayo de 2012

Día 202/365


A ver, que se tranquilice todo el mundo porque, aunque vuelva al blanco y negro, mi estado de ánimo es bueno. El color mola mazo que dirían algunos pero a mí me va más el blanco y negro, me siento más cómodo y a gusto con él, supongo que porque no me distrae tanto como el color y porque en blanco y negro fueron mis inicios.

He salido a caminar, he intentado algún trote, y he llegado a casa hecho polvo por el calor (también por las rodillas que acusan el peso que han de soportar). Quizá debería desempolvar la bicicleta y tratar de fortalecer un poco las piernas sin el impacto que tienen en las articulaciones las caminatas y trotes; esta es una de las ventajas que tiene la bicicleta comparada con el running.

La de hoy es una fotografía del Portal de Sant Vicent. En esta calle vivía hace ya muchos años mi abuela materna. Recuerdo los festejos que se celebraban cuando llegaba el día de San Vicent, con la consabida misa que oficiaba el sacerdote desde la capilla que hay justo sobre el portal. También las tardes de bous al carrer (toros en la calle), con la calle cerrada por ambos extremos, las gradas montadas y los jóvenes y no tan jóvenes provocando al toro y refugiándose en las barreras cuando se acercaba el toro.

Por supuesto que yo no estaba a pié de calle, sino viéndolas venir desde la ventana del segundo piso, porque por aquel entonces apenas tendría 9 ó quizá 10 años. Yo me contentaba con jugar con otros niños antes y después de la suelta de los toros, corriendo por la calle llena de arena para que no resbalaran ni los toros ni los que se atrevían a correr delante de ellos.

Muchos años han pasado ya, pero cada vez que voy por esa calle me inundan infinidad de recuerdos, felices unos, muy felices otros, y algún que otro un tanto amargo.

Título de la fotografía: Portal de Sant Vicent

miércoles, 16 de mayo de 2012

Día 201/365


Estoy muy contento. El viernes tuve la oportunidad de comprar una pintura de Guillermo Pastor, el pintor que me inspiró la fotografía de la entrada del jueves, justo el día anterior. Fue una verdadera casualidad;  prácticamente me dí de bruces con el cuadro mientras surfeaba por la red y no desaproveché la ocasión de  comprarlo. Hoy lo he recibido en casa y es magnífico. Se trata de una pintura al óleo sobre lienzo titulada   Carreta de gitanos. Estoy realmente satisfecho con la compra.

Sigo colorista y prueba de ello es la fotografía de hoy. Mientras hacía las fotos de los pimientos he recordado algunas fotografías de Edward Weston, en particular unas, también de pimientos, que forman parte de unos estudios naturales; son unas fotografías en blanco y negro espectaculares de pimientos, setas, berenjenas, etc.

Mi cuñado, a los pimientos pequeños a la plancha que quedan así como pochos, los llama miracielos. Mi hermana los prepara así cuando nos reunimos en verano para encender la barbacoa y asar carne para cenar, a modo de aperitivo. La razón para llamarlos así tiene su lógica; una vez los haces quedan muy blandos y si los coges con los dedos  por el pezón para comértelos de un bocado, no tienes más remedio que levantar la cabeza, como si estuvieras mirando al cielo, para poder ponértelos en la boca. De ahí el nombre de miracielos con el que los ha bautizado.

Dentro de nada empieza la temporada de barbacoa; ya hace buen tiempo, con calor incluso por la noche, y apetece cenar al fresco; nada como un costillar, chuletas y embutido a la barbacoa alrededor de una mesa con buena compañía y un poco de vino, cerveza o clara.

Título de la fotografía: Dando la nota.

martes, 15 de mayo de 2012

Día 200/365


Con la de hoy son 200 las fotografías que llevo publicadas en este blog. He estado revisando las últimas entradas y he detectado un cierto estado anímico pesimista mezclado con un sentimiento de rabia, de indignación, que de un modo u otro ha influido claramente en mis fotos.

La entrada de ayer la preparé justo después de leer algunos artículos de prensa que relacionados con las últimas manifestaciones del movimiento 15-M y las reacciones que las mismas han provocado en algunos políticos y medios de comunicación; mi estado de ánimo no era ciertamente el mejor y ello desembocó en una imagen que no querría ver repetida y en un grito que surgió de lo más hondo: LIBERTAD.

Anteayer estaba más o menos en idénticas condiciones; empiezo a pensar que no debería de leer la prensa, de interesarme por lo que pasa por el mundo antes de preparar la entrada del blog, porque de entre las distintas fotos que hago termino eligiendo aquella que me ofrece más posibilidades de desahogarme, de sacar lo que me reconcome por dentro, la impotencia de ver tanta injusticia, tanto abuso por parte de unos y el consiguiente sufrimiento de otros.

Así que hoy he querido calmar mi espíritu y para ello nada como andar por la arena junto al mar. Y ahí siempre encuentro el modo de relajarme, de disfrutar del momento y tratar de no pensar en los problemas.

Creo que el día se merece algo de color, de paz, tranquilidad y sosiego, sentado cómodamente en una silla, observando el mar y la caña de pescar, que cabecea a impulsos de las olas sobre el sedal, sin prisas porque no importa el tiempo, sólo el momento.

Título de la fotografía: Descansando frente al mar.

lunes, 14 de mayo de 2012

Día 199/365



Uno ha de luchar por lo que quiere, por alcanzar sus sueños. Hoy, una vez más, nuestra libertad, nuestras libertades, vuelven a estar amenazadas. Debemos reaccionar ante tales amenazas y luchar por mantener nuestro derecho a ser libres.

Un simple trozo de metal, una alambrada, unos pinchos, no nos pueden detener. Nos dejaremos jirones de piel y carne en esos pinchos pero pasaremos por encima de ellos, por encima de cualquier obstáculo, y al final alcanzaremos la libertad.

Título de la fotografía: La alambrada.

domingo, 13 de mayo de 2012

Día 198/365


Andamos contemplando lo que sucede a nuestro alrededor, disfrutando del paisaje, siguiendo, en muchas ocasiones, el camino que otros han abierto, señalado y acondicionado para que resulte muy sencillo seguirlo; tratamos de mantenernos en él porque salirse implica mojarse, hundirse hasta no sabemos dónde porque desconocemos la profundidad del agua, en la que además pueden haber criaturas que nos ataquen, pero también otras de indudable belleza que la han convertido en su hábitat natural y en la que sobreviven sin necesidad alguna de ceñir sus pasos a ningún camino o senda, que cada día buscan su propio camino.

Pero mientras andamos por ese camino, pensando que estamos seguros, somos una presa fácil para los mosquitos, que se lanzan sobre nosotros sin piedad alguna porque el instinto natural, el de supervivencia,  manda y para ellos sólo somos animales a los que chupar la sangre para alimentarse y sobrevivir.

Mi reconocimiento a todos los que tratan de abrir nuevos caminos, a los que se indignan al comprobar que los caminos que nos han trazado no son más que trampas para que sirvamos de alimento a otros que, a nuestra costa, sobreviven mientras nosotros cada día perdemos un poco de nuestra sangre, de nuestra energía vital.

Título de la fotografía: Pasarela.

sábado, 12 de mayo de 2012

Día 197/365


Lo decía anoche y no me equivoqué ni en una coma. En cuanto mi mujer leyó la entrada de ayer del blog se puso a maquinar qué tareas podría asignarme, así que esta mañana me ha tenido un poco ocupado, pero no demasiado ni pesado de hacer. Un par de trabajitos dentro de casa, hacer un recado y unas compras en el supermercado ha sido lo que hoy me ha tocado (no sé porqué no tengo la misma suerte en la quiniela, la primitiva, la loteria o cualquier otro juego de azar).

Resto de la mañana, hasta la hora de comer, dedicado a la lectura y a la música. Para ir liberando tensiones por esa válvula que se llama fin de semana.

Algo que va ligado también a estos reparadores fines de semana, en los que las prisas pierden sentido y no tienen razón alguna de ser, es la inevitable siesta después de comer. Esa siesta tan nuestra, que gente de otras partes del mundo nos envidia y que tratan de importar (a ver si así mejoramos la balanza de pagos), tiene aceptación a cualquier edad.

Cuando somos bebés nuestras madres nos acuestan para que hagamos la siesta después de comer; cuando crecemos un poco, ya en la infancia, ya no nos acuestan pero nos envían a la habitación para que hagamos la siestas, sobre todo en verano y con la clara intención de estar ellas tranquilas durante un rato y aprovechar para, también, echar una cabezadita.

Ya de jóvenes, en edad de salir los viernes por la noche hasta las tantas, se agradece tener la posibilidad de sestear después de comer Y si llegamos a la gente mayor, echarse la siesta es inevitable. El cuerpo se resiste a no darse un sueñecito ligero pero reparador justo después de comer.

Cuánto tenemos que agradecerle a quien invento el sofá, que nos ofreció un nuevo sitio para, frente al televisor que trata infructuosamente de ahogar los ronquidos, practicar el noble ejercicio de la siesta.

Título de la fotografía: Siesta una tarde de primavera.

viernes, 11 de mayo de 2012

Día 196/365



Siguen pasando los días y llega el viernes, preludio del fin de semana. Por delante dos días con mucho tiempo libre para dedicarlo a aquello que nos apetezca, una vez atendidas las posibles obligaciones, por supuesto (esto lo digo pensando en que mi mujer leerá esto y seguro que ya está pensando que me quiero escaquear de las tareas de casa, y también seguro que ya estará maquinando cómo conseguir que no me pueda escapar, como todas las esposas).

Para la inmensa mayoría de nosotros los fines de semana nos sirven para liberar las tensiones acumuladas a lo largo de la semana. Llega el sábado y abrimos la espita por la que escapan todas esas tensiones, todos los malos rollos, los dolores de cabeza, todo cuanto nos ha agobiado a lo largo de la semana, de forma que el manómetro que mide esa presión vuelve a colocar la aguja indicadora dentro de la zona verde, dejándo el depósito vacío y listo (más o menos) para una nueva recarga.

Yo lo he empezado con una barbacoa. Esta noche hemos tenido casa llena para cenar; la familia al completo más las respectivas parejas de los hijos hemos cenado carne a la barbacoa. Lo único que me disgusta de este tipo de cenas es que yo me tengo que ocupar de asar la carne y termino oliendo a carne asada, como no podía ser de otro modo.

Cuando todos han terminado de cenar yo sigo cenando hasta que me meto en la ducha y consigo que desaparezca de mi piel ese olorcito que alimenta tanto como la propia carne. Así que, para evitarme una indigestión, mejor lo dejo aquí y me voy directo al baño.

Buen fin de semana a todos.

Título de la fotografía: Válvula de escape.

jueves, 10 de mayo de 2012

Día 195/365


Por mucho que el refrán aconseje aquello de "hasta el 40 de mayo no te quites el sayo", voy a pasar del consejo y a quitarme el sayo y lo que haga falta, porque con el calor que está haciendo por aquí lo que realmente apetece ya es ponerse en manga corta y con ropa holgada.

Esta tarde he salido, otra vez, con mi hijo a curvear en moto. Después de repostar (hay que ver cómo cunde la condenada gasolina) hemos salido para hacer un tramo que ya recorrimos hace pocos días, pero esta vez en sentido inverso. Cómo cambia todo cuando pierdes los puntos de referencia que ya tienes asimilados por haber hecho una ruta varias veces; he ido perdido prácticamente todo el tiempo porque no podía situarme y visualizar la ruta al recorrer esta al revés de como suelo hacerlo.

Y la guinda la han puesto una furgoneta y un autobús con los que nos hemos cruzado subiendo el puerto de montaña en sendas curvas con el barrando a nuestra derecha. Menuda acojone cuando me he encontrado con el autobús de frente al tomar la curva.

A todo esto, como me he llevado la cámara fotográfica, iba observando lo que había alrededor por si veía algo interesante, bajo un punto de vista fotográfico, parar para hacer la foto. En total han sido tres las ocasiones en las que hemos parado para que yo pudiera hacer fotos.

La imagen de hoy la he tomado teniendo en mente un cuadro del pintor olivense, ya fallecido, Guillermo Pastor, que tiene por motivo una mata de amapolas silvestres. Se trata de un cuadro que veo casi todos los días y que siempre me ha gustado; así pues, sirva mi fotografía como homenaje a ese artista.

Título de la fotografía: Amapolas.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Día 194/365


Si digo que somos animales no estaré descubriendo nada nuevo, si digo que somos animales racionales tampoco diré nada que no sea notorio y del dominio general, aunque aquí ya pueden surgir opiniones encontradas respecto al uso del adjetivo racionales.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua define racional como "Dotado de razón", y razón es, para ese mismo diccionario, "Facultad de discurrir" y "Acto de discurrir el entendimiento".

Y aquí es donde yo mismo me pregunto si realmente se nos puede calificar con el adjetivo de racional al observar lo que somos capaces de hacer. Sin querer entrar en mayores consideraciones se me ocurre manifestar que somos la única especie capaz de aniquilarse a sí misma mediante el uso de armas de destrucción masiva, desarrolladas haciendo uso de esa mente maravillosa que tenemos, la única especie capaz de degradar el medio ambiente, el mundo que habitamos, hasta el punto de poner en riesgo nuestra propia supervivencia, junto con la del planeta.

La fotografía de hoy es una pequeña muestra de los efectos perniciosos de nuestra falta de respeto por ese medio ambiente que nos acoge y nos sustenta, en el que todo lo supeditamos a razones de índole económica sin más consideración que el puro beneficio monetario.

Y todo esto lo digo para no hablar de Bankia, del dinero que nos va a costar y los recortes que tendremos que soportar, todo ello como consecuencia de la avaricia de unos y de las decisiones de otros de socializar las pérdidas de sociedades mercantiles y privatizar los beneficios, de forma que cuando hay pérdidas cargamos todos con ellas y, si hay beneficios, son para los accionistas, quienes han estado durante años engordando sus bolsillos a costa, como no podía ser de otro modo, de los demás.

No quiero hablar que me enciendo.

Título de la fotografía: Naturaleza moribunda.

martes, 8 de mayo de 2012

Día 193/365


Qué alegría me he llevado esta mañana. En el trabajo, llevo varios días dedicándome a preparar unos datos que tengo que enviar dentro de un plazo, algo que consideraba muy difícil poder cumplir y que me estaba agobiando mucho. 

He estado trabajando en la creencia de que el plazo expiraba el próximo día 15 y hoy he recibido la llamada telefónica de una compañera que, al igual que yo, también tiene que remitir esos datos pero referidos a su empresa. Se me ha ocurrido preguntarle cómo lo llevaba ella y me contesta, con toda la tranquilidad del mundo, que todavía no había empezado a prepararlos, que tiene tiempo suficiente para poder hacer el trabajo antes del día 15 de junio. ¡Qué he oído! ¡Hasta el 15 de junio! Pues sí, de repente me he encontrado con todo un mes por delante para poder terminar de procesar la información y ha desaparecido el agobio. Lo que me ha estresado  no anotar correctamente la fecha límite en la agenda. Lástima que no me llamara hace un par de semanas.

El que parece estresarse, y con motivo, es el propietario del vehículo que aparca en el garaje que muestra este original aviso advirtiendo que llama a la grúa para que retire el vehículo que obstaculice la entrada y salida del garaje. Desde luego no puede negarse que es más llamativo que una simple placa del vado.

Título de la fotografía: Vado permanente.

lunes, 7 de mayo de 2012

Día 192/365


Estoy un poco decaído. Además de ser lunes, nunca me sienta bien este día de la semana, mi mujer me ha comentado que ya no tenemos ni un sólo día de fiesta hasta finales de julio, cuando podremos volver a disfrutar de las fiestas de moros y cristianos.

Parece mentira, la semana pasada tuvimos dos días festivos entre semana, con lo que trabajamos días alternos, y ahora nada a la vista en el horizonte.

Bueno, tampoco es cierto porque en el horizonte sí podemos observar y mucho. Entre otras cosas la imagen del mar un tanto revuelto por el viento, que sopla con fuerza, y un cielo en el que las nubes, de repente, adquieren protagonismo durante apenas un instante, porque el mismo viento que las ha traído decide llevárselas a otro lugar.

Me encantan las playas de fina arena, como la nuestra, pero también disfruto de la visión que ofrece una costa rocosa. Me gustaría que hubieran rocas que poder utilizar como primer plano en fotografías de paisajes, como esas que tan a menudo veo publicadas en revistas y en foros y ante las que siempre me detengo. Imagino que será por aquello de que uno siempre desea lo que no tiene, porque para disfrutar de la playa nada como la blanca y fina arena, que te permite correr, jugar, tumbarte y dar largos paseos.

En fin, que con fiestas o sin fiestas, con puentes o sin ellos, ahí seguirán el mar y la playa para ofrecernos, como siempre, un horizonte que contemplar.

Título de la fotografía: Espejos.

domingo, 6 de mayo de 2012

Día 191/365


Día de la madre. He estado mirando la posibilidad de publicar la foto de una flor como regalo para mi madre; en principio he pensado en una margarita pero realmente lo de deshojar la margarita no tiene sentido en una madre, porque en todas y cada una de sus hojas la respuesta siempre es "me quiere", porque si algo hay incondicional es el amor de una madre por sus hijos; he estado mirando otras flores silvestres y, al final, la agraciada ha sido la conocida como "diente de león".

Aunque todo esto no tiene ninguna importacia puesto que mi madre, lo que realmente desea, es simplemente que me acuerde de ella y que le de un beso. Así que, mamá, feliz día de la madre. El beso ya se lo he dado esta tarde cuando he regresado de hacer la foto del diente de león.

Título de la fotografía: Diente de león.

sábado, 5 de mayo de 2012

Día 190/365



Acabamos de cenar hace un momento. Estábamos mirando el programa Callejeros que hoy se ha ido hasta Las Vegas. Dos posibilidades para hacer turismo nos enseñan; en una de ellas el dinero no es ningún problema, podemos gastar cuanto queramos; la otra posibilidad es justo la contraria y no tenemos ni un euro para gastar, así que hemos agudizar el ingenio para poder subsistir mientras descubrimos la ciudad.

Las Vegas como ciudad debe ser realmente impresionante. Alojarse en una suite de 650 m2 por el módico precio de unos 6.000 euros la noche debe ser una pasada en todos los sentidos; la suite tenía seis cuartos de baños y yo me pregunto para qué tantos cuartos de baño cuando sólo van a dormir dos personas. En uno de los cuartos de aseo, al entrar, se levantaba la tapa del váter automáticamente... ¿también saldría una mano que te limpiaría el culo? Esto no lo han dicho así que imagino que no.

La otra opción, la barata, nos llevaba a un hostal donde dormían ocho personas en una misma habitación por un módico precio. Vamos, que era como un albergue pero en Las Vegas.

De repente mi mujer sale al balcón. Me llama para contemplar la luna llena que aparece colgada del cielo. Es impresionante. Casi parece que la podamos tocar. A simple vista se observan las sombras sobre su superficie. Pienso que voy a cambiar la foto que había pensado publicar hoy por una de esta luna.

Voy a por la cámara, pongo el zoom en 200 mm que, en la EOS 40D, equivalen a un 320 mm., el trípode... me cago en todo lo que se menea, está en el maletero del coche, no lo saqué el último día que lo utilicé y allí se quedó así que toca subir el ISO para intentar sacar la foto a pulso.

Vuelvo al balcón. Apoyo la espalda contra la pared y compongo la imagen de forma que aparezcan algunas nubes de las pocas que ahora mismo se observan, fijo el enfoque, velocidad 1/200, diafragma 6.3, mantengo la respiración y suavemente pulso el disparador. Repito el proceso un par de veces más con distintas exposiciones y llevo la tarjeta al ordenador.

Bueno, la fotografía no impresiona ni la centésima parte que la protagonista al natural pero la decisión está tomada. Hoy la luna será la protagonista en la entrada del blog.

Título de la fotografía: Luna llena.

viernes, 4 de mayo de 2012

Día 189/365


Marzo ventoso y abril lluvioso, hacen de mayo florido y hermoso. Una vuelta por cualquier parte que permita contemplar la naturaleza nos permiten comprobar la veracidad de este refrán. Las flores son una constante allá donde miras y las abejas siguen infatigables recogiendo néctar.

Esta misma tarde, después de contemplar como varias abejas se empeñaban en comprobar la resistencia de la luneta delantera del coche, aún a costa de su vida, comentaba mi hijo que sin ellas posiblemente se extinguirían una gran cantidad de especies vegetales. Me decía que una de las pocas especies que sobreviviría aún sin la presencia de las abejas sería el trigo; "al menos no pasaríamos hambre" ha sido mi respuesta, mientras pensaba que pan no faltaría.

En fin, que ha llegado el fin de semana y esta noche tengo que acudir a un festival que ha organizado una de las filades de moros para sacar dinero para las fiestas, así que mejor me voy preparando para ir.

Buen fin de semana. Que disfrutéis.

Título de la fotografía: Primavera.

jueves, 3 de mayo de 2012

Día 188/365


Aquí hoy vuelve a ser festivo. Esta es una semana realmente atípica, en la que se van alternando los días laborales con los festivos, pero tengo que confesar que no pondría objeciones a que lo atípico se convirtiera en típico, en habitual.

Aprovechando que sólo es festivo aquí, he aprovechado para ir a la comisaría de policía de Gandia a renovarme el carné de identidad, que ya tocaba. Había pedido cita previa a través de internet hace unos días y sólo he tenido que esperar unos 15 minutos hasta que me han llamado. Ya he salido con el DNI nuevo en el bolsillo y con el certificado digital que lo acompaña activado. Ahora toca aprenderme un nuevo pin, como si no tuviera ya bastantes dentro de la cabeza.

Cuando he terminado en la comisaría he ido andando hasta el centro comercial en el que me esperaba mi esposa y he aprovechado el paseo para hacer algunas fotografías. Cuánto me gustan esos cielos azules en los que aparecen esas enormes masas de algodón que nos quieren hacer creer que son nubes.

Por cierto, he aprovechado la visita al centro comercial para comprar el libro Composición, de David Präkel; en la portada, justo debajo del título, aparece escrito Cómo formar una imagen mediante la unión o la combinación de varios elementos, partes o ingredientes

En la contraportada se dice que, después de la iluminación, la composición es el ingrediente clave para conseguir una buena fotografía. Pero ¿qué hace que una composición sea buena? ¿Hay que seguir las normas o hay que saltárselas?

Título de la fotografía: Energía.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Día 187/365


La mañana ha estado tremendamente ocupada; uno de los inconvenientes que tienen los festivos entre semana es que el trabajo se acumula en los días laborales que quedan. Eso lo he sufrido hoy en mis carnes, pero... aquí mañana también es fiesta, así que podré recuperarme y recobrar fuerzas para afrontar el viernes, cuando tendré que hacer frente a más trabajo acumulado.

Poco a poco los días van siendo mejores, meteorológicamente hablando. El sol, al menos por esta parte, luce con intensidad estos días y ya empieza a sobrar ropa. Tenemos más horas para poder disfrutar de luz natural con la que hacer fotografías y hay que aprovecharlas. Yo, puedo asegurarlo, lo intento con fuerza y pongo mucho empeño en tratar de ver el máximo de motivos fotográficos.

Título de la fotografía: Arquitectura celestial.

martes, 1 de mayo de 2012

Día 186/365


Hoy ha sido festivo, así que mi hijo y yo hemos aprovechado para salir a curvear en compañía de otro motero conocido suyo. Hemos ido hasta Alfafara, donde hemos almorzado de maravilla por el módico precio de 5 euros, lo que llamaríamos a precio popular (y lo digo sin segundas intenciones).

Ha sido una mañana estupenda y nos hemos divertido bastante. Además, como ya empieza a tener un poco más de confianza y destreza en la moto pues no hay que ir esperándolo continuamente; la verdad es que en dos o tres semanas más de salir ya no podré seguirlo pero qué le vamos a hacer, así es la vida: los hijos acaban superándonos, afortunadamente.

Hablando con mi mujer de las manifestaciones de hoy ha salido ha relucir la última huelga que hicimos; en la nómina del mes pasado me han descontado el importe del día de la huelga y, visto lo que ha menguado la nómina por esa razón y los pocos compañeros que la secundaron, creo que no volveré a hacer otro día de huelga hasta que los compañeros se retraten secundando otra, porque a fin de cuentas la huelga es en beneficio de todos y parece que sólo somos unos pocos los que nos sacrificamos, los que vemos reducidos nuestros salarios. Además, todavía nos miran con disgusto si nos encuentran en la puerta de entrada cuando ellos llegan a trabajar. Pero luego, las mejoras, de conseguirlas, son los primeros en exigirlas.

En fin, que a la calle ha salido mucha gente a manifestarse en defensa de nuestros derechos, algunos de ellos conseguidos con mucho esfuerzo por nuestros padres y abuelos; el descontento llama a la puerta de los políticos, falta saber si abrirán esa puerta para escuchar lo que tenemos que decirles.

Título de la fotografía: La aldaba enmarcada.

Amigos que me siguen