lunes, 30 de abril de 2012

Día 185/365


Viernes, ya está aquí, por fin ha llegado. Esta semana me estaba matando, se me ha hecho eterna... es coña, por si no se había notado. Lo cierto es que es hoy es lunes pero como si fuera viernes, porque mañana es 1 de mayo, día de la fiesta del trabajo para los afortunados que todavía tenemos y un día para reivindicar precisamente el derecho al trabajo que consagra la constitución en su artículo 35, amén de otros muchos derechos que ahora mismo se están viendo amenazados por un mal llamado espíritu renovador.

Quiero citar parte de la sinopsis del artículo 35 de la Constitución que puede encontrarse en la web del Congreso de los Diputados: "El derecho al trabajo es una de las bases sobre las que se asienta jurídicamente el modelo laboral de nuestra Constitución. Este modelo comprende otras disposiciones constitucionales de carácter fundamental como son, entre otras, el reconocimiento del papel de los sindicatos (artículo 7), el reconocimiento del derecho de huelga (artículo 28), el reconocimiento de la negociación colectiva y los conflictos colectivos (artículo 37), y la distribución de la renta, la formación profesional y la seguridad e higiene en el trabajo (artículo 40). Todos ellos constituyen una sistemática que conforma la estructura de las relaciones laborales desde el punto de vista constitucional".

Qué bien quedan estas cosas sobre el papel, escritas en negro sobre blanco, y lo difícil que es que nuestros gobernantes las tengan en cuenta, de verdad, cuando legislan.

Espero, deseo que mañana salgamos todos a la calle a reivindicar, a defender, nuestros derechos, todos y cada uno de ellos.

Título de la fotografía: Apuntando al cielo.

domingo, 29 de abril de 2012

Día 184/365


Suena el despertador. Son las ocho de la mañana. He quedado con mi hijo para salir esta mañana con la moto; llamamos a un amigo con el que hace tiempo que no salgo para ver si se anima. Hace un día estupendo para curvear: sol, una temperatura agradable y nada de viento. A las nueve salimos los tres en dirección a Muro de Alcoy, adonde llegamos después de curvas y más curvas para encontrarnos con la sorpresa de que allí están otros compañeros.

Almorzamos todos juntos y comentamos la posibilidad de volver este año a Faro (Portugal), a una concentración multitudinaria que reúne a más de 20.000 moteros llegados de todas partes. El año pasado estuvimos allí y la verdad es que el ambiente era fantástico, con actuaciones musicales todas las noches de grupos de renombre, algunos de ellos españoles como Mago de Oz.

Para mi hijo será toda una experiencia motociclista; no todos los días se hace uno 900 km con la moto para ir a una concentración, y otros 900 km tres días más tarde para volver a casa, aunque imagino que una moto deportiva no es lo más cómodo para hacer semejante viaje. Pero ya se sabe que Sarna con gusto no pica.

De vuelta a casa nos esperán más curvas y luego unos cuantos kilómetros por autovía. Después a disfrutar de las carreras del mundial de motociclismo sentado delante del televisor, que hoy se corre en Jerez.

Y ya sólo queda pasar la tarde y despedirse del fin de semana. Mañana vuelta al trabajo, aunque la semana será más bien corta porque ahí tenemos el 1 de mayo que es festivo y, aquí, el 3 también es fiesta.

Título de la fotografía: Senill

sábado, 28 de abril de 2012

Día 183/365


Hoy sábado volvemos al puerto. Podría sustituir aquel La Lola se va a los puertos por El Andrés se va a los puertos. Es un mundo distinto el que se puede contemplar en cualquier puerto pesquero, imagino que por el hecho de que nuestro medio natural es la tierra y no el mar, del que el puerto es la vía de acceso.

Me atraen esos barcos llenos de aparejos cuyo nombre y finalidad desconozco, abiertos por su parte trasera y provistos de una especie de puertas metálicas de enorme tamaño, con las redes recogidas por cuerdas que cuelgan de poleas, con salvavidas de color rojo chillón y botes salvavidas comprimidos dentro de cápsulas, provistos de múltiples antenas y radares.

Pero lo que más me llama la atención en ellos son los efectos de su exposición al mar, al salobre, a la humedad, que va oxidando todas las partes metálicas, que las va corroyendo poco a poco hasta hacerlas inservibles.

Y llegado ese punto se convierten en desechos y terminan arrojadas sobre los muelles, abandonadas a su suerte, sembrando el suelo de restos desmenuzados por la lenta acción de los elementos. Y son sustituidas por piezas nuevas, brillantes, pintadas de vivos colores, que en definitiva no son más que un nuevo bocado para el voraz óxido. 

Título de la fotografía: Desechos náuticos.

viernes, 27 de abril de 2012

Día 182/365


Esta tarde he salido a dar una vuelta y he estado disfrutando de la naturaleza mientras huía de los más de tropecientos trillones de mosquitos que habitan en la parte de ella que estaba recorriendo. Me he estado preguntando si se estaría reproduciendo la maldición bíblica con que Dios castiga al faraón por no dejar que su pueblo se vaya libremente de Egipto.

Volviendo a casa con el coche me he dado de bruces con una instalación que no estoy seguro de que estuviera abandonada, a pesar del lamentable estado en que se encontraba. El óxido cubría gran parte del material y muestra claros indicios de vandalismo, con cristales rotos, cerraduras reventadas, restos de botellas rotas y otros.

Pero abandonado o no me ha llamado la atención un cuadro eléctrico de considerable tamaño que tenía dibujado una especie de esquema, imagino que para evitar algún accidente si llega algún electricista novato a manipularlo. Así, al menos, tendrá claro qué va a encontrar en cada uno de los receptáculos del armario, por si no sabe reconocer un interruptor, una toma tierra, etc.

Buen fin de semana.

Título de la fotografía: Esquema eléctrico.

Día 181/365


Nada hay que pueda compararse a un bebé dormido. Contemplarlo es envidiar la paz que irradia su rostro. Hoy he tenido oportunidad de contemplar a la hija recién nacida de una compañera de trabajo; se ha pasado por la oficina para presentarnos a su hija Aitana. Una niña preciosa que dormida parecía realmente la personificación de la beatitud, del bienestar, de la paz.

Hace pocos días fallecía un familiar de otro compañero, un hombre ya de avanzada edad cuyo estado de salud hace que la frase "Ya ha descansado" cobre todo su significado. Pero a pesar de lo razonable de su muerte, de que era un hecho que se veía venir, no por ello deja de ser igual de doloroso para quienes han perdido un ser querido.

Compartiendo mesa mientras almorzábamos hace pocos días hablábamos de la vida y de la muerte, unidas la una a la otra por una atadura infinitamente más delgada que un cabello; apenas un simple soplo, un parpadeo, las separa.

¿Qué sentido tiene todo esto? ¿Qué sentido tiene la vida? Recuerdo la película de los Monty Python titulada  precisamente El sentido de la vida, un repaso hilarante a las distintas etapas de esa carrera que llamamos vida. No tengo ni idea de qué sentido tiene pero, a pesar de ello o quizá por ello he podido disfrutar de hechos como ser hijo, hermano, esposo y padre, de momentos como el nacimiento de mis hijos, de sus primeros balbuceos que interpretamos como un papá, de las carreras detrás de ellos sosteniendo la bicicleta cuando empezaban a dar pedaleadas mucho antes de abandonar la bicicleta para subirse al ciclomotor, de su graduación en el instituto, de su ingreso en la facultad y de la ceremonia de licenciatura, de un sinfín de momentos que han quedado grabados en mi memoria, donde permanecerán hasta que se borren.

Título de la fotografía: Iluminando la noche.

miércoles, 25 de abril de 2012

Día 180/365


Me gusta pasearme por los muelles de los puertos. Me gusta el olor del mar y ese otro ligado al pescado que impregna el aire.

Pasear observando los barcos de pesca, los aparejos y los marineros haciendo sus habituales labores de reparación de redes mientras sobre sobre mi cabeza vuelan innumerables gaviotas, suspendidas en el espacio y el tiempo, sin aletear, sólo aprovechando las corrientes de aire, se ha convertido en todo un placer para mí. 

Casi sin darme cuenta empieza a anochecer y las luces se van encendiendo; las luces rojas y verdes de los faros que delimitan la entrada de la bocana empiezan a parpadear con una cadencia que casi resulta hipnótica. Sobre el agua se reflejan esas mismas luces en estelas cimbreantes al ritmo del suave ondular del mar.

En el muelle permanecen algunos pescadores con caña, atentos a los flotadores y listos para cobrar hilo al menor indicio de picada de algún incauto pez, pero al mismo tiempo observándose de reojo unos a otros, cada uno deseando tener más suerte que el vecino. No sé cuánto tiempo llevan allí sentados pero alguno, con las piernas ya agarrotadas, opta por levantarse y, con las manos en los bolsillos, espera pacientemente la pieza que se resiste a picar el anzuelo.

Ya es noche cerrada. Mientras ellos todavía se mantienen allí para mí ha llegado la hora de volver a casa.

Título de la fotografía: Pescando en el muelle.

martes, 24 de abril de 2012

Día 179/365


Cualquier paseo por el casco antiguo hace que te des de bruces con la realidad del deterioro que presentan muchas de las casas que lo forman, especialmente en las zonas más humildes. Demasiado frecuente la visión de edificios cerrados con la fachada en pésimas condiciones de mantenimiento, en ocasiones hasta el punto de estar acordonadas con cinta de la que utiliza la policía para impedir que la gente que transita por sus inmediaciones se acerque por el peligro de desprendimientos.

Durante mucho tiempo, justo enfrente de mi casa, había una construcción de la que ya se había desprendido el canalón que recogía el agua de lluvia, parte del techo del tejado se había derrumbado dejando ver el cielo a través del enorme agujero, la puerta de entrada presentaba unos agujeros por los que se colaban gatos que acudían para practicar la caza del ratón, es decir, ratas grandes. y otros muchos desperfectos que afectaban a la fachada.

A pesar de las molestias que causaba nadie hacía nada por solucionar el problema. La solución llegó del bolsillo del hijo de un emigrante español que compró esa casa para ampliar la que había heredado de sus padres, los emigrantes, con la que lindaba. Y no veas cómo han quedado las dos después de las obras.

Y escribiendo esto me descubro reflexionando sobre la situación que estamos viviendo, cómo la ruina económica está deteriorando nuestra casa, su fachada, sus habitaciones, sus pilares, es decir, nuestro país, su imagen, la sanidad, la educación, los servicios públicos, etc.

Deseo fervientemente que la solución no sea que tenga que venir el hijo de algún emigrante con dinero que la compre para hacer obras y ensanchar su propia casa.

Título de la fotografía: Cerrado por derribo.

lunes, 23 de abril de 2012

Día 178/365


Empezamos una nueva semana. Hoy he tenido que madrugar más de lo normal para sacar a Leia antes de ir a trabajar, pero se ha portado bien y ha hecho todo lo que tenía necesidad de hacer rápidamente, sin necesidad de pasear demasiado.

Ya en la oficina me he dado cuenta de que nadie había ido este fin de semana para hacer el trabajo que tenía pendiente para hoy, así que me he tenido que poner manos a la obra. La mañana ha pasado casi sin darme cuenta; cuando se está ocupado el tiempo pasa más rápidamente que cuando no se tiene nada que hacer, cuando se está esperando algo o cuando estamos haciendo algo que nos desagrada.

La tarde como todas, con la consabida y necesaria salida para localizar la imagen del día, que hoy ha aparecido en forma de grafiti.

Título de la fotografía: Grafiteros.

domingo, 22 de abril de 2012

Día 177/365


Para olvidar, el de hoy es uno de esos domingos que pasan con mucha más pena que gloria. Puedo decir que prácticamente he estado todo el día encerrado dentro de casa y, además, solo.

Dos salidas he hecho en todo el día y una de ellas para que Leia, que nota las ausencias de su ama posiblemente más que nadie, diera un paseo y pudiera hacer sus necesidades.

Esta segunda salida ha sido la que he aprovechado para hacer esta foto con la cámara del teléfono, porque se me ha olvidado la cámara de fotos en casa.

Título de la fotografía: Amputación.

sábado, 21 de abril de 2012

Día 176/365


Hoy he dedicado la mañana del sábado a, en primer lugar, echarle una mano a mi señora en las tareas de la casa y, después, lavar la moto que ya no tenía muy claro de qué color era ni si la pantalla era transparente o si era un camposanto para mosquitos.

Ya después de comer he salido con mi hijo (el mayor) a curvear con la moto. Sólo hemos hecho poco más de un centenar de kilómetros pero ha estado bien. Le he guiado por la N-332, en dirección a Alicante,  hasta el cruce que lleva a Calp, ya que hay un par de zonas con bastantes curvas de distinto radio que, si no fuera por los radares que han colocado por nuestra seguridad, son muy divertidas.

En la primera de estas zonas, la conocida como curvas de la garganta, entre Gata de Gorgos y Teulada, me he dejado ir un poco, sin pasarme para no dar mal ejemplo; de repente, miro por el retrovisor y veo que  se me ha pegado otro motero con una naked, lo  que me ha motivado un poco más para hacerlo bien.

La segunda zona, entre Benisa y el cruce que lleva a Calp, es muy conocida por aquí, hasta tal punto que han colocado 3 radares para tratar de evitar que los moteros la sigan utilizando casi como circuito. La verdad sea dicha es que los domingos daba un poco de miedo conducir por allí, pues te pasaban por cualquier parte a todo gas, con unas tumbadas de vértigo y eran muy frecuentes los accidentes; de hecho más de una vida se han cobrado esas curvas. Ahora, los domingos siempre están rondando por allí los agentes de tráfico y los moteros han emigrado a otras zonas menos frecuentadas por los agentes pero quizá más peligrosas porque el asfalto no tiene tanto agarre y las calzadas son más estrechas, por tanto con menor margen de error.

En fin, que circulando dentro de los límites de velocidad (80 km/h y 60 Km/h, según tramo) conducir por estas curvas, conocidas en este mundillo como las curvas de la afición, no tienen tanta emoción pero siguen siendo divertidas y no te juegas la vida, y ya se sabe que la banca siempre gana.

Aquí dejo un video de un agente de tráfico tomando la curva, otro video de un motero en esas curvas y una noticia aparecida en el períodico Las Provincias hace ya la friolera de 6 años.

Título de la fotografía: En busca de la luz.

viernes, 20 de abril de 2012

Día 175/365


Ya llegó, ya está aquí el viernes. Esta alegría que me llena y rebosa con su llegada es sólo el preludio del fin de semana. Si el tiempo acompaña y esto supone que el viento deje de soplar con tanta fuerza como lo está haciendo ayer y hoy, y que siga luciendo el sol, será un buen fin de semana que seguro invitará a salir. Podremos ir a pasear por la playa y, después de cenar, sentarnos en una terraza a tomarnos tranquilamente un helado (para mí de turrón).

Pero los viernes también hay obligaciones que atender. La mañana ha sido intensa en lo que a trabajo se refiere. Cuando he terminado este mediodía tenía un dolor de cabeza que ya no me dejaba pensar con claridad; he estado haciendo un trabajo tedioso que me tiene hasta las narices, con fecha tope para terminarlo y que seguro todavía me dará bastantes quebraderos de cabeza.

Pero terminada la jornada laboral intento desconectar y lo cierto es que lo consigo, aunque en algún momento mi cabeza vuelve al trabajo pero brevemente, me obligo a pensar en otras cosas más agradables.

Esta tarde he ido de sufridor con mi hijo hasta Sueca. Quiero decir que hemos ido en el coche conduciendo él; bueno, la verdad es que el chaval lo hace bien, le falta un poco de confianza y práctica pero eso se soluciona haciendo kilómetros conduciendo. Bueno, no se si he comentado que acaba de sacarse el carnet de conducir.

Buen fin de semana a todos.

Título de la fotografía: Bajo el puente.

jueves, 19 de abril de 2012

Día 174/365


Hoy no tengo tiempo para nada. Problemas familiares me llevan a tener que ocuparme de tareas de las que habitualmente no lo hago, pero la necesidad obliga.

Desde aquí mi reconocimiento a mi mujer; no sé cómo puede aguantar esta marcha todos los días. Que si hacer las camas, preparar la comida, sacar a pasear a la perra, hacer la compra, poner la lavadora, tender la colada, recoger la ropa, preparar la cena, y tropecientas labores más que sólo alguien muy organizado puede atender, y a todo esto hay que sumar el trabajo fuera de casa.

De verdad que no sé cómo lo hace. Yo sólo me he tenido que ocupar de la décima parte de esta carga de trabajo un sólo día y estoy para tomarme una semana de vacaciones.

Título de la fotografía: Numbers.

Premio "Liebster Blog"


Una pequeña pausa en la secuencia fotográfica para anunciar que el compañero Toni Guasch, http://imageneseinstantes.blogspot.com.es/, ha tenido la amabilidad de concederme el premio Liebster Blog, lo que le agradezco sinceramente. Este premio será un motivo más para seguir adelante con el proyecto 365, que día a día trato de hacer realidad, con renovada ilusión.

El protocolo para recibir el premio incluye cinco puntos:

1- Agradecimiento a la persona que ha otorgado el premio en su blog.
2-Enlazar a la persona que te ha otorgado el premio en tu blog.
3-Confeccionar una lista de cinco blogs con menos de 200 seguidores merecedores del premio.
4-Dejar un comentario en esos blogs para que tengan constancia de que han sido nominados.
5-Publicar el premio en tu blog.

Siguiendo este protocolo y con enorme ilusión, quiero nominar a los siguientes blogs para recibir este premio Lebster Blog:

1.- Jesús Chueca por http://ezcabarte.blogspot.com.es/

Lamento que sólo puedan nominarse cinco blogs porque son muchos los que merecen este renocimiento. Gracias a todos por el apoyo que me habéis dado a lo largo de estos últimos 173 días.

miércoles, 18 de abril de 2012

Día 173/365


Esta mañana he recibido la visita en el trabajo de un antiguo compañero de salidas domingueras en moto; bueno, no ha sido una visita de cortesía sino de trabajo, pero ello no ha sido impedimento para que dedicáramos unos momentos, aprovechando que estábamos sólos, a charlar y rememorar momentos pasados.

Antes trabajador de la construcción, pensionista por invalidez en la actualidad, está en proceso de adaptación a su nueva situación. Su estado físico le impide hacer las salidas en moto de las que tanto disfrutaba, pero no es obstáculo para comentar la situación de otros compañeros moteros que como él se dedicaban a la construcción y con los que ambos hemos compartido mesa y mantel para almorzar después de hacernos unas cuantas curvas.

Comentábamos cómo ha disminuido el número de motos que se veían los domingos por la mañana por las carreteras. Cuando salíamos juntos, todavía era época de vacas gordas en la construcción y actividades ligadas a la misma, contínuamente nos cruzábamos con otros motos y, cuando parábamos para almorzar en alguno de los bares que se podían encontrar en las rutas que habitualmente recorríamos, era muy frecuente encontrarnos con que no había sitio para poder almorzar porque ya estaban llenos de otros grupos que habían madrugado más que nosotros o que habían enroscado más la oreja derecha de la moto. Ahora, cuando sales cualquier domingo, sigues cruzándote con otros moteros pero son muchos, muchísimos menos y siempre encuentras sitio libre donde almorzar.

Y es que la moto es un capricho, una afición, que empieza a resultar un tanto cara, sobre todo si han disminuido los ingresos. Cualquier salida, un domingo por la mañana, puedes hacer unos 150 km y eso ya son unos cuantos litros de gasolina que, al precio que está, son unos cuantos euros, bastantes diría yo. A esto hay que sumar el almuerzo, que tampoco resulta barato a pesar de que los moteros somos como los camioneros, encontramos los mejores locales -relación calidad precio- para poder almorzar y charlar. 

Con todo lo que estamos viviendo, sufriendo, recortando, es comprensible que muchos moteros decidan prescindir algún que otro domingo de la hasta hace poco habitual salida dominguera. Pero llega el buen tiempo, el calor, y con ellos crece el deseo de salir a curvear, a disfrutar de la sensación de libertad que se siente a caballo de una máquina de estas, porque hay cosas que no se pagan con dinero porque no tienen precio (a pesar de que uno pueda pensar lo contrario cuando llena el depósito).

Cierro los ojos y, de repente, a mis oídos llega el suave rumor del motor, atenuado por el casco. Estoy mirando al frente, a lo lejos, siguiendo el trazado de la carretera, freno un poco e inicio la tumbada para tomar la curva, siento la emoción que me provoca este baile de infinitos pasos a derecha e izquierda. 

Disfrutar del momento, de la vida y de las personas con las que convivo. Es cuanto debo hacer durante el tiempo que me sea dado.

Título de la fotografía: Iluminando la noche.

martes, 17 de abril de 2012

Día 172/365


Esta tarde he terminado de leer el libro Fotografia creativa en blanco y negro, de Harold Davis. Está bien, me ha enseñado algunas técnicas de procesado en Photoshop que desconocía, principalmente relacionadas con el uso del modo Color Lab.

Todos los meses compro distintas publicaciones relacionadas todas ellas con la fotografía. Las que habitualmente compro son Digital Camera y Photoshop práctico, a las que sumo Super Foto Digital muy frecuentemente.

De su lectura siempre aprovecho ideas, sugerencias, temas fotográficos, técnicas de procesado, y un sinfín de conocimientos, además de estar más o menos al día de las novedades que aparecen en cámaras, lo que me provoca en muchas ocasiones una dentera increíble al ver equipos que sé, con seguridad, que nunca podré comprar pero que me hacen soñar, y sabido es que de sueños también se vive.

Todas esas revistas y libros se complementan con otras publicaciones digitales, con foros dedicados a fotografía (en Canonistas hace tiempo que no participo de forma activa pero ello no me impide pasarme por allí para ver el trabajo de otra gente) y, como no, con el seguimiento de varios blogs en los que la fotografía es la protagonista.

Así que me siento delante de la pantalla del ordenador, convertida en una ventana abierta al mundo, en una sala de exposición, en un aula, en una mesa redonda, en una tienda, en multitud de medios distintos que me permiten ver, observar y aprender de todos esos aficionados y profesionales que utilizan internet como medio para dar a conocer su trabajo.

Título de la fotografía: Fila 0.

lunes, 16 de abril de 2012

Día 171/365


Hoy día de San Vicente ha sido fiesta en Valencia y en otras localidades de la provincia, pero aquí ya hace muchos años que no se celebra, así que el de hoy ha sido un lunes más.

La oficina, el trabajo, los compañeros, todo como de costumbre, es decir, rutinario. La mañana pasa poco a poco y llega el momento de regresar a casa. En la mesa sólo estamos mi esposa y yo, cada vez son más frecuentes los días que comemos y cenamos sólos, sin la compañía de nuestros hijos que, como es natural, viven su vida con creciente independencia.

Por la tarde paseo con Leia porque su dueña tiene hoy otras obligaciones que atender. Hay que ver lo que la echa de menos cuando no la tiene cerca; se pasa el rato buscándola y, cuando no la encuentra, se acerca para asegurarse de que tu no te vas también, está continuamente rondando a tu alrededor.

Después toca hacer de taxista; mi hijo se va a la universidad y tiene que coger el autobús, así que los llevo a él y a una compañera hasta la estación de autobuses; llegamos con el tiempo justo para que puedan comprar los billetes (esto ya se ha convertido en una costumbre también).

En cuanto los dejo aprovecho para dar una vuelta con la cámara y buscar la fotografía para la entrada de hoy del blog. Empieza a anochecer; el sol se va poniendo y el cielo va adquiriendo esos colores que tanto nos atraen. Ya de vuelta a casa lo primero es descargar las fotos en el ordenador; hacer la correspondiente criba y ya el procesado de la elegida. Dudo entre color o blanco y negro. Hago el procesado en b&n y comparo con la versión en color. La de b&n muestra unos contrastes y una gama tonal increíble, pero termino decidiéndome por la versión en color. Hoy me apetece cambiar, más que nada por variar.

Título de la fotografía: Farola al atardecer.

Día 170/365


Quién que haya leído una muy conocida obra literaria sobre las catedrales, su construcción y significado, no siente admiración por quienes fueron capaces de levantarlas con unos medios muy precarios y sin ningún tipo de formación, sólo la adquirida por la experiencia. Quién, sin haber leído obra alguna al respecto, no siente idéntica admiración ante semejantes obras arquitectónicas.

A mí puedo asegurar que me dejan con la boca abierta y no sólo cuando tengo que levantar la cabeza para alcanzar con la mirada su punto más alto. Me parece increíble que esas construcciones las hicieran en aquella época por hombres que no disponían de más herramientas que sus propias manos, cuerdas y poleas, andamios y, sobre todo, una gran imaginación y sabiduría para encontrar soluciones a los problemas que seguro surgirían continuamente.

Pero esa admiración no es sólo por quienes construyeron las catedrales, también por aquellos que convirtieron las iglesias en seña de identidad de todos y cada uno de nuestros pueblos. Por pequeño que sea no creo que exista pueblo que no tenga su iglesia, sea del estilo que sea, obra igualmente de hombres de muy limitados conocimientos pero con gran habilidad.

Creo que en pocos lugares encontraremos tantos lugares de culto como aquí, pero no es de extrañar teniendo en consideración que somos la reserva moral de Occidente, que aquí la religión siempre ha ocupado, ocupa todavía, un espacio muy importante en la sociedad.

Título de la fotografía: Pilar.

sábado, 14 de abril de 2012

Día 169/365



¡GRACIAS!  A todos muchas gracias por vuestro apoyo, por vuestros comentarios, por haber pasado por aquí, por este rinconcito perdido en el universo denominado internet. Veo con sorpresa que el blog ha  recibido el increíble número de 10.000 visitas, jamás hubiera imaginado alcanzar ni tan sólo la décima parte de esa cifra.

Esto empezó como un reto y lo sigue siendo. Hacer todos los días una fotografía puede parecer una tontería pero para alguien como yo puedo asegurar que no lo es; para un corredor de velocidad (metafóricamente hablando) como yo una carrera de resistencia, por etapas, con 365 etapas diarias, es un duro reto, un desafío increíble que requiere un total y absoluto cambio de mentalidad.

El esfuerzo que supone para mí salir todos los días a la calle a observar qué sucede ahí fuera, qué hay, quien está y qué hace, cómo lo hace, con quien se relaciona y de qué modo, cómo vive, donde vive, cómo se desplaza, para tratar de capturar el momento, la personalidad, el color, el sentimiento, lo que sea que llegue a descubrir y plasmarlo en una fotografía, en una imagen que a la vez me resulte interesante, atractiva, que me guste, no es en absoluto baladí.

He tenido que aprender, en primer lugar, a observar; dejar de andar, de pasar mirando pero sin ver para observar, apreciar los detalles, de cuanto me rodea, del mundo en el que me muevo y del que forma parte. He tenido que mejorar mi visión y, a la par, mi técnica fotográfica.

Mucho he estudiado y aprendido, mucho he visto, mucho he fotografiado y muchísimo he desechado, frecuentemente me desespero al ver que lo que en un principio creía que era una fotografía bellísima, no era más que un batiburrillo sin ningún interés ni orden cuando la he observando atentamente en la pantalla del ordenador.

A muchas personas tengo que agradecer su apoyo, a muchas de ellas no las conozco -y posiblemente nunca las conozca- personalmente, pero me han enseñado y de ellas he tratado de aprender, he visto de qué son capaces con una cámara en la mano, qué increíble visión tienen del mundo y con qué arte y maestría son capaces de plasmarlo en una fotografía. Cómo diseccionan la realidad, cómo descubren detalles a la vista de todos pero invisibles para muchos. Cómo son capaces de apreciar la belleza en cualquier parte y descubrirla y ponerla de manifiesto para quienes no gozamos de esa capacidad de visión.

Pero no sólo he aprendido fotografía, he aprendido de ellos mucho más, he aprendido a desarrollarme como persona y esto, para mí, ha sido, es, lo más destacable.

Gracias de nuevo a todas y cada una de las personas que han hecho esto posible. Mi más sincera gratitud y un abrazo.

Título de la fotografía: Redes.

viernes, 13 de abril de 2012

Día 168/365


Llevo todo el día pensando que necesito un par de horas para ponerme al día, para actualizarme, de los blogs que sigo. Por las mañanas me resulta del todo imposible echar ni tan sólo un vistazo porque el trabajo me lo impide, por las tardes cuando no es una cosa es otra y no hay forma de conectarme, después la foto, la cena, el revelado de la foto y publicarla en este blog, siempre apurando, como hoy, el límite de la hora.

Menos mal que mañana es sábado, que no trabajo y así dispondré de más tiempo, aunque ya sé que tengo un trabajo que hacer por la mañana que me tendrá ocupado un par de horas; de todos modos, la tarde, de momento, parece que está libre y podré dedicar el tiempo necesario para mirar los trabajos que otros fotógrafos comparten también a través de sus distintos blogs.

Aunque también quiero, en cuanto termine con ese placer, disfrutar del placer de la moto que la tengo abandonada a la pobre, y le tengo que dar una ducha que está realmente sucia.

Menos mal que los fines de semana son para descansar.

Título de la fotografía: Espuma de mar.

jueves, 12 de abril de 2012

Día 167/365


¿De qué hablar un jueves por la noche? ¿Del tiempo? Hoy ha vuelto a llover; esta mañana, yendo hacia el trabajo, se notaba algo más de fresco. A lo largo del día ha ido empeorando el tiempo hasta que ha terminado lloviendo esta tarde; el resultado ha sido que ha retrasado la hora de salir a pasear de la perra y no veas la cara que tenía la pobre al darse cuenta de que no salía.

¿Hablamos de actualidad? Como no puede ser de otro modo gira alrededor de recortes, repago en sanidad, llamado por algunos copago no entiendo porqué pues ya pagamos a través de impuestos y aportaciones a la seguridad social, de rescate más o menos pronto, de votaciones en el Congreso. Y como creo que ya se habla más que suficiente de todo esto pues mejor paso del tema.

¿De qué otras cosas podemos hablar? Temas hay muchos y variados, pero uno recurrente, y muy divertido en ocasiones, es el sexo. Pero no creo que un blog dedicado a la fotografía sea el lugar más adecuado para ello, aunque lo cierto es que tengo que reconocer que este blog es un tanto particular pues en ocasiones, en muchas -quizás demasiadas-, casi se podría considerar como un diario, un espacio en el que volcar aquello que me preocupa, que me ha sucedido o que planeo me suceda.

Sea lo que sea, se convierta en lo que se convierta, este es un espacio en el que plantar ilusiones día tras día, compartiendo algo de mí mísmo, aunque tan sólo sea un modo de ver el mundo que me rodea.

Título de la fotografía: La plantación.

miércoles, 11 de abril de 2012

Día 166/365


Vista a pié de calle parece grande, caótica en cuanto a ordenación del tráfico, con edificios demasiado altos, pero a vista de pájaro la impresión debe ser distinta. Pero claro, para disfrutar de ese punto de vista se necesita ser un pájaro, subir a un edificio mucho más alto que el resto o a un artefacto volador.

Para los pobres desgraciados que no volamos porque no tenemos alas, que no encontramos un edificio lo suficientemente alto porque no lo hay en toda la ciudad, o que no tenemos posibilidad de subir a un helicóptero para hacer un vuelo turístico, se construyen las maquetas; con ellas, además, podemos crearnos la falsa impresión de ser tan gigantescos como Gulliver en Liliput y así poder contemplar todo desde lo alto, con la sensación de poder que ello produce.

La sensación de poder, de grandeza, de estar por encima de todo y de todos, ansiada por muchos, perseguida por otros muchos más, otro rasgo más de la naturaleza humana.

Título de la fotografía: Ciudad Ducal.

martes, 10 de abril de 2012

Día 165/365


Lo tengo claro: necesito 15 años sabáticos, justo lo que me falta para jubilarme. Cómo cuesta levantarse al sonar el despertador después de tan sólo 4 días sin ir a trabajar. No quiero ni pensar cuando lleguen las vacaciones, bueno no cuando lleguen sino cuando terminen; igual me debería plantear no cogerlas porque la vuelta, atendiendo al esfuerzo de hoy, me puede traumatizar para el resto de mis días... pero debo ser fuerte y sobreponerme a semejante contrariedad, afrontarlo con valor porque las adversidades nos hacen más fuertes (igual si lo repito muchas veces me lo creo).

Uno debe afrontar los retos que surjan en su camino y, si no aparece ninguno, crearse los necesarios para esforzarse y así progresar, debe plantearse desafíos que le pongan a prueba, que le permitan crecer y desarrollarse como persona, en todos los aspectos.

Cualquier actividad puede suponer un reto, como salir a la calle con un par de vueltas en las perneras del pantalón de forma que dejen ver los calcetines azules que nos hemos puesto esta mañana y que lucimos con orgullo, mientras nos enfundamos los guantes antes de acometer, con una mirada fría y acerada, el siguiente desafío.

Título de la fotografía: Desafío.

lunes, 9 de abril de 2012

Día 164/365


Y aún siendo lunes, hoy aquí hemos disfrutado de otro día más de fiesta, del segundo día de Pascua. Y puedo asegurar que lo hemos disfrutado todo lo que hemos podido.

Hoy hemos decidido pasar el día junto a la costa, así que nos hemos marchado a Xàbia, donde había un mercado más o menos medieval que hemos recorrido tranquilamente. Había puestos que atraían de forma inmediata por distintas razones; unos por su colorido, otros por los aromas que se respiraban al llegar junto a ellos, otros por el material expuesto. Y como los mercados son para comprar (hay que mover el dinero para intentar atenuar la crisis que nos azota) pues eso hemos hecho.

Había un puesto de venta de quesos de Menorca en el que hemos comprado pues justo lo que vendían, quesos semicurados y curados, una delicia para el paladar.

Justo enfrente un puesto de venta de embutidos de Girona, con butifarra catalana, fuet, sobrasadas, butifarra con setas; después de probar algunas de las delicatessen nos hemos decidido por el fuet y la butifarra con setas.

Ya llevamos dos compras y apenas estamos en la entrada del mercado cuando a nuestro apéndice nasal llega el inigualable, el maravilloso aroma de las especias. Nos dirigimos hacia el puesto del que emanaban semejante reclamos olfativos y contemplamos toda clase de especias. Azafrán, canela, chimi churri, pimienta de distintas variedades, pimentón, clavo y otras muchas especias compiten entre ellas por atraer nuestra atención. Comparten espacio con múltiples variedades de té y otras hierbas para infusiones. Y claro, no podemos resistirnos y aquí también contribuimos a la recuperación económica vía distintas compras.

Nos adentramos por las callejuelas a lo largo de las cuales se van distribuyendo los puestos y de nuevo  asaltan nuestro olfato nuevos aromas, en esta ocasión el del jazmín. Un puesto de venta de ambientadores artesanos que atiende una simpática vendedora con la que entablamos conversación y a quien, a la postre, terminamos comprando algunos de los ambientadores que ofrece. Yo me hubiera quedado allí disfrutando de los increíbles aromas que desprendían todos y cada uno de los artículos, pero no era ese el plan.

Pensando ya que si continuábamos a ese ritmo terminaríamos pudiendo abrir nuestro propio puesto de venta de artículos variados, abandonamos el mercadillo para irnos a Calp. El puerto pesquero y los restaurantes que hay en esa zona han sido nuestro destino. Cada uno de los restaurantes tiene montado, en el exterior y a la vista de los posibles clientes, un mostrador con distintas bandejas llenas de marisco de la zona -gambas, carabineros, navajas, bogavante, cigalas, langostas y otras muchas variedades- en una amplísima oferta de mariscadas a distintos precios.

¿Alguien adivina qué ha pasado?, ¿dónde hemos comido? Efectivamente hemos terminado comiendo allí, disfrutando de una estupenda comida a base de deliciosos frutos del Mare Nostrum.

Título de la fotografía: Especias.

Día 163/365


Domingo de Pascua. Las carreteras a tope de vehículos, gente que va a la playa a pasar el día, a disfrutar del sol y de la estupenda temperatura que hace hoy, a pasar la jornada en agradable compañía, a hacer la paella, y otros, los de la costa, que nos vamos hacia el interior para disfrutar de lo que no tenemos por allí.

Al final hemos pasado el día en Requena; al llegar a la A-3, la autovía que une Valencia con Madrid, hay un atasco monumental que nos retrasa bastante. Al llegar damos una vuelta por el paseo contemplando las casas que tienen fachada a él, hay algunas realmente magníficas que ya quisiera yo. Observamos el monumento internacional a la vendimia y damos una vuelta alrededor de la plaza de toros, en proceso de recuperación.

Comemos, disfrutamos de un buen vino de la zona y, para bajar la comida y empezar a quemar calorías nos damos una vuelta por la parte histórica, contemplando los edificios más antiguos con sus hermosas puertas tachonadas, aldabas, ventanas enrejadas. Las iglesias, en su parte exterior, muestran un deterioro considerable, sobretodo los portales.

Tras el recorrido turístico nada como tomarse un helado sentado a la sombra en un banco del paseo, contemplando quien va y quien viene, observando a los ancianos compartiendo banco y conversación mientras pasa la tarde.

Título de la fotografía: Tardes de sol y sombra.

sábado, 7 de abril de 2012

Día 162/365


La de hoy ha sido una experiencia totalmente nueva, desconocida para mí. Esta mañana he salido con mi hijo a curvear, él en su moto recién comprada y yo delante, enseñándole las carreteras por las que suelo circular cuando salgo con los amigos a dar una vuelta y a almorzar.

Está claro que todavía no tiene ni la habilidad ni la confianza necesarias para desenvolverse con soltura con semejante montura, pero seguro que en poco tiempo alcanzará el nivel de conducción que, a buen seguro, hará que su padre, o sea yo, no pueda seguir su ritmo.

Una cosa he tenido que reconocer y así se lo he dicho en cuanto hemos llegado al garaje: tiene el suficiente sentido común como para ver y aceptar sus actuales limites y no conducir por encima de ellos, con el peligro que para su integridad física supondría. Cuando uno conduce a mayor velocidad de la que puede controlar, cuando tumba más de lo que es capaz, cuando uno quiere seguir el ritmo de otros a sabiendas de que no puede mantenerlo con seguridad inevitablemente, más pronto o más tarde, acaba teniendo un percance que, en el mejor de los casos, sólo supondrá un arrastrón del orgullo por los suelos y desembolsar bastantes euros para reparar la moto.

Título de la fotografía: Portadores.

viernes, 6 de abril de 2012

Día 161/365



Viernes Santo. Como anoche me acostaba pasadas las 3 de la madrugada esta mañana, como no podía ser de otro modo, no me he podido levantar para ir a ver la subida al calvario; pero sí he tenido tiempo, cuando me he levantado, para desayunar tranquilamente antes de ir a ver cómo bajaban del calvario. Así que he buscado un lugar con buena visibilidad y allí que me he plantado a ver pasar las distintas cofradías.

Allí he podido observar las distintas reacciones que actos como estos provocan en las personas, tanto en los que participan de forma activa, por formar parte de alguna cofradía, como quienes se limitan a contemplar las procesiones. Para unos son motivo de emoción, les embarga un sentimiento profundamente religioso, al menos estos días, y para otros no dejan de ser una especie de desfile de disfraces donde todos se ponen el mismo disfraz.

Y ahora me voy a ver la procesión del Viernes Santo. Me he quedado solo en casa para publicar esta entrada y me están esperando donde vamos a ver la más impresionante de las procesiones de la semana santa olivense.

Título de la fotografía: La mirada.

jueves, 5 de abril de 2012

Día 160/365


Se acabó la semana. Fiesta hasta el próximo martes. Por delante cuatro días de no oir el despertador, de levantarse y desayunar con calma y sosiego, de no agobiarse.

Si el tiempo acompaña serán muchas las posibilidades de disfrutar más estos días. Y digo si acompaña porque hoy, por ejemplo, ha llovido por la mañana, después ha escampado para, a mediodía, volver a lloviznar y ya por la tarde despejarse totalmente, volver a salir el sol.

Como mañana es fiesta el habitual mercadillo de los viernes se ha trasladado a hoy. Oía a los vendedores maldecir el tiempo que estaba haciendo porque pensaban que les iba a arruinar la venta del día; está claro que un mercado al aire libre, si llueve, no recibe tantos compradores porque estos prefieren acudir a los supermercados y grandes superficies a hacer sus compras cómodamente y a cubierto. Hoy, para variar, no me he detenido para hacer ninguna foto; es difícil sostener el paraguas en una mano y con la otra la cámara.

En fin, que ya está ahí la Pascua. Os deseo a todos/as que paséis unos estupendos días.

Título de la fotografía:  Mosaico.

miércoles, 4 de abril de 2012

Día 159/365


Estoy teniendo una semana increíblemente cargada de trabajo y sólo puedo pensar en los días festivos que están ahí, justo a la vuelta de la esquina de la calle Jueves Santo.

Todavía no hemos planeado nada para los días de pascua, así que no tengo ni idea de qué haremos el domingo o el lunes. El plan para el viernes está más definido; imagino que iremos a ver la subida al calvario, una procesión en la que las cofradías hacen el viacrucis, con la imagen del Nazareno cargado con la cruz y seguido de la Dolorosa, que les lleva hasta la montaña de Santa Ana, donde se encuentran las tres últimas estaciones, que protagonizaron la entradas del blog correspondiente al día 8/365, y donde un monje franciscano (creo) hace un sermón.

Una vez terminado el viacrucis y el sermón, nosotros temenos la costumbre de salir a almorzar a algún bar un buen bocata de sepia y a organizar la paella para el domingo de pascua.

No sé si tendremos paella o si saldremos, como hemos hecho los últimos años, a pasar el día por ahí, haciendo turismo en alguna ciudad no demasiado lejos.  El año pasado estuvimos visitando Xàtiva el domingo y el Monasterio de Santa María de la Valldigna, en Simat, el lunes.

En fin, con independencia de cómo pasemos esos días, espero poder hacer fotos, muchas fotos.

Título de la fotografía: 5 contra 3

martes, 3 de abril de 2012

Día 158/365


Espinas. Lo coja por donde lo coja pienso que seguro que me pincho. Pero esto no es totalmente cierto, pues si miro atentamente observaré que hay algunas zonas en las que no hay espinas y, con cuidado, podré coger la mata sin llenarme las manos de pinchazos. Otra posibilidad es cubrirme las manos con algún material resistente que me proteja.

Así es en muchas ocasiones la realidad que me rodea, una mata llena de espinas que hay que coger intentando herirme lo menos posible, aprendiendo de la experiencia para el futuro.

Fealdad. Una mata reseca, llena de pinchos, sin ningún tipo de atractivo, sin flores, reseca, muerta. Pero incluso en la fealdad es posible encontrar belleza. Un simple rayo de sol, al atardecer, la ilumina y le confiere un cierto tono dorado que la vuelve, durante un breve instante, atractiva; una luz que proyecta su sombra sobre la dorada arena, poniendo de manifiesto sus formas.

Dependiendo de la luz bajo la que se observe el entorno ofrece un aspecto u otro distinto; una misma realidad subyacente pero, a la vista, distinta provoca respuestas dispares.

Al final aprendo que hay que intentar utilizar la luz adecuada para destacar la belleza de cuanto me rodea, al tiempo que debo protegerme para, con independencia del aspecto que ofrezca la realidad a la que me enfrente, no termine hiriéndome.

Título de la fotografía: Naturaleza muerta.

lunes, 2 de abril de 2012

Día 157/365


Empezamos semana y empieza la semana santa. Es tiempo de procesiones en la inmensa mayoría de localidades a lo largo y ancho de la piel de toro que habitamos (de repente me viene a la memoria una película de un director manchego), y raro es que cada día no haya alguna o varias, dependiendo del tamaño de la ciudad.

Nazarenos con el rostro cubierto, descalzos, acompañados de banda de cornetas y tambores o en completo  silencio, recorren nuestras calles acompañando imágenes de Vírgenes Dolorosas, Santos Sepulcros, Descendimientos de la cruz, Vera Cruces, Jesús Crucificado, y muchas otras fruto de una cultura en la que la religión ha tenido un papel predominante durante siglos, condicionando la forma de pensar y de vivir de todo un país.

No es por malmeter, pero algunos de esos devotos nazarenos que ahora y durante esta semana se flagelan, hacen ayuno y se mortifican, el resto del año ni siquiera hacen acto de presencia por su iglesia y se dedican a infringir algunos de los mandamientos, principalmente ese nuevo que Jesús, antes de la Pascua, dio a quienes le seguían: Que os améis los unos a los otros como yo os he amado.

¿Cristianos? No, más bien fariseos.

No quiero ni pensar cuál sería su reacción si levantara la cabeza y viera en qué se ha convertido su iglesia.

Título de la fotografía: Éxtasis.

domingo, 1 de abril de 2012

Día 156/365


Al final ni me he levantado para ir a hacer fotos a los cofrades este Domingo de Ramos ni me he ido a curvear con la moto, pero sí que me han despertado las cornetas y tambores. Últimamente los domingos sufros unos ataques terribles de vaguitis que me obligan a quedarme en la cama hasta tarde.

En fín, que la mañana se ha pasado sin darme cuenta y ha llegado la hora de comer. El cuerpo no está para mucho después del trabajo agotador que supone levantar repetidamente la cuchara para poner la comida en la boca pero consigo reponerme. Tengo que salir a hacer la foto de hoy.

Al final termino subiéndome a la moto; son más de las cinco de la tarde cuando salgo. No tengo una idea clara de adonde ir pero la inercia me lleva hacia Castell de Castells, donde siempre que paso me llaman la atención unos bancos que hay en unos miradores, justo junto a la carretera. Hoy me he parado para hacer un par de fotos pero lo que de verdad me apetecía era sentarme a contemplar cómo se iba poniendo el sol detrás de las montañas.

Pero las carreteras de aquella zona no son de las que a uno le gusta recorrer con poca luz, así que otra vez a caballo de la moto en dirección a Tárbena, y de allí a Callosa de Ensarriá, La Nucía, Altea y ya, por fín, enfilamos la carretera hacia casa.

Título de la fotografía: El mirador.

En memoria de Javi.

Amigos que me siguen