sábado, 31 de marzo de 2012

Día 155/365


Esta mañana he estado paseando por Gandia. Aprovechando que he tenido que ir para otros menesteres he estado dando una vuelta por la zona de la Colegiata, junto al ayuntamiento, por calles y plazas próximas al centro comercial y por este mismo centro, lleno hoy de gente comprando y de otros muchos paseando a sus hijos.

Me he encontrado con un grupo de gente bailando danses valencianes en una de las plazas más conocidas de Gandia al son de la música de dolçaines i tabalets (dulzainas y tamboriles). Es realmente de agradecer el esfuerzo de mucha gente para que no se pierdan este tipo de tradiciones, y de admirar la gracia con la que se mueven al tiempo que tocan las castañuelas. Y es que la gente parece estar, con la llegada de la primavera, mas contenta que unas castañuelas ;-).

Y apenas terminadas las fallas, ya se pueden ver banderines poniendo de manifiesto la proximidad de la Semana Santa, uno más de los muchos reclamos turísticos que tiene Gandia.

Ya en casa, esta noche no se escuchan cornetas y tambores acompañando a alguno de los pasos de las cofradías que ya han empezado a recorrer las calles de la ciudad. Imagino que la Semana Santa y todo cuanto se mueve a su alrededor y como consecuencia de la misma protagonizarán alguna de las entradas del blog los próximos días.

Mañana es Domingo de Ramos y se celebrará una misa justo en la explanada donde se encuentra la construcción que comentaba en la entrada 152/365, y como queda muy cerca de casa imagino que, como sucede todos los años, me despertarán las cornetas y tambores, así que podré pasarme para hacer algunas fotos.

O quiza opte por salir a dar una vuelta con la moto. No sé, ya veré con qué ánimo me levanto mañana.

Título de la fotografía: 3

viernes, 30 de marzo de 2012

Día 154/365


Qué complicado es siempre todo, o quizá sea mejor decir qué complicado hacemos que sea todo. La vida es ya de por sí lo bastante complicada como para que nosotros añadamos un poco -o un mucho- de dificultades.

Las relaciones, un campo minado para muchos. Las relaciones de amistad, de pareja, de trabajo, de cualquier tipo, nos ponen continuamente a prueba y, en muchas ocasiones, introducimos de forma voluntaria elementos que las enrarecen y que nos llevan a malentendios, a discusiones, que tan sólo causan dolor.

Armonía. Una palabra con un significado precioso que no valoramos lo suficiente cuando de relaciones humanas se trata.

Nos vamos dejando jirones de nosotros mismos en esas batallas que continuamente entablamos con quienes nos rodean, batallas en las que nadie gana nunca y que sólo hacen más difícil el camino a recorrer.

Título de la fotografía: Sueño primaveral de un fakir.

Día 153/365


Bueno, va, hablaré de la huelga general de hoy pero sólo para decir que la he secundado. Y no diré nada más al respecto. He sido uno más de los trabajadores que hoy han ejercido su derecho de huelga, uno de los muchos o de los pocos, según quien haga la valoración del seguimiento de la huelga general.

Hoy no he dispuesto de demasiado tiempo para encontrar qué fotografiar; he estado ocupado llevando a mi hijo a recoger su nuevo juguete, un juguete de 600 cc y 140 CV de potencia que sólo pesa unos 135 Kg. Sí, su nuevo juguete es una moto deportiva, es decir, una preocupación enorme para sus padres, o sea para su madre, mi esposa, y para mí.

Sólo espero que siga mostrándose igual de juicioso que hasta ahora y disfrute durante mucho tiempo de la moto, y disfrutar supone no tener ningún percance. Imagino que tendré que volver este verano a Faro (Portugal), a la concentración motera que hacen allí; ya el año pasado estuve allí con mi otro hijo, que vino de paquete. Fue una verdadera paliza de 900 kilómetros en un día, sobre todo si vas de pasajero, como él.

Desde que empezó a decir que quería comprarse la moto también ha dicho que querría que fuéramos allí juntos, así que será otra aventura con mis hijos: el sueño de cualquier padre.

Título de la fotografía: Iluminando el camino.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Día 152/365


De entre las construcciones que pueden verse en mi ciudad esta es, quizá, una de las que menos me gustan. Se trata de una estructura formada por cuatro pilares de hormigón que sostienen cuatro vigas de acero (supongo que debe ser acero) sobre las que se apoya una cubierta traslúcida, situada en una explanada multiuso, ya que igual sirve para que los niños corran por allí en sus bicicletas, jueguen al fútbol, se organicen conciertos de música (los grupos siempre se sitúan debajo de esta cubierta), se hagan ofrendas florales (las imágenes religiosas se sitúan debajo de esta cubierta), se celebre una misa el domingo de ramos (el altar podemos imaginar donde lo emplazan), etc.

Esta explanada tiene a un lado lo que otrora era una fuente pero que hace tiempo, años, dejó de funcionar y que se ha convertido en un peligro puesto que la altura es considerable y la escalera que llegaba hasta el nivel del agua ahora resulta insuficiente para alcanzar el suelo, con lo cual una caída puede tener malas consecuencias.

Todo estos terrenos estaban ocupados por la estación del tren, pero como el tren hace muchos años que ya no circula por aquí pues se aprovecharon esos terrenos para distintos usos, previa demolición de la estación, de los andenes para los viajeros y para la carga y descarga de mercancías.

El tren y la circunvalación que desvíe por fuera de la ciudad la carretera nacional que la atraviesa de parte a parte son reivindicaciones que durante años hemos hecho pero que, hasta este momento, no han dado resultado, de modo que tenemos que desplazarnos a otra ciudad para poder tomar el tren y soportar el intenso tráfico rodado durante todo el día, todos los días del año. Quien viaje por la nacional 332 en verano, en dirección al sur, hacia Alicante y Murcia, puedo asegurar que recordará la experiencia de cruzar Oliva.

Título de la fotografía: Bajo palio.

martes, 27 de marzo de 2012

Día 151/365


Por la calle uno se encuentra de todo, lo imaginable y lo inimaginable. Imagina la sorpresa que me he llevado cuando he levantado la vista y me he encontrado con esta pancarta colgada de un balcón, así, por las bravas. No tengo ni idea de quien vive en este apartamento, pero mucho me temo que no tiene demasiada buena opinión de los políticos y no se corta un pelo en ponerla de manifiesto.

He estado repasando algunas de las entradas del blog y me he dado cuenta de que la política y los políticos están adquiriendo un protagonismo que no deseaba; a ello han contribuido la situación económica (tema de conversación obligado en todas partes), las medidas que están adoptando los distintos gobiernos (nacional, autonómicos y municipales) y las recientes elecciones autonómicas.

Así que con esta fotografía de hoy voy a dar por cerrado este tipo de entradas, si ello es posible porque lo cierto es que los políticos, la política y las consecuencias de las decisiones que adoptan condicionan, mucho, nuestro bienestar actual y futuro.

Título de la fotografía: Libertad de expresión.

lunes, 26 de marzo de 2012

Día 150/365


Maldito cambio de hora. Cuánta falta me hace esa hora que nos han soplado. Qué duro se me ha hecho hoy el levantarme de la cama para ir a trabajar. No sé cuanto se ahorrará en electricidad pero yo casi prefiero pagar un poco más en la factura de la luz y dormir esa horita; si esos cinco minutos que me quedo remoloneando en la cama después de sonar el despertador me vienen como agua de mayo, imagina el efecto tan devastador que tienen sesenta minutos menos de dormir, y es que duermo menos porque cuando me voy a la cama todavía no tengo sueño y me quedo despierto hasta la que venía siendo la hora habitual de dormir.

Esta tarde he estado leyendo distintos periódicos digitales para ver las editoriales, las reacciones a los resultados de las elecciones de ayer. Hay para todos los gustos y colores, todo depende del cristal a través del que se mire pero, efectivamente, tal y como apunté ayer coincidiendo con otros compañeros, todos han ganado y nadie ha perdido. Todo el mundo satisfecho, aunque unos más que otros, y hasta dentro de cuatro años, Lucas (versión propia del Hasta luego, Lucas), en que me volveré a acordar de tí para pedirte el voto, cuando me volverás a ver por la calle, en el mercado, saludando y repartiendo besos.

Y luego se preocupan por la desafección de la gente con los procesos electorales, de los altos índices de abstención; ¿cómo ha pasado una democracia joven como la nuestra del entusiasmo a esta atonía, a este hartazgo en tan poco tiempo? Opino que la clase política (cada día utilizo más la palabra clase para referirme a los políticos) debería de hacer una profunda reflexión al respecto; entonar un sonoro y, sobre todo, sincero mea culpa y preocuparse de servir a la sociedad, de dar solución a sus problemas y cubrir sus necesidades, y así romper la barrera que, cada día más, los separa de la sociedad, de los ciudadanos que la formamos.

Título de la fotografía: Línea divisoria.

domingo, 25 de marzo de 2012

Día 149/365


Con el cambio de hora me he levantado demasiado tarde para salir con compañía a curvear con la moto, así que me he ido solo. La ventaja que tiene salir solo es que pueder ir al ritmo que más atepezca sin estropearle la salida a nadie porque vayas demasiado lento, vayas contemplando el paisaje y parando en los lugares más inconvenientes para hacer fotos. La mayor desventaja es que no tienes con quien hablar cuando paras y que no paras a almorzar porque no tienes compañía.

He ido a Alfafara con la intención de hacer fotos a un campo de girasoles que he visto en otras ocasiones en las que he pasado por allí, pero hoy no lo he localizado, imagino que porque todavía no será época para ellos. Pero tengo que volver, lo recuerdo espectacular y me gustaría hacer alguna foto.

Esta tarde he estado un poco ocupado, he estado haciendo de sufridor. Me explico, mi hijo pequeño se ha sacado el carné de conducir y hemos ido a dar una vuelta con el coche para que vaya cogiendo un poco de práctica antes de dejar, definitivamente, el coche en sus manos. Conduce bien pero se le nota la falta de práctica y un poco de inseguridad, como a todos cuando somos novatos, pero eso se cura con kilómetros y kilómetros conduciendo, aunque ahora mismo el precio del gasoil no está como para ir quemándolo por capricho.

Bueno, ya han salido los resultados de las elecciones autonómicas en Andalucia y Asturias; como siempre han ganado todos y no ha perdido nadie. Mucho me temo que el Sr. Arenas continuará sin poder gobernar Andalucía.

Título de la fotografía: Ya es primavera en... Alfafara

sábado, 24 de marzo de 2012

Día 148/365


Y se nos acaba también el sábado. La mañana la he ocupado con la lectura de La casa de Riverton, de Kate Morton. Hace unos días ya comenté que estaba leyéndola y hoy le he puesto el punto final. Me ha gustado y he disfrutado con su lectura, pero, como ya comenté, en algún momento resulta, para mi gusto, un poco empalagosa, demasiado folletinesca.

Quiero reproducir un párrafo que muestra el sentimiento de Grace, la doncella que relata los hechos que aparecen en la novela, hacia  esta afición nuestra, expresada mientras contempla una pared en la que cuelgan distintas fotografías: La fotografía es un arte cruel, irónico. Prolonga los momentos capturados hacia el futuro. Momentos que tenían derecho a evaporarse en el pasado, que sólo deberían existir en mi recuerdo, para ser vislumbrados a través de la niebla de los hechos posteriores. Las fotografías nos obligan a contemplar a las personas antes de que su destino las abrume, antes de que conozcan su final.

En fín, una vez terminada esta novela creo que voy a seguir el consejo de un amigo y leeré Inés y la alegría, de Almudena Grandes, para seguir con otra obra suya, El lector de Julio Verne. Por lo que he podido averiguar indagando por la red, ambas novelas forman parte de un proyecto narrativo integrado por seis novelas independientes. Episodios de una guerra interminable es el título que agrupa a todas las novelas, y rinde homenaje a los Episodios Nacionales de Pérez Galdós.

La lectura es como una ventana abierta a través de la que nuestra imaginación vuela libremente.

Título de la fotografía: Escapando a través de la reja.

viernes, 23 de marzo de 2012

Día 147/365


Sin palabras. Hoy no dejo comentario porque me tengo ir YA a celebrar el cumpleaños de mi mujer.

Título de la fotografía: Olas en el mar.

jueves, 22 de marzo de 2012

Día 146/365


Muchas felicidades, cariño.

Las primeras palabras de la entrada de hoy las dirijo a mi querida esposa que hoy cumple un año más, y ya van... bueno, unos cuantos. Y espero poder seguir felicitándola durante muchos años más.

Y ahora cambiamos de tema. Pero no sólo de tema, pues ya lo anunciaba ayer. Sí, he cambiado de escenario. He cambiado la ciudad por la playa y debo reconocer que he salido ganando con el cambio. Echaba de menos pasear por la orilla del mar, ver el continuo ir y venir de las olas, seguir los pasos de otros que han estado haciendo a lo largo del día justo lo mismo que yo he hecho esta tarde: disfrutar de un ambiente tranquilo y en paz.

Mientras paseaba me he cruzado con una pareja de extranjeros, con aspecto de jubilados pero no ancianos, una pareja de jubilados de esos que ves y piensas "Ojalá que cuando yo me jubile tenga ese aspecto y esa vitalidad", acompañados de un perro al que lanzaban un juguete que él recogía para dejarlo sobre la arena y sentarse a esperar a sus dueños; era una escena increíble, perfecta para el decorado en el que se desarrollaba. Y sabes qué, he pensado que ojalá me pueda jubilar teniendo ese aspecto y vitalidad, ojalá pueda viajar a otros países a disfrutar de mi retiro con mi esposa, ojalá podamos estar acompañados por un perro que juegue con nosotros y se siente a esperar a que lleguemos a su lado para volver a correr detrás de un juguete que le hayamos lanzado.

Pero el estado de ánimo de los hombres es voluble, y si hablo del mío debo reconocer que lo es y mucho. El bienestar anímico, la paz de que disfrutaba ha mutado dando paso a una corriente de desánimo que ha borrado cualquier rastro de aquel bienestar.

Y este desánimo, provocado por una decepción, me sigue inundando en estos momentos y me atenaza, me impide pensar en otra cosa que no sea la causa, el motivo de la decepción. Y qué triste es no poder hacer nada para anular esa causa de decepción, pues no depende de mí. Y más triste es comprobar que quien puede no quiere.

Título de la fotografía: Luces y sombras en la arena.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Día 145/365


Este tiempo está como loco. Ayer todo el día lloviendo y hoy ha hecho un día fantástico, sin rastro de nubes y con sol. Un estupendo día primaveral para hacer fotos.

He tenido una reunión esta tarde que no me ha dejado demasiado tiempo libre para pasear, pero he tenido el suficiente como para recorrer algunas calles del casco antiguo en busca de algún motivo fotográfico. Hacía algunos días que no volvía por esta zona y hoy, como todos los demás días que he estado por aquí, me sigue atrayendo el ambiente que se respira del mismo modo que me disgusta ver cómo se va deteriorando y perdiendo identidad conforme se rehabilitan algunas de las construcciones.

Casas cerradas, abandonadas a su suerte, con el letrero que anuncia que están a la venta; fachadas terriblemente deterioradas, mostrando los efectos del paso del tiempo y de la falta de cuidado; puertas aseguradas con cadenas y candados, pidiendo a gritos abrirse a nuevos ocupantes y, cómo no, un repaso con una lija y una buena mano de barniz.

Creo que necesito un cambio, dejar durante algunos días el casco antiguo, quizá también la parte nueva, el centro, y buscar nuevos campos de caza fotográfica. Abandonar durante algún tiempo, si es posible, la ciudad y salir al campo, disfrutar del mar, de la naturaleza, ahora que el tiempo mejora.

A ver si para mañana puedo cambiar el chip y enfocar mi mirada hacia otros objetos, hacia otros realidades.

Título de la fotografía: Esta casa es una ruina.

martes, 20 de marzo de 2012

Día 144/365



Ha estado todo el día lloviendo sin parar. Vaya inicio de primavera. Tirado sin salir porque este tiempo tan desapacible no incita a ello, más a lo contrario, a no abandonar el cálido ambiente de casa para exponerse a la lluvia y al viento que tampoco ha querido perderse este primer día de primavera.

Así pues, un día televisivo y lector donde los haya. Tumbado en el sofá y la perra a un paso haciendo lo propio en su cojín. Nos hemos hecho mutua compañía.

Cabe deducir de lo anterior que no ha habido salida para hacer la foto de hoy. Me he tenido que buscar la vida por dentro de casa, con alguna de las cosas que tenía más a mano, y de estas hoy he tenido en la mano unas cuantas, porque el ambiente invernal invitaba a retomar las costumbres propias del invierno.

Título de la fotografía: Estimulante rojo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Día 143/365


San José. Día del Padre. Día de la Cremà. Hoy terminan las fallas con su quema. Esperemos que también terminen con los cohetes y petardos porque estoy, de verdad, atacado de los nervios. Es que es todo el día sin parar. Me comentaba mi mujer que esta tarde ha tenido que coger a la perra en brazos porque se negaba a cruzar; había un grupo de chavales y no tan chavales echando petardos, y mira que es un animal que no dice ni pío cuando, al mediodía, disparan la mascletà, ni cuando se disparan castillos de fuegos artificiales ni nada, vamos que generalmente no le asusta el ruido de las explosiones.

He pasado gran parte del día leyendo. He empezado una nueva novela, La casa de Riverton, de Kate Morton. Leí hace un tiempo otra novela suya, El jardín olvidado, que me gustó bastante. Esta que ocupa ahora mi tiempo libre está bien también pero me parece un poco dulzona a ratos.

Los hechos que relata se sitúan en la Inglaterra de principios de siglo XX y muestran cómo era la vida de la aristocracia inglesa y cómo se vio afectada por la Primera Guerra Mundial. Quien cuenta la historia es una antigua doncella de la mansión Riverton, lugar que habitan los protagonistas de la novela.

Todavía no he terminado de leerla; me faltan unas doscientas páginas y, de momento, me parece interesante aunque, como ya he comentado, hay momentos en que observo un cierto aire romántico, como de novela de ese género, aunque es sólo en ciertos momentos; también me están gustando la ambientación y la descripción de los personajes.

Por cierto, hace un momento que ha empezado a llover, lo que no deja de ser una tradición por fallas; lo normal es que algún día llueva lo suficiente como para mojarlas. Todavía falta más de una hora y media para que empiece la cremà, así que espero que no tengan problemas para poder quemarlas.

Título de la fotografía: Desde mi ventana.

domingo, 18 de marzo de 2012

Día 142/365


Aunque hoy se daban todas y cada una de las condiciones que normalmente harían que saliese con la moto, esto último no se ha producido; no he tenido ganas de levantarme pues anoche estuve leyendo hasta muy tarde, de hecho ni siquiera puse el despertador.

Así pues, descartado el salir a rodar con los amigos en moto he optado por seguir leyendo. Cuántos libros que leer y qué poco tiempo libre para dedicarlo a ese menester. Es que, para mí, realmente es una necesidad la lectura. Es un todo en uno pues es, al mismo tiempo, una afición, un modo de pasar el tiempo y olvidar problemas, una forma de adquirir conocimientos, de descubrir otros mundos, otros puntos de vista, de alimentar la imaginación y un sinfín más de posibilidades.

Con los años he descubierto mi gusto por la historia. La historia, una asignatura de la que no guardo ningún buen recuerdo de mi época de estudiante. No me atraía en absoluto, me resultaba pesada, farragosa, toda aquella serie de fechas y hechos, de personajes y lugares. Pero con los años he llegado a apreciarla, pues lo que somos, la realidad que vivimos, todo hunde sus cimientos en esa historia acontecida.

El tiempo pasa, lo que hacemos y lo que dejamos de hacer, lo que decimos o callamos, absolutamente todo tiene reflejo en el futuro y para comprender el mundo en que vivimos es necesario conocer los antecedentes para, en base a ellos y a la experiencia acumulada adoptar las oportunas decisiones.

Pero el estudio de la historia pone de manifiesto, al mismo tiempo, la insensatez de nuestra especie que repite, una y otra vez, los mismos errores.

Título de la fotografía: Tempus fugit.

sábado, 17 de marzo de 2012

Día 141/365


Como hoy es sábado vamos a cambiar de registro, a intentar dejar de verlo todo en blanco y negro, así que como ya tenemos la primavera a la vuelta de la esquina, justo al lado de la falla, introduzcamos un poco de color y alegría.

He salido a caminar, intercalando algunos pequeños trotes, durante poco más de una hora. El día fantástico, con sol y una temperatura perfecta para hacer justo lo que estaba haciendo, caminar y disfrutar de las sensaciones del aire en la cara, del aroma de las flores que ya están por todas partes, del ruido de las olas al romper en la orilla, ya que he llegado hasta la playa, y también del olor del mar. Por cierto, había bastante gente paseando y tomando el sol por la playa, mojándose los pies en el mar mientras paseaban.

De vuelta a casa una ducha y a leer. He terminado la lectura Historia de España contada para escépticos, de Juan Eslava Galán. Eslava nos ofrece un relato ameno, en el que desmonta varios mitos que nos contaban como verdades, que comprende desde la Prehistoria hasta el gobierno de Aznar. Por supuesto no entra en excesivos detalles de las distintas épocas, es más bien un recorrido somero con apuntes de todas y cada una de ellas, pero sin profundizar demasiado. Si lo deseas puedes leer un comentario más exhaustivo del libro aquí. Por cierto, a mí me ha gustado y entretenido.

Ahora a disfrutar de lo que queda de día, más bien de noche, con el inevitable, consabido y cargante ruido de los petardos al estallar.

Título de la fotografía: Gineceo y androceos.


viernes, 16 de marzo de 2012

Día 140/365


Llevamos días, semanas, meses escuchando y leyendo noticias sobre recortes, ajustes, financiación, deuda, sostenibilidad; lo último ha sido la aprobación por el Parlament de Catalunya del pago de un euro por receta médica y, a partir de ahí, a vueltas con el copago de la sanidad con titulares como los que siguen:

El PP apuesta porque las medicinas se paguen en función de la renta.

El Gobierno estudiará el copago si lo piden las autonomías.

Mato: "Debemos buscar fórmulas para una sanidad sostenible".

El Gobierno, comprensivo con el copago farmacéutico en Cataluña.

El PP apuesta por medicinas más caras en función de la renta.

PP y CiU dejan abierta en el Congreso la puerta al copago.

El PP apunta a "impuestos especiales" para reducir el déficit.

«El copago no está sobre la mesa». El Gobierno descarta aplicar una medida como la aprobada por la Generalitat de Cataluña.

Las redes sociales son un hervidero de comentarios de todo tipo al respecto; unos a favor y otros en contra; unos que piensan que se abusa de los servicios sanitarios y otros que defienden que uno no va al médico por placer; para unos no se puede culpar a los enfermos de necesitar medicamentos y para otros se abusa porque no se pagan (caso de los pensionistas) o porque se paga poco; en definitiva, nada nuevo bajo el sol, lo normal en estos casos es leer y escuchar opiniones de toda índole.

En fin, que esta tarde he salido a la calle y estaban montando la falla de mi barrio, y cual ha sido mi sorpresa cuando he visto un ninot que me ha recordado inmediatamente todos estos asuntos de actualidad.

Buen fin de semana a todo el mundo mundial. Sed felices, creced y multiplicaos, así seremos más a pagar y saldremos a menos.

Título de la fotografía: ¡Manos arriba. Esto es un atraco!

Solución al enigma del día 138/365


Pues sí, este es el objeto que aparece en la fotografía correspondiente al día 138/365.

Se trata de un farol que hay junto a una fuente en mi ciudad.

La fotografía corresponde a una toma cenital del mismo; en el revelado le apliqué una curva Negativo (RGB) y a continuación la convertí a blanco y negro, además de otros pequeños ajustes.

Gracias por vuestras opiniones y por participar en este pequeño juego.



jueves, 15 de marzo de 2012

Día 139/365


Ya están aquí, en las calles, en los cruces, obstaculizando el paso, obligando a dar un rodeo; son los monumentos falleros, las fallas. Ya las están montando, de hecho ya se han montado algunas y, para ser sincero, se nota la crisis. Han menguado considerablemente de tamaño y el número de ninots es inferior al de otros años.

A quienes no afecta la crisis, al menos de forma aparente, es a los que venden petardos, porque yo me paso el día oyendo explosiones. Estoy convencido de que habrá quienes en casa tendrán prácticamente un polvorín.

Ayer presencié una estampa bastante frecuente alrededor de la caseta donde se venden los petardos. La venta de determinados petardos está limitada por la edad del comprador, de modo que algunos, imagino que por su potencia y por los posibles daños que pueda provocar que los manipules niños, sólo se venden a personas adultas. Pues vi cómo un chaval de apenas 8 ó 9 años abordaba a un hombre, un adulto, para pedirle que le comprara una caja de petardos porque a él no se los querían vender; este adulto, al que se le debe suponer cierto sentido común, cogió el dinero que le daba el chaval y volvió a la caseta para comprárselos. Y yo me preguntaba si sería consciente del peligro que ese material suponía en manos de ese niño, si sería consciente y si le importaba un pimiento. En fin, a la vista de su modo de proceder llegué a la conclusión de que sería un adulto pero se comportaba como un irresponsable.

Esta tarde he vuelto al lugar donde anteayer hice la foto de los supuestos zapatones que protagonizaron la entrada del día 137/365; el otro día me quedé con la visión de la escalera de incendios adosada al edificio y quería intentar algo con ella porque pensaba que sería un buen motivo fotográfico. Además, me he inclinado por manipularla un poco porque necesito hacer prácticas para que no se me olvide lo que aprendí en el cursillo de Photoshop y creía que sería un buen ejercicio. El resultado ya es harina de otro costal.

También quería volver por aquella zona para fotografiar, desde otro punto de vista, el objeto que mostraba la fotografía de ayer para poder ofrecer la solución al juego que proponía. La fotografía-solución la publicaré mañana junto con los comentarios de los compañeros que han tenido la amabilidad de dejarme su opinión y su particular interpretación de la imagen.

Título de la fotografía: Y haciendo la siesta.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Día 138/365


Esta tarde he estado caminando durante casi una hora. Algunos momentos me he decidido a probar con un trote corto pero mi estado de forma no es el mejor posible y, como consecuencia de ello, mi pulso se acelera por encima de lo que el pulsómetro ha decidido, atendiendo a no sé qué parámetros que analiza en tiempo real al inicio del entrenamiento, que era lo mejor para mí, para mejorar mi rendimiento físico.

No sé si ya lo había comentado, creo que sí, pero soy un adicto a los gadgets, así que no salgo a caminar sin el pulsómetro del mismo modo que antes tampoco salía a correr sin él. Cuando uno alcanza una cierta edad no puede correr, nunca mejor dicho lo de correr, ciertos riesgos sin tomar medidas preventivas y, para mí, ahora mismo, con mi estado de forma física y el sobrepeso que arrastro, cualquier deporte es de riesgo.

Hoy tengo ganas de jugar, estoy lo que se podría decir juguetón. Imagino que será producto de mi estado de ánimo, de mi buen humor quizá provocado por las endorfinas que dicen produce nuestro cuerpo cuando hacemos ejercicio.

Así que propongo un juego, una especie de acertijo basado en la fotografía protagonista del día. Creo que la imagen es lo suficientemente ambigua como para que los elementos que la integran puedan dar lugar a muy distintas interpretaciones, dependiendo de la imaginación y de la visión de quien la observe. ¿Te animas? ¿Que piensas que puede ser?

Título de la fotografía: IEP (Indeterminate Eclectic Photography).


martes, 13 de marzo de 2012

Día 137/365


5.000 millones más de recorte, pero tranquilo que el ministro de economía nos asegura que no supondrá ni más paro ni afectará al crecimiento económico. Por su parte el Sr. Más recorta otro 2% el sueldo de los funcionarios de la administración catalana que acumularán este año una rebaja del 5%; me pregunto si ellos podrán recortar del mismo modo las cuotas que paguen de las hipotecas, de la factura del gas, agua y luz, o de cualquier otro gasto aduciendo la merma de ingresos. Y como el gobierno catalán y sus decisiones son el espejo en el que muchas otras comunidades se miran, auguro más rebajas salariales para los funcionarios de esas otras comunidades.

Bienaventurada crisis que va a permitir meter en vereda a todos esos funcionarios de sueldos millonarios (léase lo anterior con un fuerte tono sarcástico) que han llevado al país a la situación en la que ahora se encuentra.

Enterado ya de todas la noticias, de las malas y de las peores, llega el momento de relajarse. He visto, por enésima vez El sexto sentido. Me gusta cómo suena la frase "En ocasiones, veo muertos", la confesión del chaval a Bruce Willis. Yo, a veces (bastantes), veo fantasmas, algunos de ellos incluso me saludan y hasta me hablan; yo, que soy muy educado, les devuelvo el saludo y les sigo la conversación.

Me viene a la cabeza la típica escena de película de suspense/terror de serie B en la que asoman unos zapatos por debajo de la cortina, dando a entender que allí detrás se esconde alguien que, a buen seguro, está esperando su oportunidad para atacar a la inocente y descuidada protagonista (siempre atacan a mujeres) y sobresaltar al espectador, por mucho que este sabe que va a producirse el ataque.

Título de la fotografía: Vaya par de zapatones.

lunes, 12 de marzo de 2012

Día 136/365


Vuelta a la oficina, vuelta a empezar la rutina semanal, al menos eso pensaba cuando he llegado esta mañana. Hoy la rutina la ha roto una compañera que ha sufrido una bajada de tensión; hemos tenido que avisar a los servicios médicos que se la han llevado en una ambulancia al centro de salud. Afortunadamente no ha sido nada importante. Espero volverla a ver en unos días de nuevo por la oficina. Un besazo para ella desde aquí (así igual me perdona haberle hecho un par de fotos, aunque ha sido para que luego pueda ver el aspecto que tenía).

Ya por la tarde he salido a caminar, no a pasear, a un ritmo vivo durante prácticamente tres cuartos de hora.  El paseo me ha llevado hasta la playa y vuelta a casa. Hay que ver la cantidad de gente que va a caminar; imagino que será como cuando se está embarazada (no, no he estado nunca embarazado pero me lo han contado) o paseando algún bebé en carro que ves a mucha más gente en idéntica situación.

Llevo varios días viendo, en el blog de un fotógrafo, fotos de una gran plasticidad, inquietantes muchas de ellas, que captan el movimiento de su entorno creando imágenes que parecen surgidas de un sueño, un mal sueño ocasionalmente, procesadas en blanco y negro. Tengo que reconocer que me han impactado, tanto que hoy he intentado emularlo, no sé si con mucha o poca fortuna, no transmitiendo el movimiento a mi alrededor sino mi propio movimiento ante objetos y personas estáticas.

Título de la fotografía: Reposando en una dimensión paralela.

domingo, 11 de marzo de 2012

Día 135/365


Domingo y buen tiempo son, para un motero, sinónimos de rodada en moto. Y resulta que hoy ha coincidido que es domingo y que hace un día precioso, así que he salido a rodar con la moto.

He hecho una ruta casi idéntica a la que hice unos tres meses atrás, allá por el mes de diciembre, en concreto el día 18. Mucho ha cambiado el paisaje a lo largo de estos meses; de mostrar un aspecto desolado, reseco y moribundo, en el que predominaban los colores ocres, a pasado a mostrarse pletórico, lleno de vida y de color.

La entrada 51/365 de este blog la encabezaba la fotografía de un árbol que titulé Aferrado a la vida, entrada en la que hablaba de las dificultades que tenían algunos árboles para sobrevivir al frío invierno pero cómo terminaban superando esas adversidades para, llegada la primavera, volver a brotar y mostrar su verdor.

Pues bien, ese mismo árbol (o un hermano o primo hermano, porque la foto está hecha en el mismo sitio) protagoniza nuevamente una entrada en este blog para mostrarnos que, por duro que sean el invierno, por grandes que sean las adversidades, al final termina llegando la primavera -aunque todavía falten algunos días el tiempo ya es primaveral- y vuelve a correr la savia por sus ramas, rebrotan y, como este almendro, se cubren de flores.

Con las raíces al descubierto, casi colgando sobre el vacío, sigue aferrándose a la vida y mostrándonos que todavía hay fuerza en su interior, que no se rinde y que, en cuanto tiene la más mínima oportunidad y se dan las condiciones necesarias, nos muestra de qué es capaz, que todavía le queda mucho fruto que dar. Sólo hay que resistir y no rendirse.

Esta es una clara alegoría de nuestra vida. Sea cual sea la situación, la adversidad que nos pone a prueba, no nos rindamos, resistamos, luchemos con fuerza y convicción porque al final: VENCEREMOS.

Título de la fotografía: Aferrado a la vida II - Renacido.

sábado, 10 de marzo de 2012

Día 134/365


Tengo una enorme colección de fotografías de aldabas, iniciada hace muchos años y por tanto en distintos soportes, en película en blanco y negro y en color, en diapositivas y, ahora, también en archivos digitales.

No sé el porqué pero me atraen. Allá por donde voy, en cuanto me encuentro con alguna cuya forma no reconozco saco la cámara y le hago fotos desde distintos ángulos. Pero cada vez son menos las que se encuentran, para disgusto mío.

Hoy son un elemento ornamental, inútil en la mayoría de las ocasiones porque las casas disponen de timbre. Pero en la época en que se utilizaban, además de su uso intrínseco (llamar a la puerta para que nos abran), soy de la opinión que pretendían poner de manifiesto a quienes acudían a la casa el estatus social de los que la habitaban. Las casas del centro de la ciudad, normalmente las situadas en las calles en las que residían las familias más pudientes, suelen presentar aldabas muy elaboradas, señoriales diría. En cambio, las aldabas de las casas en las que habitaban familias más modestas, se limitan a un colgador muy simple, sin ningún tipo de adorno, funcional y sin otra pretensión que la de hacer su trabajo, avisar para que nos abran.

Paseando puede apreciarse que en muchas casas que conservan las puertas de hace muchos años, que además suelen presentar superficies trabajadas (otro modo de poner de manifiesto el poderío económico del propietario de la casa), han desaparecido las aldabas, no sé si para evitar su uso y obligar a utilizar el timbre de la puerta, porque las han quitado para utilizarlas como artículo de decoración o porque las han robado, que más de una se han llevado.

Recuerdo la que había en la casa de un familiar mío, una mano de bronce que sostenía una enorme bola. Pesaba muchísimo y la puerta era muy recia, pero cuando lo hacías sonar la puerta temblaba y resonaba por toda la casa aquel golpe. Recuerdo, como si estuviera ahora justo delante de mis ojos, lo brillante que estaba siempre, cómo la limpiaban con un trapo de algodón humedecido que pasaban y repasaban, que iba volviéndose negro, hasta que podías ver tu propio reflejo.

Título de la fotografía: Aldaba imperial.

viernes, 9 de marzo de 2012

Día 133/365


Viernes. Día de mercadillo. Me estoy convirtiendo en un habitual aunque nunca compro, sólo capturo instantáneas. Además temprano porque hay que llegar al trabajo a la hora. Me doy cuenta de que cada semana la gente acude antes a hacer las compras, imagino que por el simple hecho de que ahora amanece más temprano.

Los puestos de venta de flores son, como no podía ser de otro modo, de los más coloristas que pueden encontrarse en el mercadillo, además de los de frutas y verduras. No obstante, he querido prescindir del color para centrarme en la postura del vendedor, que por una asociación de ideas me ha recordado a la que  adoptan las falleras cuando van a hacer la ofrenda floral a la virgen de turno.

Y esas falleras ya deben de estar preparando todo porque apenas estamos a poco más de una semana del día grande, o quizá sería mejor decir la noche grande, la Nit de la Cremà. Pero antes les esperan días de ajetreo, de fiesta, de actos que dan vida a las calles, de dolçaines i tambors (dulzainas y tambores).

Hoy ya se veían algunas señales de tráfico advirtiendo de restricciones de tráfico y aparcamiento en las inmediaciones de los lugares en los que, en unos días, se levantarán los monumentos falleros, los ninots. Y llegará el momento de repetir el ritual de todos los años, visitarlos para admirar el trabajo de esos artístas y leer las críticas, seguro que centradas en la situación que vivimos y en algunos de los escándalos en los que se han visto envueltos algunos miembros de la clase política.

Y será también el momento de sacar la cámara y aprovechar los días para capturar escenas falleras y no tan falleras, porque no sólo de fallas vivimos los valencianos.

Título de la fotografía: Ofrenda floral.

jueves, 8 de marzo de 2012

Día 132/365


Me reafirmo en lo que ya he dicho en alguna otra ocasión: el casco antiguo de mi ciudad está perdiendo su encanto, su identidad.

Cuando paseas por él observas cómo poco a poco se han ido introduciendo elementos parásitos, propios de tiempos más recientes que desdibujan su fisonomía, su carácter. Está claro que no se puede pretender que permanezca inalterado, como si se hubiera congelado en el tiempo, pero sí que las reformas y los trabajos de mantenimiento respeten justamente su carácter, esos detalles que le dan personalidad.

Pero esto no es lo más grave; lo peor es la sensación de abandono que me inunda cuando veo casas y casas en estado de abandono, con el letrero SE VENDE colgado del balcón o clavado en la puerta, que dejan muy claro que estos barrios están siendo abandonados progresivamente, imagino que por la mayor facilidad de acceso y aparcamiento de las zonas de ensanche, con más y mejores servicios en general.

Tiene su atractivo eso de poder pasear sin preocuparte del tráfico, con las calles sin coches aparcados por el hecho de que no se podría circular por ellas si hubiera coches estacionados, pero tiene el claro inconveniente de tener que ir a buscar un lugar donde aparcar a considerable distancia de casa. Está claro que no se puede tener todo en esta vida.

En fín, dejemos el casco antiguo, el Raval, la Vila y demás, volvamos al mogollón, al tráfico, a la gente, al ruido, al paseo... este es nuestro lugar, aquí vivimos.

Estoy escuchando Hit 70's, uno de los canales de música que se ofrecen a través de internet en sky.fm; cuantos recuerdos, tantos como canciones van sonando. Steve Miller Band, Village People, Pointer Sisters, Al Stewart,... la de sábados y domingos de discoteca que acuden a mi memoria.

Jo, parezco el abuelo contando batallitas.

Título de la fotografía: Restos de un tiempo pasado.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Día 131/365


Sigo con el resfriado. El grifo de color rojo que goteaba ha mutado en un pimiento, y como los pimientos morrones no son para respirar es fácil deducir las dificultades que tengo para respirar, ya que ocupa el lugar donde normalmente tengo la nariz.

He estado leyendo en uno de los foros de ZonaeReader el tema "Me piratean EL BESO DEL TIEMPO", iniciado por el autor de este libro. El tema sobre el que gira el debate os lo podéis imaginar, la piratería de libros en formato digital y cómo esta práctica afecta a los autores. Me ha llamado poderosamente la atención la forma tan respetuosa que tienen los participantes de enfrentar sus opiniones; más de uno por ahí fuera debería de aprender a debatir.

Yo, que soy lector empedernido, entiendo la postura del autor y, al mismo tiempo, comparto la opinión de algunos de los foreros de que los libros digitales tienen un precio excesivo; para mí, y para otros muchos, que una obra impresa se venda por 19 euros y que esa misma obra en formato digital la vendan por 14,50 euros me parece una barbaridad, ya que el coste de distribución de la obra en uno u otro formato es considerablemente superior en el primero de los casos.  ¿Justifica esto que alguien, por su cuenta, copie y distribuya libremente la obra de otra persona? Soy de la opinión que no. A mí no me gustaría que mis obras (mis fotografías) se copiaran y reproducieran libremente sin mi consentimiento, aunque no puedo negar que me haría muchísima ilusión que lo hicieran, ya que sería una señal de que gustan, aunque no lo suficiente para pagar por ellas, lástima.

Es curioso el caso que se comenta porque el autor distribuyó libremente y sin coste el libro durante un par de días a un centenar de lectores desde su propia web, para después distribuirlo a través de Amazon a un precio de 2,68 euros. En fin, quien esté interesado puede leer el debate aquí.

Seguro que alguno puede echar una mano, aportando ideas y sugerencias o, al menos, expresando su punto de vista al respecto.

Título de la fotografía: Segunda piel.

martes, 6 de marzo de 2012

Día 130/365


Como no he recibido ninguna oferta por el resfriado no he tenido más remedio que quedarme con él, pero ha aumentado su virulencia y me encuentro fatal. Sin darme cuenta me han sustituido la nariz por un grifo de color rojo que no para un momento de gotear.

Desde que he terminado de comer que estoy echado, desparramado, en el sofá y sólo he salido para pasear a Leia, porque mi mujer está peor que yo, y hacer la foto del día.

Y ahora me voy a tomarme algo caliente y raudo a la cama.

Título de la fotografía: Arte expuesto.

lunes, 5 de marzo de 2012

Día 129/365


Se vende resfriado como nuevo. Precio inmejorable. Interesados dirigirse aquí.

Obviaremos todo el día porque no tiene nada que destacar excepto el hecho de que he cogido un resfriado que me tiene toda la tarde con el pañuelo en la mano secándome la nariz, que empieza a parecerse a un pimiento morrón.

Cuando he salido esta tarde-noche a pasear a Leia he pensado que justo estaba haciendo lo contrario de lo que debería hacer para que el resfriado no vaya a más. No obstante tenía que salir para hacer la foto de hoy, así que he dejado a Leia que escogiera hacía donde ir y yo me he limitado a seguirla, observar y aprovechar algunas oportunidades para hacer fotos. Así pues, Leia es uno más de los elementos de la fotografía de hoy.

Y me voy a tomarme algo para este puñetero resfriado que me está amargando el día.

Título de la fotografía: Paseando a Leia.

domingo, 4 de marzo de 2012

Día 128/365


Domingo. Hoy ha sido día de almuerzo motero. Hemos salido apenas tres motos pero eso no ha sido obstáculo para disfrutar de la carretera, de las curvas y, por supuesto, del almuerzo y la consabida charla que lo acompaña. Además el tiempo ha sido perfecto; sol, ni una sola nube y sin calor, aunque el viento ha molestado en algún tramo.

De vuelta a casa más moto; mi hijo está pensando en comprar una moto y se inclina claramente por una deportiva, a las que yo no tengo ninguna pasión pues me da miedo qué pueda sucederle (así somos los padres). Intento convencerlo de que, para lo que él quiere utilizarla, mejor una naked por más cómoda, más usable en ciudad y totalmente apta para salir los fines de semana a curvear. Estoy repitiéndole continuamente que las carreteras no son un circuito y que a una naked seguro que tampoco llega a ponerla al límite, que si en algún momento quiere quemar adrenalina también lo puede hacer perfectamente. En fin, que veremos en qué acaba todo esto.

Empieza por aquí el follón de las fallas; esta tarde han desfilado en la cabalgata del ninot y ya ha empezado el contínuo estallar de cohetes, que seguro continuará hasta un par de semanas después de las fallas ya que los chavales suelen acumular cohetes para una buena temporada.

Toda esta movida fallera hace que sacar a pasear a la perra sea un poco más problemático, puesto que el ruido de los cohetes al estallar hace que esté continuamente en tensión y pendiente de cuanto sucede a su alrededor, así que hay que ir por lugares un poco más alejados y más tranquilos.

Estoy leyendo Fotografía creativa en blanco y negro, de Harold Davis, que me regaló uno de mis hijos por navidad. Interesante e instructivo para alguien que, como a mí, le guste el blanco y negro. El libro es bastante didáctico y explica con detalle el proceso que ha seguido el autor para el procesado de algunas de las fotografías que aparecen en el libro. Photoshop resulta una herramienta imprescindible para poder conseguir resultados espectaculares en blanco y negro digital.

Título de la fotografía: Cubo naranja.

sábado, 3 de marzo de 2012

Día 127/365


Definitivamente estoy hecho un desastre, de derribo. Esta mañana, en cuanto me he levantado, he salido a correr o a aparentar que corría, porque en cuanto empiezo a acelerar el paso las pulsaciones suben mucho más que el ritmo de mis piernas. Así que... poco a poco, no quiero tener que llamar un día al 112 para que envíen una ambulancia a recogerme.

He ido alternando andar y correr, tal y como recomiendan los expertos que hagan aquellas personas que nunca han corrido. Así 6 repeticiones que han dado para ir hasta la playa y volver, es decir, cuatro kilómetros. Qué lejos parecen quedar aquellos días en los que podía hacer tiradas de quince kilómetros corriendo, aunque sólo han pasado unos meses.

Quiero recuperar, si es posible, esa forma física y poder seguir disfrutando de espectáculos como los que cada día nos ofrecen las puestas de sol.

Título de la fotografía: La grada.

viernes, 2 de marzo de 2012

Día 126/365


Por fin llegó; ya tenemos el fin de semana por delante. Atrás queda el despertador, la rutina diaria en el trabajo y los papeles, documentos que se acumulan sobre la mesa, que piden atención y que la consiguen, faltaría más.

En fin, dejemos atrás todo esto porque empieza el fin de semana. Esta tarde he vuelto a las instalaciones hípicas donde se desarrolla la Mediterranean Equestrian Tour para ver algunas de las competiciones de salto de obstáculos a caballo.

Hoy me he centrado más en lo que rodea a la competición que en esta última. Los caballos, sus jinetes, las amazonas, espectadores, en fin, en esa gente capaz y dispuesta a gastar pasta y más pasta participando en este tipo de competiciones. Mucho glamour y mucha gente bien, también famosos aunque yo no conozco a ninguno; son los inconvenientes de no estar al día en las cuestiones que habitualmente tratan las revistas y programas del corazón y del famoseo.

Pero con independencia de estas cuestiones, me siguen generando una profunda admiración estos animales y sus jinetes. Aún cuando hoy los participantes que he podido ver eran en su mayoría muy jóvenes, adolescentes prácticamente, los saltos de los caballos y el dominio que sobre ellos ejercen sus jinetes son espectaculares.

Me he dado cuenta que dirigen los caballos del mismo modo que los motoristas hacemos con nuestras motos. No miran justo delante de ellos sino más allá; no miran el obstáculo que están saltando sino el próximo que van a acometer, así diríamos que el caballo sigue la mirada del jinete, tal y como sucede con  las motos.

Título de la fotografía: Tocado equino.

jueves, 1 de marzo de 2012

Día 125/365


Una salida rápida me lleva a darme cuenta que es difícil moverse por algunos lugares sin chocar continuamente con el mobiliario de algunas cafeterías que han hecho de las aceras el lugar donde, además de disponer las meses y sillas que les permiten atender a más clientes y ganar más dinero, almacenar las mismas fuera de su horario de apertura.

Pero de igual manera han terminado convirtiéndose en un tema recurrente en mis fotografías. Vistas desde distintos ángulos ofrecen ciertamente imágenes curiosas, al menos bajo mi punto de vista. Las metálicas, además, con los brillos producidos por las luces incidentes, creo que tienen un mayor atractivo.

Por lo demás, hoy no estoy demasiado hablador. Mañana será otro día, esperemos que mejor.

Título de la fotografía: Ciempiés.

Amigos que me siguen