jueves, 23 de agosto de 2012

Día 299/365


He tenido que suspender durante unas horas las vacaciones para atender algunas cuestiones relacionadas con el trabajo. Como he llegado con un poco de antelación he aprovechado para ver a algunos compañeros de trabajo; con pantalón corto, chancletas y una amplia sonrisa en mi cara quedaba claro que yo todavía estoy de vacaciones, así que quienes ya han vuelto de las suyas me miraban con un poco de envidia y los otros, los que todavía no han disfrutado de las suyas, me miraban con lástima pensando "pringado, qué poco te queda de disfrutar".

El resto del día lo he dedicado a haraganear, a ver fotos, a leer la prensa, a ver más fotos, ver blogs, hasta que hemos ido a hacer una visita a unos amigos de los que ya hace tiempo no teníamos noticias. La intención era ir en la moto pero pensar en ponerme el casco, con este calor, ha sido decisivo para optar por el coche, con el climatizador, a pesar de los problemas para aparcar en la playa.

Después hemos pensado que sería una buena idea darle vacaciones a la cocinera, así que nos hemos quedado a cenar en la playa y después nada como un de turrón. Para terminar, un corto paseo para bajar la cena.

Título de la fotografía: Big Crash!

3 comentarios:

  1. Las vacaciones siempre provocan envidias. Un día completo con muchas pequeñas actividades produce satisfacción.
    La foto, hace pensar en extremar las precauciones, en las mismas.
    Un abrazo

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  2. Espero que ese cristal no sea tuyo Andres. Menuda tela de araña!
    Disfruta lo que te queda sin pensar demasiado en la vuelta. A mi sólo me quedan don días.

    Un abrazo amigo.

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  3. Estupenda imagen Andrés, pronto verás en mi blog una del mismo tema. ;-)

    Un abrazo y disfruta.

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