sábado, 18 de agosto de 2012

Día 295/365


Después de ir a comprar algunas cosas que hacían falta en casa, he seguido investigando por internet las distintas opciones para compartir fotografías y otras clases de documentos, enlaces, etc. Como ya comenté ayer me he creado perfiles en Instagram y en Pinterest, y hoy le ha tocado el turno a streamzoo, otra aplicación para el móvil con la que puedes tomar fotos y compartirlas, aunque también tienes la posibilidad de publicarlas a través de la propia web de Instagram, cosa que no puedes hacer con Instagram.

He hecho algunas fotos así, a bote pronto y sin ninguna pretensión, con el móvil para probar el servicio; también he revisado las fotos que tenía en el ordenador para probar a compartir alguna de estas y el resultado ha sido satisfactorio. Pero todas estas plataformas, como cualquier otra (blogs, facebook, twitter, etc.) necesita de algo fundamental y que es lo que da sentido a todo: gente con la que compartir las fotografías, que te conozcan, te sigan y, lo más importante, que opinien sobre ellas.

Y revisando las fotos me he encontrado con esta que hice en la catedral del Buen Pastor, de San Sebastián. Me quedé alucinado al encontrarme con este monaguillo que en realidad es un cepillo para recoger las limosnas o donativos de la gente; hacía ... no soy capaz de recordar los años que no había visto uno, de hecho ya ni los recordaba, a pesar de que hace años, bastantes, era frecuente encontrarlos en cualquier iglesia.

Así que he optado por publicar esta foto en detrimento de alguna de las que he hecho hoy para probar, como ya he comentado, otras vías para compartir fotos.

Título de la fotografía: Una limosna, por caridad.

3 comentarios:

  1. La mirada del cepillo, perdón del monaguillo es realmente una invitación a soltar las pelas.
    Te veo muy interesado en las nuevas técnologias. Adelante.
    Un abrazo

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  2. Creo que obedecían a un mismo molde, ya que en una capilla remota del pre pirineo catalan, fotografié uno que parece ser el mismo. A ver si lo recupero.
    Un abrazo

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  3. Pues estupenda imagen que me lleva a otros tiempos, bien recuerdo esas estatuillas que a decir verdad siempre me habían fascinado, como los muñecos de Michelin o los que se colocaban en los restaurantes anunciando el menú y la carta.

    En fin, gracias por traerme esos recuerdos, la imagen realmente parece de época, felicidades.

    Un abrazo.

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