domingo, 22 de julio de 2012

Día 268/365


Hemos pasado el día en casa de mi cuñado, en la playa. Para comer ha preparado una paella que, como siempre, estaba buenísima. Después de comer he pensado que era un buen momento para probar la hamaca que tiene en el jardín; la prueba ha sido satisfactoria ;-)

Hecha la prueba de la hamaca, como hacía algo de viento se me ha ocurrido que seguro que habría gente practicando kitesurf. Así que he cogido la cámara, he dejado a todos allí charlando, y me ido hasta la playa. Efectivamente había mucha gente sobre las tablas deslizándose sobre el mar; en el cielo, en lugar de pájaros hoy había cometas, enormes y de todos los colores.

No acabo de entender porqué la gente en cuanto ve a alguien con una cámara haciendo fotos siempre piensa cosas raras. Se me ha acercado un chaval diciéndome que tenían todos los permisos en orden, que él vigilaba para que los kitesurfers cumplieran con las normas y no sobrepasasen las boyas señalizadoras. Me he quedado mirándolo y le he dicho que yo sólo era un aficionado a la fotografía que había ido para ver si podía hacer algunas fotografías, que a mí no tenía que darme ninguna explicación. El chaval me ha explicado que algunos propietarios de chalets no estaban muy conformes con que tuvieran la demarcación de costas les hubiera acotado una zona para practicar su deporte allí, que querrían que se desplazaran hacia algún otro lugar.

Claro, como siempre lo que consideramos una molestia mejor en la casa del vecino que no en la propia; aunque, ahora que caigo, la playa no es de los propietarios de chalets, así que la molestia ni siquiera es en su casa. Total, sólo tienen reservado un canal señalizado para entrar y salir del agua, pues para hacer sus piruetas y navegar han de estar, como mínimo, a doscientos metros de la orilla, así que tampoco es ninguna molestia; sólo han de andar 25 metros más para bañarse al lado de esa zona y, además, tienen con qué distraerse mientras toman el sol o se bañan.

Por cierto; los cristianos han vuelto a reconquistar la plaza esta tarde. Todos los años sucede lo mismo, a pesar de que los efectivos del bando moro son mucho más numerosos que los del bando cristiano. Esto a muchos del bando moro (como a mí mismo cuando salía a desfilar), les revienta, les repatea el estómago, les enerva, pero la historia es la que dicta, al menos en este caso, lo que ha de acontecer, así que, una vez más, los moros se baten en retirada hasta el próximo año, cuando volverán a conquistar el pueblo y, otra vez,  lo volverán a perder apenas un día después, pero ellos, erre que erre, volverán a seguir intentándolo todos los años. 

Título de la fotografía: Con la cometa a cuestas.

4 comentarios:

  1. Bueno, bueno, así que hoy tocaba paella, playa, fiesta y foto en color.
    Pues una día completito ¿no?
    Me gusta como has logrado transmitir la sensación de movimiento, de viento de acá para allá.
    Un abrazo

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  2. La foto y el lugar preciosos, el relato de un día estupendo y una cometa que parece una mariposa inmensa. Saludos.
    Agustín.

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  3. Joer, me encanta la imagen en toda su dimensión, muy atractiva visualmente, pura fuerza.

    Ícaro y sus alas disponiéndose a emprender el vuelo.

    Un abrazo.

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  4. Molt bona! Volar... Una imatge que em recorda als pioneres del cel.

    Un abraç

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