domingo, 15 de julio de 2012

Día 261/365


Creía que no podría salir esta mañana con la moto. Cuando ha sonado el despertador estaba lloviznando; con la de tiempo que hacía que no llovía y justo hoy tenía que ponerse a llover. Pero como ya he hecho en otras ocasiones he intentado ver la parte positiva que no era otra que seguir en la cama.

Bueno, como no ha seguido lloviendo me he levantado, equipado como corresponde para salir con la moto (la seguridad es lo primero) y a por la moto. Cuando he llegado al garaje y me ha visto ha puesto expresión de enojo, como diciendo Ahora vienes a por mí, después de tantos días. Y no sólo ha puesto cara de estar enfadada, sino que, después de arrancar, ha decidido pararse. Y a mí se me ha caído el alma a los pies. No podía creerme que me hiciera una mala pasada. Pero sólo ha sido una rabieta; en cuanto le he vuelto a dar al botón del arranque se ha puesto a ronronear suavemente, dispuesta para llevarme adonde quisiera.

Así que nos hemos ido los dos solos, porque realmente no necesitamos a nadie más para ser felices. Estamos satisfechos con nuestra mutua compañía y no echamos de menos a nadie cuando nos tenemos uno al otro.

Nos hemos hecho unos 180 Km, con una parada en Castell de Castells para hacer turismo. Ya he pasado en bastantes ocasiones por este pueblo, de hecho he parado en alguna ocasión para hacer alguna foto, pero hoy he llegado hasta el centro del casco urbano, he aparcado la moto y paseado un poco por sus calles, curioseando arriba y abajo porque son continuas las subidas y bajadas.

En una de esas me he encontrado con una casa que, en la puerta, tenía esta caseta de botas, porque de perro no era. El lugar del perro lo han ocupado unos zapatos y sobre la caseta montan guardia sus hermanos mayores, las botas de montaña.

Cuando volvía a por la moto me he encontrado a la gente saliendo de la iglesia. No me he podido resistir y he entrado a ver qué tal era su interior, si ofrecía alguna posibilidad fotográfica. Apenas he tenido tiempo para ver nada porque el sacerdote ya estaba apagando las luces.

Desde allí hemos ido hasta Muro de Alcoy, después a Agres y Alfafara. Aquí buscaba, como en ocasiones anteriores, un campo de girasoles que vi el año pasado. Quería ver si lo habían vuelto a plantar pero no lo he podido encontrar. Creo que lo han sustituido por algún tipo de cereal, o quizá todavía no ha llegado el momento de los girasoles, no lo sé, pero lo cierto es que me he quedado con las ganas de encontrarlo y hacerle algunas fotos.

Y ya volvemos a casa, disfrutando de la carretera. Creo que al final se le ha pasado el enfado a la moto porque se ha comportado perfectamente. Pero creo que no debería de tenerla tan abandonada. Esta semana debería dedicarle algún tiempo y limpiarla y asearla, porque lo cierto es que falta le hace.

Título de la fotografía: ¡Cuidado con las botas!

3 comentarios:

  1. Yo me lo he tomado de tranqui. He leido el periódico tomándome un cafetito en una terraza cercana a casa y luego me he sentado en el sofá y a ver el gran premio de Mullelo (no se si se escribe así.
    Ha sido emocionante
    Un abrazo

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  2. Una caseta de perro con botas y paraguas, todo preparado por si llueve. Buen detalle.

    Qué envidia me das con tus paseos en moto.

    Abrazos.

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  3. Si es que es lo que tiene ... en cuanto "abandonamos" unos días a quien nos acompaña y se considera nuestra amiga, se nos enfada y de alguna manera nos tiene que mostrar que todo necesita de una cierta atención y no solo cuando a nosotros nos apetece.
    Que yo estoy con la moto, Andrés ... jajaja Que tiene toda la razón del mundo. Yo aún te hubiera dado el susto más grande. Por lo menos te habría tenido unos diez minutos dando vueltas a mi alrededor y mirándome detenidamente mis entrañas ... jajaja
    Mereció la pena el paseo porque te has clavado una foto de premio.
    Un abrazo. Cuidarse.

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