sábado, 23 de junio de 2012

Día 239/365


Tal y como ya comenté el jueves, esta mañana se ha corrido la IV Bajada de carretones. Creyendo que no llegaba a tiempo he subido hasta el lugar desde donde se daba la salida casi corriendo; menudo sofocón. Pero como la puntualidad no es una de las muchas virtudes con que se nos ha bendecido a los españoles, he tenido que esperar, como el resto de espectadores, casi una hora hasta que han empezado a salir los carretones.

Niños, jóvenes y mayores parecían pasárselo en grande. Allí estaban todos alineados a un lado de la calle como si de los boxes de un circuito se tratara, con los pilotos subidos a los carretones, concentrados, y rodeados de sus mecánicos y de multitud de curiosos.

Había carretones con forma de avión de la segunda guerra mundial con hélice incluida que giraba (como el del Barón Rojo y de color rojo, por supuesto), otro parecía una enorme rata negra adornada con un lazo rojo sobre su cabeza, otro tenía aspecto de tanque, había algunos con barras antivuelco y arco de seguridad que más se parecían a un buggy de esos que corren por la arena, otro era como un moderno avión de combate (con una envergadura de alas que casi no pasaba por una de las calles por las que discurría la bajada), había también un par de troncomóviles y, por supuesto, no podían faltar versiones un poco más modernas de aquellos carretones que, cuando yo era niño, nos fabricábamos con maderas y rodamientos de maquinaria que hacían de ruedas.

En fin, que ha sido algo totalmente festivo que nos ha hecho disfrutar a todos, bueno, a casi todos porque, al final y como no podía ser de otro modo, ha habido un pequeño accidente; uno de los conductores más jóvenes ha volcado en la única curva del circuito (ya lo adelantaba yo) aunque, afortunadamente, sin consecuencias físicas para él, sólo el susto que se ha llevado el propio conductor y su madre que ha visto cómo volcaba el auto-loco que conducía su hijo.

Alguno ha aprovechado la ocasión para meter la cuña reivindicativa, la denuncia, en forma del símbolo identificativo del colectivo Anonymous, aunque conduciendo, por cierto, un carretón de la marca Mercedes Benz :-) Creo que este tenía su dinero depositado en Bankia o, quizá, en el Banco de Valencia, muy probablemente en forma de preferentes :-P

We are Anonymous.
We are Legion.
We do not forgive.
We do not forget.
Expect us!

Título de la fotografía: Anonymous en las carreras.

2 comentarios:

  1. Realmente choca un poco la careta de anonimus y ese pedazo carro Mercedes Benz y ademas esos que parecen billetes a modo de banderitas.
    Bueno el caso es que lo habéis pasado en grande que era de lo que se trataba.
    Un abrazo y adelante

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  2. Una foto muy divertida, creo que el anónimo va corriendo detrás de un banco, con ruedas, eso sí, jajajaja.

    Un abrazo.

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