lunes, 18 de junio de 2012

Día 234/365


Una nueva semana, otro lunes y una foto más. Vuelta al trabajo, los habituales comentarios con las compañeras para saber cómo les ha ido el fin de semana y puesta en marcha para continuar con el trabajo en el punto en que quedó el viernes.

Cuando salgo del trabajo ya no queda rastro de los puestos de la feria gastronómica ni del mercado medieval; sólo las atracciones siguen en su sitio pero, a esas horas, vacías bajo el sol.

Apenas faltan tres días para el cambio de estación, adiós a la primavera y hola al verano, a más calor y humedad. Es tiempo de llevar a cabo los necesarios trabajos de mantenimiento del hogar que el invierno no permite hacer. Así llega el momento de lijar y pintar la puerta de entrada de casa que, como es preceptivo por encontrarse en el casco antiguo, ha de ser de madera; sí, muy bonita pero precisa de más mantenimiento pues la madera acusa los efectos de la lluvia y el frío, y también los del sol y el calor.

La imagen del hombre pintando bajo la atenta mirada de su hija me ha recordado cuando, siendo mis hijos pequeños, trataba de hacer algún trabajo en la casa. Siempre dispuestos a ayudar surgía la petición: Papá, déjame que te ayude. Yo también puedo.

Y tanto que podía, aunque en la mayoría de las ocasiones la ayuda suponía tener que rehacer el trabajo que con tanto cariño y dedicación había hecho él, y dedicar más tiempo a un trabajo que, sin su inestimable ayuda, hubiera podido hacer en menos tiempo. Pero... ¡y la alegría que suponía compartir esos momentos!

Título de la fotografía: Ayudando a papá.

6 comentarios:

  1. Perfecta la imagen, que en realidad no hubiese necesitado de pie de foto. Los que hemos tenido hijos/hijas, sabemos lo que es esa predisposición suya a ayudar a papá.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Curioso procesado, un poco agresivo, ¿no?

    Me gusta el giro social que le estás dando a tu trabajo, interesante. :-)

    Un abrazo y todos mis ánimos.

    ResponderEliminar
  3. Muy educativa y paternalista.
    Este tipo de procesado tiene un puntito atractivo en verdad.
    Visionando Andrés trabajos anteriores coincido con Chapiniki y están de lujo.
    Enhorabuena.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. És una costum molt arraigada per ací...ara és temps de netejar casa per dins i per fora!
    Boníssima foto amic!
    Imagine als teus fills ajudan-te i no puc evitar somriure...
    Besos!

    ResponderEliminar
  5. Andrés, en la confianza que nos tenemos, creo que le va mejor un procesado más suave, así lo veo yo para una escena agradable, pero bueno, así lo has visto.

    Me gusta mucho el momento captado, refleja lo que comentas.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Ayudando, si ... ayudando .... bendita ayuda !!!!
    jajaja hay veces que es mejor hacer las cosas a escondidas ... por si acaso.
    No se que decirte del procesado ... si y no. Con lo que me quedo sin duda es con la escena.
    Un abrazo, Andrés.

    ResponderEliminar

Amigos que me siguen