miércoles, 6 de junio de 2012

Día 222·365


Estoy fundido, materialmente fundido. Hoy he estado encerrado en el despacho once horas y se me ha quedado el culo cuadrado, el cuello rígido y los ojos resecos.

Pero aún así siempre queda un momento para disfrutar y olvidarse de las obligaciones, para sacar la cámara, aunque sea la del teléfono, y hacer algún robado.

De pié en la calle leyendo mientras el resto pasan junto a él, ignorándose mutuamente. Uno disfrutando de su lectura, los otros quizá pensando que ya podía sentarse en un banco y dejar libre la acera para que puedan pasar los demás.

Pero... quizá no es un simple lector. Quizá está simulando leer mientras no pierde detalle de cuanto sucede a su alrededor. Podría ser un investigador privado o algún agente secreto en labores de vigilancia, siguiendo y espiando a alguien. O tal vez un padre esperando a su hijo, un marido que aguarda a su mujer que está en la peluquería, el amante que espera el momento apropiado para ir a la casa de su amada cuando ve que el marido de ella sale de la casa.

Como lector que es adoptará infinidad de personalidades, tantas como personajes aparezcan en los libros que lea; es la magia de los libros, que permite que el lector se meta en la piel de los personajes y viva sus vidas, corra sus aventuras, ría y llore sus emociones, ame a sus amores,...

Indudablemente un libro es una puerta abierta a mundos paralelos que nos esperan.

Título de la fotografía: El lector.

2 comentarios:

  1. Es cierto que cuando uno se pone a leer se olvida de todo lo que no sea aquello que está sucediendo entre las hojas del libro.
    Una actitud que yo suelo tomar durante unas cuantas horas casi a diario.
    Una imagen preciosa que habla de ese lector y de otros muchos, de esa soledad maravillosa (por buscada) que uno guarda a capa y espada.
    Un abrazo.
    PD: Gracias por tus comentarios y en especial por el de esta noche ya que me da fuerza para continuar investigando en el b&n y en las luces contrastadas.

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  2. Hola andres....me alegra de volver por tu espacio y desde luego contemplar tus trabajos y textos cotidianos tan explicitos, once horas sentado es todo un calvario,pero como esta el panorama le podemos dar gracias a que ello suceda,,,,aunque hay que estar mas tranquilo y tomarse la vida de una manera mas sencilla en todos los aspectos....por lo del tema de la foto...seguramente este hombre estara esperando a alguien y que mejor que un libro mientras pasa el tiempo...la imagen es muy bella en toda su composicion...marca de la casa andres...un abrazo y cuidate che.

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