domingo, 3 de junio de 2012

Día 219/365


Suena el despertador. Son las 7:30 de la mañana. He quedado para salir esta mañana con la moto. ¿Qué ruido es ese? El de la lluvia al caer (me recuerda el título de una canción), porque efectivamente está lloviendo. Me levanto para asegurarme; sí, no hay duda, está lloviendo. Pongo el marcha el plan B: me vuelvo a la cama.

Ha escampado y luce el sol. Ni rastro de la lluvia que esta mañana ha impedido que saliera con la moto. Llama mi hijo y nos propone coger las motos e irnos a comer todos juntos a Cullera. Se acepta el plan y allá que nos vamos.

La playa está llena de gente tomando el sol y bañándose. No es de extrañar porque hace calor y realmente apetece tumbarse; lo de bañarse ya no lo tengo tan claro pues imagino que el agua todavía estará fría, pero veo que hay bastante gente que no comparte mi opinión.

Empieza la temporada de verano, vida para las localidades costeras, trabajo para la gente que se dedica a la hostelería y otros servicios ligados al turismo. Ojalá alivie la situación de muchos.

Y llega el momento de ver las piruetas de todos esos aficionados al kitesurf que aprovechan también este tiempo para practicarlo.

Título de la fotografía: Kitesurf.

1 comentario:

  1. A veces poder poner en marcha el plan B produce una alegría inesperada. Hubo un tiempo allá por mayo del 68 que algunos veranos y semanas santas paseaba por Cullera. Un recuerdo imborrable.
    Buena silueta en el momento más álgido. Un abrazo

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