lunes, 19 de marzo de 2012

Día 143/365


San José. Día del Padre. Día de la Cremà. Hoy terminan las fallas con su quema. Esperemos que también terminen con los cohetes y petardos porque estoy, de verdad, atacado de los nervios. Es que es todo el día sin parar. Me comentaba mi mujer que esta tarde ha tenido que coger a la perra en brazos porque se negaba a cruzar; había un grupo de chavales y no tan chavales echando petardos, y mira que es un animal que no dice ni pío cuando, al mediodía, disparan la mascletà, ni cuando se disparan castillos de fuegos artificiales ni nada, vamos que generalmente no le asusta el ruido de las explosiones.

He pasado gran parte del día leyendo. He empezado una nueva novela, La casa de Riverton, de Kate Morton. Leí hace un tiempo otra novela suya, El jardín olvidado, que me gustó bastante. Esta que ocupa ahora mi tiempo libre está bien también pero me parece un poco dulzona a ratos.

Los hechos que relata se sitúan en la Inglaterra de principios de siglo XX y muestran cómo era la vida de la aristocracia inglesa y cómo se vio afectada por la Primera Guerra Mundial. Quien cuenta la historia es una antigua doncella de la mansión Riverton, lugar que habitan los protagonistas de la novela.

Todavía no he terminado de leerla; me faltan unas doscientas páginas y, de momento, me parece interesante aunque, como ya he comentado, hay momentos en que observo un cierto aire romántico, como de novela de ese género, aunque es sólo en ciertos momentos; también me están gustando la ambientación y la descripción de los personajes.

Por cierto, hace un momento que ha empezado a llover, lo que no deja de ser una tradición por fallas; lo normal es que algún día llueva lo suficiente como para mojarlas. Todavía falta más de una hora y media para que empiece la cremà, así que espero que no tengan problemas para poder quemarlas.

Título de la fotografía: Desde mi ventana.

1 comentario:

  1. Me gusta muchísimo esta foto de hoy, en serio. Y sabes porqué? Pues tal vez por el momento en el que me pillas, un poco dividido en mis sentimiento, un poco mitad y mitad en lo referente a lo que ahora ocupa más que ninguna otra cosa mi día a día. Ya sabes.
    Ese alero que divide, que acerca pero que al tiempo aleja dos extremos de una misma realidad.
    Yo he comenzado a leer el segundo libro de ese proyecto de Almudena Grandes que comenzó con Inés y la alegría y que ahora continua con El lector de Julio Verne.
    Llevo tan solo cien páginas pero, me está gustando mucho.
    Un abrazo y cuidate.

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