sábado, 4 de febrero de 2012

Día 99/365


Esta mañana he estado en Gandia, paseando y corriendo junto al cauce del río Serpis en una zona que han acondicionado para estos menesteres. Los muros de hormigón que encauzan el río, como consecuencia de las obras que están realizando para prevenir las avenidas, están llenas de pintadas de todo tipo, entre ellas multitud de grafitis de más o menos calidad artística. Por cierto, me han hablado de una zona de Gandia que han decorado con grafitis en una jornadas grafiteras organizadas por el propio ayuntamiento de la ciudad, así que he planeado pasarme un día por allí.

Algunos de ellos me han llamado la atención y, entre estos, destaca el que finalmente es el protagonista de la foto de hoy. Otros eran muy originales, coloristas, pero este era monocromático y he decidido incrementar ese aspecto revelándolo para obtener esta imagen en blanco y negro.

Pero si algo me ha llamado la atención hoy ha sido una de las entradas de los blogs del periódico El País. Me refiero en concreto a la que lleva por título La gratitud de Titã nos interroga a los humanos, publicado en el blog Vientos de Brasil, de Juan Arias.

Este periodista y escritor nos cuenta una entrañable historia de gratitud de un perro con la persona que salvó su vida después de que fuera enterrado en vida por un... no usaré el calificativo que me viene a la cabeza por no insultar al colectivo de mujeres que ejercen la profesión más antigua del mundo (según dicen) ni a las hembras de los perros. Recomiendo su lectura.

En esa misma entrada de blog se reproduce el poema que a continuación yo mismo reproduzco:

Agradecimiento

Porque la vida es una fiesta 
trágica, alegre, triste, 
porque la vida es un regalo, 
no importa de qué esté hecha, 
porque el tiempo es caudaloso, 
y apaga el propio tiempo, 
porque siempre hay alguien a quien se ama, 
porque el universo es inmenso, 
y somos apenas una leve pisada, 
porque estamos hechos de sangre 
huesos, lágrimas y poesía, 
porque cada día es absurdamente único, 
porque en todo lo que tocamos, 
piel, objeto, corazón, 
dejamos nuestro tatuaje, 
tenemos que agradecer.

(Poema de Roseana Murray, premio de la Academia Brasileña de las Letras, en el libro Diario de la Montaña en curso de publicación en la editorial Manati-Rio de Janeiro)

Título de la fotografía: Lenguaje de signos.

1 comentario:

  1. Como suelo yo decir "Cada décima de segundo que seguimos convida constituye un éxito".

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