miércoles, 25 de enero de 2012

Día 89/365


Hoy volvemos a los oficios. Ya hemos tenido representación de la hostelería con una fotografía de Fabián, el propietario del bar en el que nos tomamos el café de la pausa durante las clases de Photoshop, también hemos visto a un pescador reparando sus redes y ahora le ha llegado el turno a Tere, la carnicera que periódicamente me prepara las bandejas de pechuga fileteada.

Para quien no lo sepa (que serán la inmensa mayoría), vengo de una familia de carniceros. Mi padre y sus hermanos fueron carniceros, mi abuelo paterno y sus hermanos también, un primo hermano mío es carnicero, uno de los primos hermanos de mi padre se ha dedicado a esta misma profesión durante toda su vida y su hijo ha seguido sus pasos, y para más inri, mi esposa también ha sido carnicera durante algunos años. Tengo que decir que a mi padre no le gustaba esta profesión y, en cuanto tuvo oportunidad, la abandonó; posiblemente este hecho fuera determinante para que yo no incrementase el número de carniceros de la familia.

Bueno, pues tarde he salido de casa a hacer la consabida fotografía diaria. Me he recorrido calles que no había pisado en mi vida y otras por las que ando día sí y otro también. Después del recorrido me he pasado por el supermercado de mi amigo Vicente para recoger el pedido que previamente le había hecho mi mujer y, mientras hablaba con él, observaba a Tere, una de las carniceras que, cuchillo en mano, estaba preparando distintas piezas de carne. Como si tuviera vida propia ha aparecido en mis manos la cámara y sin pensar le he hecho una foto ante la sorprendida, pero a la vez comprensiva, mirada de Vicente, que sabe de este berenjenal fotográfico en el que ando metido.

Hecha la fotografía le he preguntado a Tere si me autorizaba a publicar su foto en este blog; me ha parecido lo más conveniente porque el hecho de que tenga al alcance de la mano cuchillos del tamaño del que aparece en la fotografía aconsejan ser un poco precavido. Como puedes suponer la respuesta ha sido afirmativa y aquí la tenemos.

Por cierto, gracias también a Vicente por permitirme hacer fotos dentro de su local; en otros supermercados  no son tan comprensivos, como ya conté en la entrada correspondiente al día 5/365. Por cierto, Vicente y yo compartimos la aventura de ir en moto hasta Nordkapp (Noruega), lo que nos tuvo durante tres cortísimas semanas a caballo de nuestras respectivas motos para hacer un total de 10.500 km.

Título de la fotografía: En la carnicería.

3 comentarios:

  1. Bona foto, ahí tenim a la nostra Tere, totalment capficada en la seua tasca diaria, intentant aconseguir un descarnament perfecte.
    Xaro

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  2. La teva fotografía és social, sembles un foto periodista, m'agrada gaudir d'aquests moments, i saber que tens molt que contar i que mostrar.
    M'agrada el que fas amic!
    Fotògraf i periodista de carrer.
    Un bes.

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  3. xD Andrés que cantidad de información nos regalas hoy. Lo de las clases de PS, la familia carnicera, lo del viaje en moto ... y lo de ser precavido ... no estuvo mal tu precaución.
    Imagino que no serás vegetariano, no ? jajaja Es broma, eh ?
    Un abrazo Andrés.

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