sábado, 7 de enero de 2012

Día 71/365


Sigo pensando que un día de estos debería salir hacia el interior, hacia las montañas, para hacer fotos. Tengo idea de hacer una panorámica en la que se vea el mar al fondo, el pueblo en el plano medio y la montaña de Santa Ana, que domina la ciudad, en un primer plano, a la salida del sol. Para conseguir esta foto tendré que encontrar otra montaña más hacia el interior que me posibilite ese punto de vista y mi conocimiento del término municipal es más bien escaso, lo que me llevará ya sea a preguntar a alguien que se lo conozca bien y que me pueda orientar o a explorarlo por mi cuenta hasta que lo encuentre. Pero la pereza me tiene agarrado por el cuello y casi no me deja respirar, mucho menos hacer todo esto.

Así que he tenido que hacer uso de la otra alternativa, ir a la parte llana, la de menor altitud, vamos tan poca altitud que está al nivel del mar: la playa.

Lo cierto es que uno puede localizar infinidad de motivos junto al mar. En las dunas se pueden encontrar muchísimos bichitos, infinidad de plantas, vistas generales y primeros planos, en fin todo lo que uno necesita para intentar hacer fotos interesantes.

Si se va hasta la orilla se puede optar igualmente entre infinidad de motivos; las olas, la espuma de las olas al deslizarse sobre la arena, brillos del mar sobre la arena, reflejos en el agua, juegos de luces y sombras, en fín, que voy a contar que no se sepa.

Y ya si uno se retira un poco, justo hasta esa zona a la que sólo llega el mar cuando está embravecido por algún temporal, se encuentran mil y un objetos que ese mismo mar ha arrojado sobre la arena, muchos de los cuales son restos de los que previamente se ha deshecho el hombre tirándolos al mar, hablando en plata, basura.

Pues paseando por esa zona con la mirada baja, fija en la arena, he visto esta zapatilla que con seguridad ha estado bañándose en el mar durante mucho tiempo porque ya presenta en la suela signos de haber sido colonizada por algunas criaturas marinas.

Pero, ¿qué me ha llevado a fotografiar esta zapatilla abandonada en la playa? Simplemente me ha venido a la memoria una foto que ayer mismo contemplaba en el blog Mundo fotográfico y mas ... titulada Vienen y se van. La fotografía, que muestra un tronco sobre la arena y las olas deslizándose sobre esa misma  arena en su dirección a poca distancia, está acompañada por un pié con la pregunta ¿se lo llevarán con ellas?. Y esta zapatilla me ha dado la respuesta a esa pregunta.

Título de la fotografía: Zapatilla abandonada en la playa.

4 comentarios:

  1. Alabas mis cuatro fotografías y te lo agradezco, pero aunque yo piense cosas como tu, nunca sería capaz de enlazar la maravilla que veo en la fotografía con las palabras y pensamientos que pones...
    Recuerdo perfectamente la fotografía de Jesús, de la que hablas...y ahora ya veo tu esencia gracias a esta entrada...
    Es una suerte que nos cruzáramos en este camino, me encanta tu trabajo.
    Un abrazo.

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  2. Te ha quedado preciosa, el procesado le otorga un carácter especial, enhorabuena, me ha gustado mucho, simple y sugerente.

    Un abrazo.

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  3. Tengo que darle la razón a Remei, tus fotos son buenas pero tus textos me encantan, hacen una combinación perfecta, enhorabuena.

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  4. Buena entrada, Andrés. La zapatilla abandonada es todo un poema.

    Un abrazo.

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