miércoles, 4 de enero de 2012

Día 68/365


¿Qué hacer un miércoles por la tarde de una semana que, prácticamente, termina mañana? Esta pregunta seguro que tiene tantas respuestas como personas a las que se formule. La respuesta de toda esa gente puedo intentar imaginármela pero pienso que sería un ejercicio inútil; de lo que no me cabe duda alguna sería de la respuesta que daría yo: salir de casa con la cámara en el bolsillo a descubrir y observar el medio en el que nos movemos, la gente con la que nos cruzamos y, si es posible, captar esas imágenes en fotografías que sean capaces de transmitir el motivo por el que optamos por pulsar el disparador de la cámara para capturarlas.

He notado que no importa el número de veces que pase por un mismo lugar o que observe un mismo edificio, cada una de esas ocasiones descubro algún detalle que me había pasado por alto anteriormente y ello me lleva a contemplarlos detenidamente para conseguir descubrir ese nuevo detalle, un nuevo enfoque que ponga de manifiesto aquello que previamente había pasado desapercibido a mi mirada.

Pero no se trata ya de andar, de callejear sin rumbo fijo o de quedarse parado delante de algo sin razón aparente para quienes pasan junto a tí. Se trata de descubrir para descubrirnos a nosotros mismos, porque formamos parte, de algún modo, de todo aquello que nos rodea cuando tomamos conciencia de su existencia, de su personalidad y de su singularidad, aspectos que precisamente se ponen de manifiesto porque, por ser como somos, los percibimos.

Tan gratificante como este vagar perceptivo es pararse, sentarse y contemplar el movimiento que nos envuelve, cómo se desarrolla la vida a nuestro alrededor. Uno es espectador de una representación teatral en la que los actores somos todos, incluso nosotros mismos en nuestro papel de espectadores.

Y nada como un banco en un parque o una plaza para tomarnos ese necesario tiempo de reposo para recuperarnos de nuestro ir y venir mientras observamos el acontecer de nuestros congéneres.

Título de la fotografía: El banco.

6 comentarios:

  1. Original punt de vista, m'ha costat identificar que era. Molt ben vist.

    Salutacions

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  2. Realmente esta es una filosofía que abrazo a pies juntillas. La vida es un gran teatro en el que todos somos actores incluso cuando hacemos el papel de espectadores.
    Hay que procurar representar el papel, los diferentes papeles que tenemos asignados, del mejor modo posible para que la obra, la totalidad de la obra(la vida) salga bien y perdure en nuestro recuerdo un día, tal vez el último .
    Me gustan tus textos y tus fotos.
    Un abrazo

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  3. Bien plasmado el concepto, me gusta ver más allá de lo formalmente representado.

    El duro tratamiento como siempre irá a gustos, a ti te ha gustado así y a mi también. :-)

    Un abrazo.

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  4. Buen encuadre, me gusta. El procesado, estupendo, le sienta muy bien.

    Un abrazo.

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