lunes, 26 de diciembre de 2011

Día 59/365


Ya hemos pasado la navidad; nos queda fin de año y el día de reyes. Estos son, entre otras cosas, días de excesos; demasiada comida, demasiada bebida, demasiada alegría, demasiada añoranza de quienes no han podido acompañarlos o a quienes no hemos podido acompañar, ... En fin, que como esto dure mucho más voy a perecer el muñequito que identifica la marca Michelín y no sólo eso, voy a tener el colesterol, los triglicéridos y los nosecuantoscéridos por las nubes. Pero ya he dicho anteriormente que no me puedo resistir a los dulces, ni a los salados, ni a nada, y es que todo me viene bien y además me luce porque enseguida acumulo kilos, así se ve que no lo desaprovecho.

Hoy he pasado por el parque y estaba a rebosar de niños y niñas disfrutando de sus nuevos juguetes, de sus bicicletas, balones, muñecas, cochecitos para las muñecas, coches y motos teledirigidos, de todo lo que ayer dejó en sus respectivos hogares el tan esperado Papá Noël por unos, que parece que poco a poco va ganando terrenos a los tradicionales Reyes Magos, denostado por otros precisamente porque entienden que es una costumbre foránea, un atentado contra nuestras cristianas costumbres.

Y del parque  por el paseo hasta una zona relativamente despejada que me permitiera ver el cielo al atardecer de este, ahora sí, invierno. En dirección al mar el cielo era azul con unas nubes blancas que apenas mostraban algún tono rojizo pero hacia poniente, hacia el interior, el cielo hoy volvía a ser espectacular. Ha habido un momento que parecía que las montañas estaban en llamas.

Cada día que pasa estoy más contento de haber tomado la decisión de iniciar este proyecto. Día a día descubro nuevos rincones de mi ciudad, aspectos de la misma que desconocía, detalles que hasta ahora habían pasado desapercibidos ante mis ojos porque miraba sin ver, atardeceres como el de hoy y otros que ya he tenido oportunidad de disfrutar, al tiempo que me motiva a buscar nuevos emplazamientos desde los que poder observarlo todo con un punto de vista distinto. Esto va a suponer subir a alguna montaña, a alguna de las urbanizaciones que se encuentran bastante elevadas y desde las que, sin duda alguna, debe disfrutarse de panorámicas espectaculares.

Ha sido una buena decisión, aunque a veces también pienso en la cantidad de tiempo que dedico a este menester y que, necesariamente, me obliga a restar de otras aficiones. Lo cierto es que espero que valga la pena, bueno, estoy convencido de que valdrá la pena.

Por cierto, parece ser que Papá Noël, como otros, no tiene muy buena opinión de mi como fotógrafo y ha decidido que me hacía falta ayuda para tratar de mejorar en ese aspecto, así que me ha regalado dos libros de fotografía, Fotografía creativa en blanco y negro, de Harold Davis, y Fotografía creativa. La poesía de la imagen, de Chris Orwig. Los leeré con interés, con mucho interés, pero no creo que sea suficiente la lectura para mejorar mi nivel fotográfico; creo que lo mio tiene mala solución porque mira que me fijo yo en el excelente trabajo de otros y no consigo que se me pegue nada.

Título de la fotografía: Puesta de sol invernal.

3 comentarios:

  1. Bien dicho esto de los malos tiempos que corren para los que como tu y como yo, el dulce no tiene desperdicio, el saldo en una gozada para el paladar y el "flotador" no nos asusta aunque pensemos que deberíamos mejorar en nuestros hábitos.Yo desde luego el días después del famoso roscón (al que no pienso hacerle ascos) me pongo a la tarea de arrojar por la borda el sobrepeso.
    Me alegro de este nuevo ímpetu que estas experimentando, esa nueva manera de ver una realidad a tu alrededor a la que antes atendías pero desde otra perspectiva.El visor es una ventana a la que asomarse para percibir aquello que solo está esperando a que alguien ponga la mirada y el corazón en ello. Cuídate también de esto. De vez en cuando es bueno dejar la cámara y el móvil en casa para de este modo ver lo que nos rodea sin más ansias.
    Es verdad que los libros ayudan, hay que leerlos, hay que ver mucha fotografía, hay que aprender de otros pero, sobre todo el trabajo diario, el estudio detenido de los resultados, es lo que (al menos a mí) me ha dado mejores resultados.
    Paciencia, mucha paciencia amigo Andrés.
    Y continua currandote de este modo los atardeceres porque son una verdadera maravilla.
    Enhorabuena.
    Un abrazo

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  2. No te preocupes por los excesos, todos los cometemos en estas fiestas, luego, todo vuelve a la normalidad...
    Amigo, quiero decirte que no decaiga tu ánimo en este proyecto, me parece un reto y te veo con ilusión, tu fotografía en general es buenísima, y se nota lo que disfrutas, sigue con ánimo!
    Hoy me traes paz y calma con la imagen que muestras, sigue así...es un placer haberte conocido!
    Un abrazo!

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