viernes, 16 de diciembre de 2011

Día 49/365


Hoy, como colofón a otra semana de trabajo, hemos tenido la comida de navidad con los compañeros de trabajo. Hemos estado muy comedidos y entre once personas no nos hemos bebido ni tan sólo una botella de vino; se ha notado que todos íbamos en nuestros coches y que hay temor a toparse con los agentes de tráfico que, estos días, tienen más trabajo del habitual.

El restaurante al que hemos ido está en primera línea de playa y, cuando hemos llegado, me he acercado al paseo marítimo; la vista era impresionante y he sacado la cámara de fotos para hacer alguna instantánea pero me he encontrado con una sopresa: la memoria está completa. ¿Cómo puede ser, si siempre formateo la tarjeta después de descargar las fotos al ordenador? Pues, por increíble que pueda parecer, no había puesto la tarjeta en la cámara; ayer se quedó en el lector del ordenador, así que me he quedado con las ganas de hacer la foto.

Cuando volvía a casa hacía un viento muy fuerte y el cielo parecía de fuego; las nubes tenían unos colores increíbles. No sé si será así por todas partes pero aquí, cuando el cielo muestra esas nubes de color rojizo, como en llamas, es un claro indicio de que se esperan fuertes vientos. En este caso no se esperaban, ya habían llegado y se hacían de notar, hasta el punto de tirar por el suelo vallas y otros elementos del mobiliario urbano.

En cuanto he entrado en casa he sacado la tarjeta del ordenador y la he puesto en la cámara para subir, a toda prisa, a la terraza. Quería hacer alguna foto del cielo porque, en mi opinión, estaba precioso y no faltaba demasiado tiempo para que el sol se pusiese y se extinguiera ese frente de fuego que estaba arrasando con todo el cielo.

Título de la fotografía: En llamas.

4 comentarios:

  1. No se como actuarás en las otras aficiones que confiesas (motero, aficionado a la música y lector empedernido) pero desde luego queda claro en tu relato que amas la fotografía y ese extraño y maravilloso potencial que tiene de cara a la necesidad de expresar aquello que llevamos dentro.
    Gracias por esas prisas, gracias por tomar la tarjeta y correr mientras la ponías en la recamara y gracias por esta foto que no es más que el resultado final de tu amor por este arte que llevas inyectado en las venas.
    Un abrazo

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  2. Vi ese cielo de colores irreales tal com muestra tu foto. Impresionante espectáculo que tuve que disfrutar sin cámara, mientras, pensaba que en una foto parecería que los colores estaban forzados, saturados. Gracias por tu empeño en conseguir la foto. Me emociono viéndola.

    Saludos,

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  3. Un cielo extraordinario, digno de una pintura de Turner.

    Enhorabuena.

    Saludos.

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