lunes, 12 de diciembre de 2011

Día 45/365


Estoy seriamente preocupado. Hoy me he dado cuenta que algo está cambiando en mi forma de ver el mundo que me rodea. Algo me ha sucedido que a veces veo... no, muertos no; eso sólo le pasa a, entre otros, el niño de la película El sexto sentido; veo formas, sombras, líneas en movimiento, contrastes, todos ellos desconectados de cuanto les rodea, aislados en un mundo propio, alineados de la realidad o, quizá, justo lo contrario, integrados en una realidad distinta, su propia realidad.

Donde antes veía un edificio ahora veo una serie de formas rectangulares con forma de ventanas o puertas, donde antes veía un balcón ahora veo cuerpos que sobresalen de un bloque y que proyectan sombras que parecen tener vida propia, donde antes veía un paso de cebra ahora veo... ya no sé ni lo que veo. Lo que antes eran objetos totalmente reconocibles ahora se han convertido en objetos abstractos que me inducen a soñar en mundos imaginarios hechos de percepciones, de sensaciones.

 ¿Qué me está sucediendo? ¿Será que hoy me he reincorporado al trabajo después del megapuente que me construí la semana pasada? ¿Podría ser algo que me ha sentado mal? ¿Será que están ejerciendo algún tipo de influencia en mí fuerzas extrañas, quizá extraterrestres? Yo sé cual es la respuesta y no es la que tú estás pensando, no me he tomado, como ya estás imaginando, alguna sustancia estupefaciente que me hace alucinar. Ya ni fumo, bueno, alguna vez, muy de vez en cuando, un cigarrillo pero sólo de tabaco.

La respuesta son las diferentes formas de ver la realidad que ponen ante mis ojos otros fotógrafos cuyos blog voy descubriendo de forma paulatina, porque la realidad no es única e igual para todos. La realidad es  como cada uno se la quiere imaginar, porque sin esa imaginación que nos hace inmunes a ciertos hechos que suceden ante nuestros propios ojos, sin esa imaginación que nos permite construirnos mundos paralelos a este que habitamos y que nos permite evadirnos de esa realidad que detestamos, quizá no seríamos capaces de sobrevivir sin caer en la locura. Quizá, sólo quizá, porque ya estemos locos y veamos cosas extrañas a nuestro alrededor.

Título de la fotografía: -) +

3 comentarios:

  1. Bueno Andrés, hoy me he leido el texto. :-)

    No te preocupes. Hace ya unos días te animaba a adentrarte en este camino de de ver más allá de lo representado, de dar otro sentido a lo visto, de buscar la esencia de las cosas, su síntesis, su belleza escondida...

    No te preocupes, alégrate de ver el mundo que te rodea de otra manera, con otra percepción, de descubrir realidades que están escondidas, de dar vida a lo que parece que no tiene, de encontrar plasticidad en lo banal, de hallar belleza en la fealdad, de crear y de ver donde la mayoría no ven.

    Todo un mundo por descubrir, por reinventar, infinito, los límites a él serán tu sensibilidad y creatividad, así que adelante, te auguro un camino lleno de satisfacciones personales y de buenas creaciones, ahí estaré para disfrutarlas día a día.

    Y sobre la imagen te diré que me parece magnífica, una genial abstracción con una composición, punto de vista, formas, texturas y procesado estupentos, mi enhorabuena por haberla visto así, me gusta mucho.

    Un saludo.

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  2. Gracias por pasarte por mi blog, veo que tienes fotos muy interesantes. Con tu permiso, me quedo por aquí.

    Por cierto, bienvenido al mundo donde las cosas no son lo que parecen, jeje.

    Saludos.

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  3. Me identifico plenamente con lo que cuentas. A mi me sucede lo mismo, según voy viendo el trabajo de otros compis, voy descubriendo que el mundo cambia, que a veces pega un giro de 180 grados y me deja con al culo al aire.
    Pero es fantástica la experiencia, es grande descubrir que el mundo no está acabado en su totalidad y que aquí estamos nosotros, todos, para ir dándole forma en el día a día. Toda una experiencia de la que aprender.
    Un abrazo

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