jueves, 1 de diciembre de 2011

Día 34/365


Nos cuenta el Génesis, sí el primer libro de la Biblia, que Dios necesitó seis días para hacer todo cuanto nos rodea y a nosotros mismos, y que al séptimo descansó.

Pues la placa que vemos en la fotografía nos dice que para construir ese edificio CLEOP, que no sé si será un dios de alguna mitología extraña pero que seguro que no sería muy poderoso, necesitó 90 días. Y diferencia va de lo que hizo uno a lo que construyó el otro, a pesar de que CLEOP jugaba con ventaja porque utilizó los materiales que Dios ya había dejado por aquí.

Os contaré, para quien no lo sepa, que este edificio era un almacén de naranjas y que hace ya muchos años que no se utiliza. Que más tarde también sirvió de kábila para alguna "filà mora" y también de cubil para alguna "filà cristiana" de las que participan en nuestra fiesta de moros y cristianos. Y que finalmente ha sido abandonada a su suerte, mala suerte diría yo porque está en un estado lamentable. Años hace ya que no queda ni un sólo cristal en ninguna de las numerosas ventanas que rodean toda la parte superior de este singular edificio.

Pues esta tarde, mientras le estaba dando vueltas y observándola con detenimiento, me he encontrado con esta placa, cuya existencia desconocía, que anuncia quién la diseñó, quién la construyó, cuando la construyó y cuanto tiempo tardó en edificarla. 51 años no son cualquier cosa, incluso para un edificio, y si te abandonan, si no te cuidan y mantienen, terminas así, hecho una ruina.

Como veis los cristales, efectivamente, han desaparecido, la herrumbre ataca los marcos metálicos, los pilares y el resto de piezas metálicas, el techo se está viniendo abajo, y sólo los ladrillos cara vista se resisten, como pueden y a pesar de los elementos, a dejarse vencer por el paso del tiempo.

Y sin mirarme al espejo he visto mi imagen y he pensado que mis ojos ya no ven como veían, que los huesos me duelen como nunca antes me habían dolido, que estoy perdiendo pelo (aunque si decido afeitarme la cabeza la gente todavía se da cuenta) y que sólo la fachada aguanta un poco el tirón.

Hoy, más que por el arte me he inclinado por la denuncia (y un poco por el bajón anímico por esta reflexión también).

Título de la fotografía: C.L.E.O.P.

2 comentarios:

  1. Bueno pues la foto es magistral. Me gusta este tipo de imágenes y además el b&n le va que ni al pelo.
    Enlazo con lo de la fachada y el cabello que poco a poco va tirandose no se sabe si por joder o por suicidarse.
    No te preocupes , la reflexión está bien pero aun nos queda mucha batalla que dar. Y en el mejor de los estados posibles seguramente.
    Un abrazo

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  2. Su historia es peculiar pero la placa es para estar en un museo.
    Un abrazo

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