martes, 29 de noviembre de 2011

Día 32/365


De entre todos a los que tengo que agradecer su apoyo y constancia para que este blog siga adelante está Leia, la protagonista de la foto de hoy.

Leia es una perra de raza carlino que compramos por deseo expreso de mi mujer, pronto hará 3 años. A quien no la conozca, a mi mujer, esto puede no resultarle extraño pero quienes la conocemos desde hace tiempo -y yo en eso estoy entre los primeros- era algo inaudito hace unos años, ya que los perros no le gustaban en absoluto, les tenía pánico, aversión, y que se le acercara un perro, aunque fuera con la mejor de las intenciones, era inimaginable.

A Leia, que nació el día de los Santos Inocentes de 2008, le pusimos este nombre por la princesa Leia, de la serie La Guerra de las Galaxias. Es imposible no quererla porque es muy cariñosa, muy tranquila y muy juguetona, además de tremendamente cabezota. De pequeña era un verdadero peluche de juguete, y de mayor pues es un verdadero peluche, de casi 8 kg, con el que puedes jugar y que se mueve, corre, come, hace pis y caca, ladra, se sienta,... Como curiosidades decir que le encanta el plátano (sólo un trocito) y que el queso, sea de la variedad que sea, le vuelve loca. Tampoco le hace ascos a los dátiles que caen de las palmeras que hay en el paseo, siempre que estén lo suficientemente maduros (el problema es que también se come el hueso y deshacerse de él es un problema, a veces).

A pesar de que prácticamente no se le ve nariz, no sabría donde ponerle un bozal si tuviera necesidad, en cuanto abres la nevera y sacas el queso, esté donde esté, despierta o dormida, aparece como por arte de magia en la cocina, se sienta a tus pies y levanta la cabeza preguntando ¿El de hoy es tierno, semi o curado?

Es la protagonista de la foto de hoy porque por su insistencia en que la saque a pasear por la tarde, porque cada vez que me muevo por dentro de casa se mete entre mis piernas para recordarme que quiere salir a pasear y.. algo más, me obliga a salir de casa y es ese momento el que normalmente aprovecho para ir observando qué fotografiar. Pero esto no quiere decir que siempre haga la foto paseando a Miss Leia; cuando no hago la foto aprovecho que ya me ha hecho desperezar, levantarme del sofá, para seguir paseando sin rumbo fijo o ir a algún sitio que ya tenía pensado con antelación. El hecho incuestionable es que por ella abandono el sofá de mi casa, muy a mi pesar muchas veces, para ponerme en movimiento, y eso se lo tengo que agradecer, porque de bien nacido es ser agradecido.

La foto que veis se la he hecho justo cuando se ha despertado de la siesta, de ahí esa mirada somnolienta y la lengua fuera, para empezar a guerrear por dentro de casa, trayendo uno de los peluches que tiene para que se lo lance por el pasillo y ella salir corriendo detrás de él, aunque hay veces que se adelanta y cuando lanzas el muñeco ella ya lo está esperando donde se supone que va a caer, y finalmente reclamar su paseo de la tarde.

Y ahora os tengo que dejar porque la tengo aquí, a los pies, sentada, esperando a que termine para salir.

Título de la fotografía: Leia 

P.D.: A mi mujer no le termina de gustar esta foto, ella prefería alguna otra que estaba como posando; pero como a mí sí y el blog es mio, pues esta es la foto que publico, porque la muestra tal como realmente es, dormilona y con esa especie de mortadela colgando de la boca que, de repente, adquiere vida propia y le sirve para limpiarse la cara hasta casi los ojos pasando por la nariz y la arruga que tiene justo donde se supone que debería de tener el morro.

5 comentarios:

  1. QUE XULAAAAA! que guapa Leia, m'agrada molt! m'han donat ganes d'acariciar-la jaja

    ResponderEliminar
  2. M'encanta! jaja... com li cau la baba a son pare!!! jeje

    ResponderEliminar
  3. Gràcies per passar pel meu blog i pels teus comentaris. Tens un projecte ambiciós en marxa, t'anime a seguir.
    Salut

    ResponderEliminar
  4. Te ha quedado un retrato tremendo, muy expresivo, genial, enhorabuena, me ha encantado.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Sin duda Leia se ha convertido en la reina de la casa. Y para muestra un botón. Comprendo a tu mujer cuando dice que le hubiera gustado otra foto mejor, ella es mujer, y entiendo a qué se refiere. Pero creo que has acertado al poner ésta porque sencillamente refleja muy bien cómo es Leia. A mí, que tengo el privilegio de conocerla, siempre me recibe con mucha alegría y no me la quito de encima. Tal vez sea porque intuye que a mí me gustan todos los perros y ellos lo saben.

    ResponderEliminar

Amigos que me siguen