viernes, 11 de noviembre de 2011

Día 14/365


Tranquil@, no tienes ningún problema en la vista ni, de repente, tu monitor se ha estropeado. La foto realmente está como la ves.

Unos dirán que borrosa, desenfocada, movida; otros (casi con toda seguridad muchos menos) la encontrarán inquietante, atractiva, cuanto menos curiosa y fuera de lo corriente, puesto que estamos habituados a ver las cosas con claridad, a que nuestro cerebro no tenga que esforzarse para interpretar lo que nuestros ojos nos muestran.

No hace demasiados días, en un foro en el que participo, surgió una discusión a este respecto, al desenfoque de las fotos, a que ese desenfoque siempre se interpreta como un error fotográfico. Pero, si ese desenfoque, si esa borrosidad se da en otro tipo de manifestaciones artísticas, como en la pintura,  sobre todo si además se utiliza el color, se interpreta como arte impresionista. ¿Por qué no ha de entenderse del mismo modo en fotografía?

Defendía yo, a este respecto, que cuando hacemos una fotografía lo que pretendemos es transmitir algo, ya sea ese algo una sensación, una percepción, un sentimiento, un mensaje, sea cual sea este, y para conseguirlo  debemos utilizar cuantos recursos creativos tengamos a nuestro alcance, entre ellos, por qué no, el de desenfocar las imágenes.

Este tipo de fotografías nos obliga a observarlas con mayor detenimiento, a analizarlas para poder interpretar lo que encontramos en ellas; así, vemos figuras y habremos de adivinar si se trata de hombres o mujeres, si jóvenes o mayores; observaremos luces y sombras, formas y espacios, y nuestro cerebro interpretará libremente todos esos elementos para, finalmente, formarse su propia imagen, su propia impresión.

Nada hay más real ni más irreal que una imagen fotográfica, y no hablo de fotomontajes; hablo, por ejemplo, de la fotografía en blanco y negro. Es totalmente irreal porque no vemos en blanco y negro sino en colores; este es otro recurso que podemos utilizar para potenciar el mensaje que queremos transmitir, que nos abstrae de la distracción que pueden llegar a ser los colores para concentrar el mensaje en la forma, en la acción, en la composición, en el juego de luces y sombras; sus posibilidades son infinitas.

La fotografía es una más de las muchas manifestaciones artísticas que existen, y debe concederse al artista la libertad necesaria para que desarrolle su arte.

Título de la fotografía: Impresiones.

P.D.: Si seguimos sin ver nada claro siempre podremos coger las gafas que aparecen en la fotografía para intentar mejorar la imagen.

1 comentario:

  1. Para mí sería un perfecto anuncio de la óptica que se "intuye" entre la borrosidad.

    PODI-.

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